Niko81 nos mandó su consulta y el arquitecto le responde cuál es la mejor solución a su problema. Entrá y mirá el video
Algunas semanas atrás abrimos una suerte de laboratorio de consultas. La idea era que nuestros lectores nos mandaran algunas preguntas y que el reconocido arquitecto Rodolfo Livingston les diera una respuesta personalizada. Bueno, luego de algunos retrasos, a partir de hoy comenzaremos a publicar algunas de las consultas que nos enviaron.
En esta primera entrega elegimos una pregunta muy común y útil para varios de nuestros lectores. Niko81 nos cuenta que vive en un departamento con una cocina larga y angosta, y quiere abrirla hacia el living. Su duda radica en si es conveniente hacerlo y si no corre el riesgo de que el living se «llene de olor».
Thonet Frères Silla n°4 Entre 1881 y 1890 Haya curvado tinte caoba Alt. 93,5; Anch. 42; P. 52 cm París, museo de Orsay
La Thonet N° 14, diseñada en 1855, va a ser relanzada a escala global por la firma japonesa Muji. Las claves de su éxito.
Stephen Bayley. CRITICO CULTURAL BRITANICO
Los diseñadores quieren hacer sillas de la misma manera en que los escritores quieren hacer novelas. Siempre hay un dibujo solitario o un manuscrito no leído acechando en alguna parte.
Pero, ¿qué problema hay? La silla más genial diseñada hasta el momento ya existe y tiene más de 150 años.
Es la Thonet N° 14, de 1855. En la exposición de Londres de 1862, el jurado dijo que era «una aplicación excelente de una idea feliz… no una obra para mostrar, sino un mueble práctico para uso cotidiano… simple, elegante, liviano y fuerte». Y ahora, Muji, el mega-fabricante de productos japoneses sin marca y la empresa del mítico diseñador, Gebruder Thonet, ya están listos para un relanzamiento global en una interesante colaboración.
Michael Thonet (1796-1871) fue un fabricante alemán de escritorios incansablemente inventivo y su Vierzehner fue uno de los primeros éxitos de la producción en masa industrializada, un Thomas Wedgwood (pionero de la fotografía) del mobiliario.
Brahms usaba la Thonet N° 14 sentado al piano, mientras componía. Lenin, renuente al lujo, las desplegó como símbolos utilitarios. Le Corbusier pobló sus interiores con ellas porque le parecía que tenían «nobleza» (si bien cuando visitó la fábrica describió las condiciones de trabajo como un «infierno»). Estaban en el Café Daum de Viena.
En la actualidad, como código mobiliario universal de «bistró», aparecen en restaurantes elegantes de Nueva York. Mucho antes que Ikea, las sillas Thonet se vendieron mundialmente en embalajes de unidades múltiples desarmadas.
La N° 14 representó una conciliación inmejorable de necesidades humanas y posibilidades técnicas. Thonet perfeccionó el proceso de doblar la madera con vapor, una forma barata de hacer curvas. La aparente simplicidad de la Vierzehner es ilusoria. Por ejemplo, el corte de cada uno de los seis componentes independientes de haya varía constantemente, según los requerimientos locales de la estructura. Resiste tanto mecánica como filosóficamente.
Mirando al sur. El extremo sur del edificio, que también es el de todo el campus, tiene un acceso con marquesina reservado para usos ceremoniales.
Arquitectura | Proyecto Nacional | Buenos Aires, Argentina
Para albergar una sede universitaria, un dock en Puerto Madero fue totalmente renovado en su organización interior. El proyecto de Urgell-Penedo-Urgell optimiza la fluidez circulatoria y la transparencia. Se reutilizaron materiales de la estructura original.
por Ariel Hendler.
ahendler@clarin.com
Aunque ya es una postal conocida de Buenos Aires, lo cierto es que el campus de la Pontificia Universidad Católica Argentina –tal su nombre completo– en Puerto Madero, recién ahora está en vías de ver terminadas las obras que le darán su configuración definitiva, gracias a la puesta en valor y refuncionalización del Dock 12, el último que faltaba reciclar, y que desde este año alberga a la Escuela de Posgrado. Es probable que el proyecto para este volumen, a cargo del estudio Urgell-Penedo-Urgell, constituya uno de los reciclajes más audaces de este barrio ribereño, ya que detrás de la fachada de estilo inglés y ladrillo visto, que conservó su imagen incorruptible y severa, se esconde una operación de cirugía mayor que subvierte por completo su lógica compositiva original.
