A relatively large and permanent settlement, particularly a large urban settlement.Although there is no agreement on how a city is distinguished from a town within general English language meanings, many cities have a particular administrative, legal, or historical status based on local law. Wikipedia.
The Innovations we need for more sustainable Cities
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Gala reception June 16 at Gallup Headquarters, in conjunction with Energy Innovation Summit, sponsored by the Kauffman Foundation and the White House Office of Social Innovation and Civic Participation
Major U.S. cities’ sustainability and environmental directors will be featured on panels
Luis Buñuel practicando boxeo en la Residencia, hacia 1921. ABC.es
Una exposición de la primera visita del arquitecto suizo a España abre los actos que celebran el centenario de la institución.
SUSANA GAVIÑA | MADRID
«La Residencia es una acrópolis sembrada de chopos, donde el señor y la señora Jiménez han creado un centro de estudiantes, escuela de solidaridad, de espíritu de iniciativa, de sólida virtud. Es como un monasterio –sereno y largo-. ¡Menuda suerte para los estudiantes!». Con estas palabras se refiere Charles Édouard Jeanneret-Gris (1887-1965), más conocido como Le Corbusier, a una de las paradas que realizó en su primera visita a España, en mayo de 1928, y que relató en un artículo publicado en un diario de París, «L’Intrasigeant», un mes después de haber desembarcado en nuestro país, invitado por la Sociedad de Cursos y conferencias, para ofrecer dos charlas en la Residencia de Estudiantes.
Una invitación que decidió aceptar tras cumplirse una condición: «Ver las corridas de toros. La que vi –recordaba después- fue, al parecer, excepcionalmente bella. Aquí radica –como tan admirablemente muchos otros ya han apuntado- uno de los fundamentos del carácter español, tal y como lo exigimos». Ahora, ochenta y dos años después de aquella visita, uno de los mayores arquitectos del siglo XX, impulsor de la modernidad, vuelve a la Residencia en forma de exposición.
Considerada una de las ciudades medievales mejor conservadas, deslumbra con sus callejuelas, los canales y los magníficos edificios góticos.
Diego Marinelli
ESPECIAL PARA CLARIN.
En el comienzo de la película «Alatriste«, en la que Viggo Mortensen hace de soldado castellano del siglo XVII, aparecen unos cuantos paisajes del Flandes medieval, un sitio brumoso y helado, que era una especie de maldición para los ejércitos españoles de la época, que se veían obligados a combatir para gloria de su rey en aquellos parajes tan lejanos de las soleadas costas del Mediterráneo.
Las escenas están muy logradas y no es porque los productores de la película se hayan esforzado mucho. Es que Flandes, en un sentido pictórico, es muy parecido a cómo era en la Edad Media. Sólo hace falta plantar la cámara junto a una carretera cualquiera y desde los campos pantanosos parecerán estar a punto de emerger tipos con arcabuces y espadas. Lo mismo pasa con sus ciudades, en las que la impronta medieval no constituye una puesta en escena turística, sino que forma parte del paisaje de la vida cotidiana.
Brujas, la capital del Flandes Occidental, es un excelente ejemplo de esta sensación de «pasado-presente» que se tiene al pisar esta región fronteriza entre Bélgica y Holanda. Situada a apenas 90 kilómetros de la no menos encantadora Bruselas, Brujas es uno de los destinos turísticos más visitados de Europa gracias al encanto de su casco histórico, un conjunto de edificaciones en el que predomina el estilo neogótico, que ha sido declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Unesco.
Al llegar desde Bruselas, por la autopista A10, o desde París, por la A17, aparecen primero los suburbios de la ciudad, que tiene casi 120.000 habitantes. Las cercanas costas del Mar del Norte hacen que aún en pleno verano el clima sea fresco y húmedo, con cielos que permanecen casi siempre encapotados. La suma de estos factores geográficos hacen que la bruma, más que un elemento climático, sea un estado de ánimo que envuelve permanentemente a esta urbe hermosa y melancólica.
Brujas es un sitio ideal para disfrutar de la tradición culinaria belga. Si existe un plato nacional, este sería sin dudas el moules-frites (mejillones con papas fritas) que se sirve en casi cualquier bar o restaurante, a modo de comida rápida. Otra buena opción para un tentempié al paso son los sándwiches de diferentes clases de salchicas que se ofrecen en los puestos ubicados junto a la entrada del campanario del Hallen, en el centro de la ciudad. Más elaborados, como para una cena de alto vuelo, son platos emblemáticos como el lapin à la Gueuze (conejo fermentado en cerveza Gueuze), el Stoemp (un puré de papas, verduras y salchichas) y los guisos flamencos (que llevan trozos de carne de ternera condimentados con hierbas aromáticas). Muy sabrosa es la versión belga del típico plato francés boeuf bourguignon, que en vez de con vino tinto se prepara con cerveza.
