Acabamos de subir al barco, que zarpa del muelle de Uribitarte, y el arquitecto Iñaki Uriarte coge el micrófono y advierte: «Ésta es una lectura subjetiva de la historia de la ría de Bilbao, que he estudiado durante once años. No represento a nadie y mis opiniones son sólo mías».
IÑAKI URIARTE, Arquitecto «Asistimos a un descalabro mayúsculo del patrimonio industrial, que explica la identidad de nuestro país»
Ruth Pérez de Anucita Donostia. Miembro las comisiones de defensa del patrimonio arquitectónico de Barcelona y Bilbao, el arquitecto Iñaki Uriarte ha sido galardonado por sus numerosos estudios y artículos sobre los centros históricos y el patrimonio cultural. Ayer intervino en las jornadas organizadas por la Asociación en Defensa del Patrimonio Cultural de Donostia, cuya existencia cree debidamente justificada. «No sólo pueden, sino que deben existir esas asociaciones para conseguir irradiar entre la gente la creencia, el sentimiento de que el patrimonio es un bien cultural, de inmenso valor, irrepetible y cuya destrucción es irreversible», señala.
Excavaciones arqueológicas de Numancia (Soria, España)
TULIO DEMICHELI | MADRID
La Junta de Gobierno del Colegio de Arquitectos de Castilla y León ha acordado adherirse a las declaraciones de las Reales Academias de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando, así como a otras muchas instituciones culturales, científicas, universitarias y sociales, lo mismo españolas que extranjeras, en contra de la construcción del Polígono Industrial Soria II en la finca de El Cabezo, propiedad de la familia Marichalar, que se halla en las proximidades del Cerco de Escipión y del yacimiento arqueológico de Numancia, y que afecta, además, al paisaje que envuelve a otros Bienes de Interés Cultural de la capital soriana.
El Colegio castellano leonés cita textualmente el informe de la Academia de Bellas Artes en el que se afirmaba que tal proyecto «afectaría negativamente y de modo irreversible a uno de los paisajes histórico-culturales más notables de la provincia soriana, además de incidir de modo directo sobre la margen izquierda del río Duero». Asimismo, el comunicado recuerda el informe realizado por la RAH, en el que se señalaba que esa intervención urbanística sería contraria al Convenio Europeo del Paisaje firmado por España en el año 2000.
La UE pide explicaciones a Cultura sobre la expropiación de Numancia MARIBEL NÚÑEZ | BRUSELAS
El Presidente de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, Marcin Libiki, anunció ayer que pedirá por escrito explicaciones al Ministerio de Cultura de España por la expropiación de 116 hectáreas del entorno de la ciudad celtíbera de Numancia.
Esta decisión es fruto de una petición realizada ayer por Amalio de Marichalar, cuya familia era propietaria de los mencionados terrenos, ante la citada Comisión en la que denunció el daño cultural y medioambiental que supondría para la zona la construcción de un polígono industrial, tal y como pretende el Ayuntamiento de Soria.
El Departamento de Historia Antigua de la UNED, que dirige la profesora María Jesus Peréx, ha entregado al Gabinete del presidente José Luis Zapatero copia de las doce mil firmas que piden a la Unesco que se declare a Numancia y al Cerco de Escipión como Patrimonio de la Humanidad.
Asimismo, la UNED ha dirigido varias cartas al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, mostrando su gran preocupación por el asedio urbanístico que sufre el paisaje histórico de Soria, al haberse puesto en marcha diversos proyectos como la Ciudad del Medio Ambiente, un tanatorio privado en el Monte de las Ánimas, junto a los Arcos y la Iglesia de San Juan de Duero; o el polígono industrial Soria II junto al Cerco, etc., sin haber obtenido ninguna respuesta.
Una lámina de hormigón forma esta Iglesia de O Calvario. (Foto M. Vila) Inmaculada Concepción. Vigo, Galicia. España.
El arquitecto Antón Román Conde importa al barrio vigués de O Calvario la línea arquitectónica inaugurada por Le Corbusier en 1958, en el edificio encargado por Philips que toma forma de tipi gigantesco.
Como si de una enorme pieza de papiroflexia se tratase, la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción se eleva en ángulos rectos hacia el cielo. En los triángulos que conforman las superficies verticales que suben desde el suelo se disponen celosías de vidrio y plástico, que filtran abundante luz al interior del templo.
Resulta casi improbable encontrar a un solo arquitecto que no mencione a Frank Lloyd Wright como una de las figuras cuya obra ha constituido a lo largo del tiempo una perdurable referencia. Transcurridos cincuenta años desde su fallecimiento, el día 9 de abril de 1959, a sólo seis meses de la apertura del que sería su último edificio, el Museo Solomon R. Guggenheim en Nueva York, la trascendencia de la visión arquitectónica que Wright desarrolló a lo largo de su vida sigue manteniendo su fuerza y carácter de energía precursora.
En el Guggenheim, una vez más, Wright quiso ir adelante, a la búsqueda y afirmación de lo que él denominó una «arquitectura orgánica», un término que aludía a numerosos conceptos pero en la que se sintetizaba una predisposición sensorial e intelectual hacia los elementos e impulsos vitales emanados por la naturaleza y mediante la que se trataba de imbuir a la arquitectura de una trascendencia cuasi espiritual que la hiciera no sólo símbolo sino cauce de vínculo con éstos.
Impulsada por el visionario arquitecto Walter Gropius, la escuela de la Bauhaus fue la encargada de aplicar arte a la vida en una Alemania rígida y oscura, aquélla que a punto estaba de abrazar el nazismo sumida entre dos guerras.