Sin embargo, sería incorrecto decir que del original sólo quedó la cáscara, ya que, en realidad, la obra conservó casi tanto como lo que modificó: sobre todo elementos constructivos, que fueron resignificados y vueltos a usar. Para ubicar a esta obra en su contexto general, hay que recordar que el campus de la UCA abarca los cuatro docks del Dique 2, adjudicados a la institución entre 1991 y 1992, a través de un concurso público de proyecto y precio. Pero, mientras los tres que llevan los números 9, 10 y 11, contando de norte a sur, funcionan a pleno desde hace años, el 12, había quedado retrasado y a la espera de que se definiera su destino. Ahora, a pesar de que todavía falta completar los últimos dos niveles, el tercer piso y el cuarto –que en rigor es un entrepiso–, puede decirse que sin duda la espera valió la pena.
El carácter de esta obra es inseparable de la historia de su concepción. Una década y media atrás, cuando ni siquiera se sabía qué dependencias de la universidad iba a albergar el edificio, resultó urgente encarar una serie de obras comprometidas con la Corporación Antiguo Puerto Madero con el fin de evitar que avanzara su deterioro material, ya bastante crítico. Ese trabajo se debió iniciar sin que el programa arquitectónico estuviera definido, cosa que según los proyectistas, sin embargo, resultó de lo más natural: «En la arquitectura educacional, como en la hospitalaria, es común que se defina un sistema adaptable a lo que más tarde pida el programa», aseguran.
Se reemplazó la disposición original en naves transversales por una organización en sentido longitudinal, con las aulas volcadas contra las fachadas largas y las áreas comunes en el medio.
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Medio siglo de bocetos. Norman Foster expone por primera vez 200 de sus mejores dibujos. Y ha elegido Madrid para el estreno. Una nueva y sutil manera de acercarse a la espectacular obra de uno de los arquitectos actuales más brillantes.
Graneros, casas de pueblo, granjas, caminos de tierra que serpentean la hierba verde… en el extremo derecho de la hoja de papel, unas iniciales, N. F. Norman Foster (Manchester, Reino Unido, 1935) ganaba invariablemente con sus «apuntes de arquitectura vernácula» todos los premios de dibujo de su Universidad. De esta forma, en verano podía viajar por Europa gracias al dinero obtenido con sus croquis minuciosos a tinta china. «Recuerdo haber pensado: ¿pero cómo se entra en una escuela de arquitectura? Y la clave era: necesitaba dibujos… Así que me dije: ‘Bueno, haré dibujos’, y pinté lo que veía por la ventana de mi dormitorio… He estado interesado en dibujar y tomar apuntes desde que puedo recordar, pero fue sólo relativamente tarde cuando vi la posibilidad de relacionar estos intereses con la profesión de arquitecto» (entrevista con Luis Fernández-Galiano, publicada en AV, Monografías, en 1999). Ahora, por primera vez, el arquitecto, uno de los mejores del mundo, expondrá 200 dibujos, a través de los que puede seguirse toda su carrera, en Madrid, en Ivorypress Art+Books, un antiguo garaje reformado por su empresa, Foster & Partners, e impulsado por su esposa, la española Elena Ochoa. Medio siglo de bocetos, desde 1958 hasta 2008, divididos en seis décadas, más una selección de sus miles de cuadernos de viajes y seis maquetas de sus más espectaculares rascacielos. «Los dibujos de Norman son esenciales para entender cómo funciona su proceso creativo, su arquitectura, el espacio, las formas, la luz. Él dibuja para expresarse, para hablar, para pensar», afirma Ochoa.
Creek Vean, en Cornualles, Reino Unido (1964 – 1966), es un refugio que se confunde con el paisaje. Ideado en su primera etapa como arquitecto, Foster era todavía un arquitecto ansioso por hacer una arquitectura distinta, pero no le había llegado la preocupación por la tecnología ni por construir edificios diferentes para la democracia industrial.-
Los dibujos de Norman son esenciales para aproximarse a cómo funciona su proceso creativo, su arquitectura, su forma de entender el espacio, las formas, la luz. Norman dibuja para expresarse, para hablar, para pensar. La idea de esta exposición, que durará unas tres semanas (a caballo entre la clausura de Ways Beyond Art, de Ai Weiwei, y la inauguración de Frecuency, de la artista israelí Michal Rovner el 6 de octubre), y los debates paralelos organizados por Luis Fernández-Galiano del 14 al 18 de septiembre surgieron de forma espontánea, fuera del programa de Ivorypress para 2009, charlando una noche Norman y yo con Fernández-Galiano, hace unos meses, tras la conferencia que Norman dio en la Escuela de Arquitectura de la Complutense.
Esquina de las calles Costa Rica y Borges, en el barrio bonaerense de Palermo.
La casa del autor de ‘El Aleph‘ era de las pocas con dos plantas y jardín en Palermo, un oasis en un arrabal de laburantes y malevos. Hoy es uno de los epicentros ‘chic’ de la capital argentina.