Es que Bélgica es famosa por la calidad de su cerveza. En los bares que rodean a la Grote Markt es posible encontrar una abanico sorprendente de variedades, entre las que se destaca la Lambic, elaborada con una mezcla de trigo y cebada, que es la preferida por los locales.
Imperdible
Una opción muy recomendable para quienes viajan hasta Brujas es complementar el paseo con un visita al Damme, en las afueras de la ciudad. Se trata de un pueblito encantador, aún más detenido en el tiempo que la propia Brujas, al que se llega en un viaje en barco que atraviesa maravillosos paisajes del Flandes rural. Damme es otro tesoro de la arquitectura gótica, con sus casas de tejas rojas y edificios majestuosos como el Ayuntamiento o el Hospital de San Juan. Es ideal para una visita de un día, en la que lo mejor es llegar por la mañana y almorzar allí en alguno de sus excelentes restaurantes. El barco que lleva hasta allí se llama Lamme Goedzak, un vapor de ruedas auténtico que tarda 35 minutos desde el embarcadero de Sasplein, situado fuera del casco histórico de Brujas. El costo de los pasajes de Ida y vuelta es de 6,70 euros.
Renace un cine de barrio. Ahora, que las salas tradicionales se rinden ante las tiendas de ropa y el público conduce kilómetros hasta los macrocines de los centros comerciales, surge la sala Berlanga, en pleno centro de Argüelles, un lugar promovido por la SGAE que promete convertirse en el centro de referencia del cine español, iberoamericano y europeo independiente.
Una sala, la antigua California, en la calle de Andrés Mellado, que después de haber sido sede de la Filmoteca o haber proyectado películas X y también en versión original, rinde homenaje al «maestro del cine español», Luis García Berlanga. El veterano director, en silla de ruedas y sin apenas poder articular palabra, recibió el cariño y los aplausos de las personalidades que asistieron a la reinauguración de la sala. Entre ellas, Andrés Vicente Gómez, el presidente de la SGAE, José Luis Borau o Manuel Gutiérrez Aragón, presidente del Instituto Buñuel e impulsor de la iniciativa.
La sala Berlanga, con 250 butacas, es la más puntera de la capital. Podrán verse películas en 3D, con un proyector de 35 milímetros y uno digital en 4K. El 11 de junio en la sala que aspira a ser el centro de reunión de grandes del cine español abrirá sus puertas al público con el estreno Yo, don Giovani, de Carlos Saura. Los vecinos aguardan con impaciencia.
El Instituto Buñuel de la Fundación Autor de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) reabrió este miércoles las puertas del antiguo cine California, rebautizado como Sala Berlanga, con la que rinde tributo a Luis García Berlanga. El realizador valenciano, de 88 años, asistió a la reapertura de este cine, que iniciará su andadura cinematográfica el 10 de junio con el estreno de ‘Io, Don Giovani’, de Carlos Saura.
El nuevo cine, preparado para proyectar filmes en 35mm, Digital 4K y 3D, cuenta con un aforo de 250 butacas (ocho de ellas adaptadas para minusválidos), frente a las 541 del antiguo cine, situado en la calle Andrés Mellado de Madrid.
En esta apertura oficial contó con la presencia del propio Berlanga, y se proyectó el documental de José Luis García Sánchez ‘Por la gracia de Luis‘, que gira entorno a la figura del director de cine.
La feria puro diseño se realiza en la ciudad de Buenos Aires – Argentina, del 23 al 29 de marzo de 2009. Es la IX edición de esta feria que contempla gran variedad de actividades en torno al diseño.
Además de Stands con variados productos de diseñadores y seminarios se dará la posibilidad a nuevos diseñadores de todo el mundo a presentar su trabajo que será evaluado y elegido por el comité curador y el comité ejecutivo de la FPD.
La muestra esta dirigida a diseñadores de indumentaria, objetos decorativos para el hogar, accesorios modistos, iluminación y mobiliario de hogar (diseño de interiores).
Se apunta a crear una edición limitada de productos únicos y exclusivos, con diseñadores que puntualicen en una gama de artículos creando algo innovador.