Un arraigado concepto de industrialización sirvió con rasero para constituir esta escuela de prolongado calado en la la arquitectura y las artes actuales en la que se sentaron las bases del diseño tal y como lo conocemos en la actualidad.
Con su fundación en la ciudad alemana de Weimar el 12 de abril de 1919, la Bauhaus, que significa «casa en construcción», por fin dio sentido a las escuelas de artes y oficios, integró los dos términos y al mismo tiempo hermanó en un objetivo común el concepto de diseño con el de producción.
Entre sus muros se encerraban talleres textiles, de pintura, de escultura, imprenta y artes gráficas y más tarde los de arquitectura. Paul Klee o Wasilly Kandinsky impartieron algunos de sus cursos, cuyo objetivo se centraba en recurrir a lo esencial: arte pedagógico y didáctico, con un sentido urbano y con bajos costes de producción. No hay distinción entre la artesanía y las bellas artes.
VARSOVIA. – Quien se enamora de Varsovia antes ya se había enamorado de la historia y la cultura contemporáneas de Europa. Un amor lleva a otro… Y para terminar de aprender esta lección sin libros ni hojas no hace falta más que caminar por Okopowa, Prosta, Wawelska o cualquiera de las calles céntricas de la capital polaca, y reparar en la modesta arquitectura soviética de los monoblocks, los añejos retratos colgados de los moradores del gueto o la variedad de monumentos dedicados a hechos y personajes de la Segunda Guerra Mundial.
Las huellas de esa contienda, así como las de la Guerra Fría, predominan aún en un paisaje que difiere de otras ciudades más preparadas para el turismo tradicional, como Cracovia y Gdansk, aunque buena parte del interés de los visitantes esté relacionado justamente con su trágica historia en el siglo XX.
Ruta por los monasterios ortodoxos de Meteora, levantados en el siglo XIV sobre la cima de espectaculares pilares de roca para evitar los saqueos de turcos y albaneses.
Meteora se encuentra en el corazón de Grecia, a 320 km de Atenas, en la región de Tesalia. Es un enclave mágico esculpido a lo largo de los siglos por el paso de un río extinto, la acción de los terremotos y la labor tenaz de la erosión. El resultado es un valle salpicado de imponentes atalayas de roca que se yerguen ante los ojos de los viajeros como monumentales columnas que sujetan la bóveda del cielo.
Su espectacular orografía ha conferido a Meteora un halo espiritual que ya fue apreciado en el siglo XI por los primeros ascetas que se retiraron a estas tierras para sentirse más cerca del Creador. Según los escritos de estos cristianos, las enormes rocas fueron enviadas por el cielo para el retiro y la oración.
Tras varios siglos viviendo en las fisuras de las rocas y ante el avance hostil de turcos y albaneses, los cristianos ortodoxos comenzaron a construir monasterios en las cimas de las masas rocosas. A mediados del siglo XIV, San Athanasio, un monje erudito, comenzó a levantar el Gran Meteoro, el primero de los 24 monasterios que llegaron a cubrir los cielos de Meteora en la etapa de máximo esplendor.
«… El director del Museo das Peregrinacións, Bieito Pérez Outeiriño, abogó hoy por «conservar lo máximo posible» de la muralla del siglo X descubierta recientemente en el sótano del Banco de España de Santiago de Compostela «in situ», puesto que este edificio albergará el citado museo.
«Esta casa debería dar ejemplo al conservar lo máximo posible, porque la interpretación de la ciudad se va a hacer aquí», entendió, al tiempo que consideró «mejor» poder «ver los restos in situ, en lugar tener que buscar la ayuda de unos paneles, maquetas o proyecciones»… » (Nota completa en EuropaPress)
El espectáculo de luz y sonido en el templo de Ramses II, Abu Simbel
La última ciudad egipcia, Abu Simbel, de origen nubio, alberga uno de los templos mejor conservados del país. Levantado por Ramsés II, fue rescatado roca a roca en los años 60 para no morir anegado bajo las aguas del lago Nasser. Allí se obra un ‘prodigio’ dos veces el año.
La historia a veces hunde en el desprestigio a figuras que poco antes había encumbrado. Sólo el filtro del tiempo consigue poco a poco valorar a aquellas figuras vapuleadas por sus contemporáneos. Es el caso del arquitecto finlandés Eero Saarinen (1910-1961), que hizo carrera en Estados Unidos, al que hoy se mira como un innovador de las formas a través de una exposición que irá de gira por varias ciudades hasta 2010.
Eero Saarinen: Shaping the Future is a comprehensive project exploring the work of one of the most prolific, unorthodox, and controversial masters of 20th-century architecture.
Basílica del Sagrado Corazón en Montmartre, el París más bohemio
Los lectores recomiendan una escapada a la capital francesa para descubrir por qué es tan atractiva, pero sin gastar demasiado
NIEVES LLACA
Fue Enrique IV de Francia quien afirmó que «París bien merece una misa». Para los lectores de EL VIAJERO merece, sobre todo, una escapada de varios días para conocer sus principales rincones y atractivos. Eso sí, sin arruinarse en el intento. Por ello, además de recomendar los puntos más interesantes de la capital francesa, los viajeros ayudan con algunos consejos para ahorrarse unos euros en una ciudad que no pasa por ser, precisamente, barata.
Diez nuevas pistas para descubrir la cara B de una ciudad en la que no está todo visto AITOR ORDAX
El río Sena, la torre Eiffel, la iglesia del Sacré-Coeur, la catedral de Notre Dame, el museo del Louvre, … Lugares tan manidos y visitados que casi resultan tópicos para cualquier turista que llega a París. La ciudad de la luz -otro concepto utilizado hasta la saciedad- es todo eso, pero también mucho más.
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