No nací en Buenos Aires pero soy del barrio de Palermo. Siempre he pensado que es el mejor rincón de la capital argentina. Para mi amigo El Chino, la ciudad que queda afuera de las avenidas Santa Fe, Coronel Díaz, Córdoba y Juan B. Justo es el extrarradio. «Nací, vivo y moriré en mi Palermo», repite cada vez que le cuento que Almagro o Caballito, barrios importantes de mi adolescencia, también son agradables para residir. Cuando me lo dice, me quedo cortado medio segundo, y ahí nomás le doy la razón. ¡Qué diantres! Yo tampoco querría vivir en otro lado.
El Palermo del que hablo es el de Jorge Luis Borges. Y en el centro está la manzana a la cual dedica uno de sus poemas más populares, Fundación mítica de Buenos Aires: Prendieron unos ranchos trémulos en la costa, / durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo, / pero son embelecos fraguados en la Boca. / Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo. / Una manzana entera pero en mitá del campo, / expuesta a las auroras y lluvias y sudestadas. / La manzana pareja que persiste en mi barrio: / Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga.
Borges vivía en una casa de dos plantas de Serrano al 2100, esquina con Guatemala. Era la primera década del siglo XX y la vivienda era una de las pocas de dos alturas y jardín privado. El resto eran casas bajas, bien modestas. Un arrabal de laburantes y malevos, tan auténticamente porteño como creo que sigue siendo hoy, a pesar de haberse convertido en un punto chic de la ciudad, abarrotado de tiendas y bares fashion y restaurantes cool que conviven con alguna parrilla for export.
If Modernism was the twentieth-century architectural trend that developed a new way of thinking, then Urbanism appears to be the twenty-first century architectural mindset. This trend is breeding urban explorers (urbex), the greening of major metropolitan areas, and a focus on merging habitats and commercial structures with politics, culture, history and the arts. Public discourse and scholarly research have found meeting grounds in this global landscape, and the results are evolving. But, this evolution has affected how individuals and partnerships present their materials on Weblogs and Photoblogs.To that end, we’re treating you to the top 100 bloggers who focus on everything from architectural news to urbanism and from the junction of design and technology to the landscape. While you won’t find blogs here that illustrate how to design a home or a business, you’ll discover plenty of dialogue, images, and ideas no matter if you’re an architect or a person who admires architecture. These blogs were chosen for frequently and recently updated blog entries, a focus on architecture, and for their attitudes and/or perspectives – no matter if they’re amateurs or professionals. Please note that the blog numbering is not meant to be a ranking, as each architecture topic is listed in alphabetical order with the listed blogs also listed in alphabetical order within that topic.
Autor de casas de agua, aire o bambú, el proyectista japonés ha encontrado su lenguaje creativo en los materiales, más allá del espacio y la luz
Kengo Kuma (Kanagawa, 1954) conoció la tradición arquitectónica de su país cuando salió a dar clases en la Universidad de Columbia en Nueva York, y cuando descubrió las interpretaciones de esa cultura hechas desde ojos extranjeros. Analizando esas visiones dio con una voz propia como arquitecto, que le lleva a valorar los materiales por encima de las formas. Autor de viviendas de bambú o cristal, ha firmado también museos (Kitakami Canal, 1994), edificios de oficinas (Suntory en Tokio, 2005) y, últimamente, espacios expositivos, como el que llevó a la Trienal de Milán. El nexo entre sus trabajos es la preocupación por los materiales.
Was born in Kanagawa, Japan in 1954.
He graduated from the school of engineering at the University of Tokyo in 1979, and continued his studies in New York in 1985-86, at Columbia University and the Asian Cultural Council.
The following year, he founded the ‘Spatial Design’ Studio and, in 1990, ‘Kengo Kuma & Associates’; between 1998 and 1999, he was a professor at the faculty of environmental information at Keio University.
Kuma’s aim is to ‘recover the tradition of japanese buildings’ and to reinterpret it for the 21st century.
El japonés se proclama ganador del concurso con un proyecto que evoca la forma de una granada · El edificio, en aluminio, vidrio y hormigón, destaca por un graderío en forma de terrazas
Esquema tipo de la Ciudad Jardín de Ebenezer Howard (1850-1928)
Editorial
Berto González Montaner. Editor jefe ARQ
bmontaner@clarin.com
Apenas llega del exterior alguna nueva tendencia o corriente de pensamiento, conquista entre nosotros fervientes seguidores. Sea con el tema de la conservación del patrimonio, el desarrollo sustentable o la otrora reluciente globalización, llegamos a veces a ser más papistas que el Papa.
La historia no es nueva. En nuestras ciudades tenemos vestigios de las más variadas ideologías importadas: desde la cuadrícula de las Leyes de India, los trazados arbolados de la Ciudad Jardín y los edificios Beaux Arts para sacar pecho, a las «modernas» autopistas que en vez de circular por amplios espacios verdes, irrumpieron en el tejido destrozándolo.
En contrapartida, nos hemos venido haciendo los distraídos con los problemas que son absolutamente propios. Uno de los más graves es el de la vivienda para sectores de menores recursos. Sean 2 o 3 millones el déficit habitacional actual, es escandaloso. El Plan Federal de Viviendas arrancó en 2003 con buenas intenciones atacando el tema de la cantidad. Desde la disciplina se reclamaron concursos para lograr propuestas de mayor calidad urbano-arquitectónicas.
MADRID.- Frank Lloyd Wright (Wisconsin (EEUU) 1867-1959) pasa por ser, junto a Le Corbusier y Mies van der Rohe, el arquitecto más influyente del mundo y el responsable de algunos de los hitos arquitectónicos más expresivos del siglo XX. El museo Guggenheim de Bilbao le dedica una exposición temporal centrada en su obra, que se podrá visitar del 23 de octubre hasta el 14 de febrero.
Llevan su sello más de 400 edificios, entre los que destaca la Casa de la Cascada, en Pensilvania. Lloyd Wright también es autor del Museo Guggenheim de Nueva York (1959). Pero si en algo se especializó fue en el diseño de residencias. Dejó su huella en decenas de ellas, especialmente en los estados de Illinois y California. Desde la suya propia (1889) y varias más en el área de Oak Park (Chicago) y como socio del estudio de Adler and Sullivan, hasta Taliesin West, en el desierto de Arizona.
En sus 70 años de carrera 291 viviendas. Todas ellas tienen en común espacios amplios e integrados con el medio natural en el que se desarrollan.
Proyecto de paisajismo: Estudio de Arquitectura Paisajista Wilder Larrea y asoc. (Arq. W. Larrea – Lic. E. Ottaviani)
Colaboradores: Celeste Iglesias y Hernán Lugea
Año de ejecución: 2004-2006 Superficie: 2.800m²
El contexto
Previo a la realización del diseño fue importante hacer una reflexión exhaustiva sobre el programa de arquitectura del futuro jardín, con la intención de crear esa nueva identidad como síntesis entre las que ya aportaban un edificio patrimonial y otro contemporáneo.
Se propuso vincular funcional y escénicamente los dos núcleos y captar correctamente la escala de los elementos singulares del paisaje propio del sitio y el de los edificios y la vegetación linderos.
El potencial existente era la barranca, a la que se le dio el merecido valor como uno de los pocos vestigios del paisaje original de Buenos Aires. Pero una barranca no es un jardín en sí misma. Un jardín debe ser un espacio diseñado que permita ser recorrido y usado como un lugar de permanencia y no sólo de contemplación, que permita generar en el espectador distintas sensaciones, diferentes modos de disfrute y que motive a descubrirlo en cada uno de sus rincones. Desde otro punto de vista, una barranca tiene la vocación natural para derramar el espacio hacia un río o un valle. A falta de esto, se pensó en abrirla hacia el espacio público en la calle Posadas, volcando el beneficio de ese paisaje a la ciudad misma, evitando que rematara estérilmente contra una construcción. Pocos edificios de Buenos Aires ofrecen la posibilidad de ingresar en los jardines subiendo la pendiente desde la calle, como sucede en algunas antiguas plazas de Buenos Aires y recordando, a su vez, los tiempos fundacionales de la Avenida Alvear.
El Centro Financiero Mundial de Shanghai (SWFC), junto a la torre Jin Mao. | elmundo.es
ES EL TERCER EDIFICIO EN ALTURA DEL PLANETA, CON 492 METROS
El rascacielos lo celebra con un récord Guinness: el mirador más alto del mundo
EFE
SHANGHAI.- El tercer rascacielos más alto del planeta, el Centro Financiero Mundial de Shanghái (SWFC), celebró hoy su primer aniversario con un regalo de cumpleaños, entrar en el récord Guinness con el mirador más alto del mundo, que se encuentra a 477,96 metros sobre el nivel del mar.
El editor jefe del Libro Guinness de los Récords, Craig Glenday, entregó al presidente de la compañía que gestiona el SWFC, el japonés Akio Yoshimura, el certificado que acredita al observatorio, que se encuentra en el piso 100 del edificio, como el más alto del mundo, informó hoy el diario «Shanghai Daily».
«Me encuentro realmente honrado con este premio y en el futuro trabajaremos más duro para mostrar los encantos de esta ciudad a los visitantes de todas partes del mundo», declaró Yoshimura.
La cubierta que se ha hecho con el Guinness tiene un suelo transparente de 55 metros de largo y se encuentra a tan sólo 15 metros del punto más alto del edificio, al que en Shanghái ya se conoce como «abrebotellas», por su forma alargada con un agujero trapezoidal en lo alto.
El hotel Hyatt, que ocupa el espacio entre las plantas 79 y 93 del SWFC, también fue reconocido como el hotel más alto del mundo.
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