Recuperar materias primas existentes, reinterpretarlas y generarles nuevos usos. Este fue el concepto rector de la Feria Puro Diseño, que la semana pasada convocó a 100 mil personas en La Rural. Banquitos de caucho, sillones con madera de descarte, tubos de cartón o viejas persianas. Bijou a partir de cierres metálicos, mesas realizadas con radiadores o discos de arar. La variedad, el humor y la creatividad puesta al servicio del rescate emotivo de materiales y objetos fueron los aspectos más destacados de una feria que abundó en indumentaria y accesorios , más que en mobiliario o iluminación.
“El rediseño es clave en el proceso del reuso, alargando así la vida útil de un producto”, apunta Marcelo Minoliti, del Grupo Polenta, uno de los expositores más audaces. Sus muebles están realizados con mobiliario de descarte obtenido en demoliciones . Luego de un proceso de reinterpretación, los Polenta les inyectan una dosis de estética vanguardista a las piezas. “El reuso es una forma de justificar la existencia de un objeto”, sentencian los diseñadores.
Personas frente a edificios. Así ha planteado Philippe Starck su radical intervención en la Alhóndiga bilbaína, el antiguo almacén de vinos y aceites de la ciudad. Esto es Bilbao y aunque el edificio fuera una manzana muerta durante casi tres décadas hoy vuelve a ser el centro del mundo. El almacén fantasma ha sido conquistado por los ciudadanos. Y anuncia una nueva época: si el Guggenheim trajo turistas (615.545 el año pasado), la Alhóndiga está pensada para el disfrute de los bilbaínos.
Fue la bibliotecaria Marián Egaña, consejera delegada del proyecto, quien ideó este centro para cultura y salud de acceso público en el corazón de la ciudad. Con los últimos recortes, esa vocación social podría parecer un vestigio del pasado. En realidad es futurista. Tiende un puente entre el civismo de la plaza pública romana y el espacio para animar un ocio no comercial en el siglo XXI. Lo de no comercial merece la pena aclararlo porque, aunque en las termas romanas sí cupieran los vendedores, la Alhóndiga está pensada para que cualquier visitante pueda enriquecerse todo menos el bolsillo.
Alhóndiga Municipal de Bilbao. Wikipedia
Exposiciones, piscinas con luz natural, solarium de 3.000 metros cuadrados, cines de arte y ensayo, mediateca, restaurantes, un enorme gimnasio y solo una tienda de recuerdos ocupan el interior del antiguo almacén. Arquitectónicamente, por mucho que Starck se haya mostrado contenido y por mucho que la prioridad sean ahora los ciudadanos, el modelo remite al Guggenheim.
Tras ser rechazada por Gehry como primera ubicación para el propio Guggenheim y declarada posteriormente bien de interés cultural en 1999, la Alhóndiga resultaba intocable. Con un inmueble así ¿a quién encargar la reforma de 43.000 metros cuadrados por 75 millones de euros? Al mejor interiorista del mundo. Por lo menos al más famoso. El resultado ha sido certero. Donde el Guggenheim ofrecía espectáculo, la Alhóndiga ofrece sorpresas. Una detrás de otra. Se vació el fortín del arquitecto Bastida y se instalaron dentro tres cubos de ladrillo agujereados por arcadas y soportados por columnas que imprimen al conjunto un aire metafísico, rossiano, como de pintura de Giorgio de Chirico.
Felicito a los organizadores y oradores de TEDxBuenos Aires : la conferencia fue un gran éxito y espero que se repita todos los años. Durante el evento tuve la oportunidad de conocer a Jaime Lerner , autor de la charla «Como pensar una ciudad». Lerner es arquitecto, fue dos veces gobernador del estado de Paraná en Brasil y tres veces alcalde de la ciudad de Curitiba, considerada uno de los ejemplos de ciudad sustentable en América Latina.
La charla me disparó pensamientos sobre el concepto de «ciudad sustentable«, que parece a primera vista estar compuesto por dos palabras opuestas. Si un sistema sustentable es aquel que puede mantener sus hábitos y comportamientos en el tiempo entonces una ciudad da la sensación de ser justamente lo opuesto. Tan solo cerrando una ciudad por un par de días a los camiones que nos traen alimentos, a la energía como la electricidad, gas y nafta (que vienen en su mayoría de lejos), a los camiones que retiran toda la basura que generamos y al oxígeno que viene gracias a los árboles que se encuentran afuera nos daríamos cuenta muy rápidamente de cuan poco sustentables son en general las grandes ciudades.
Me parece entonces más razonable hablar de una ciudad más sustentable o lo más sustentable posible. Las ciudades sustentables todavía están lejos de ser una realidad con los avances tecnológicos actuales. Dado que actualmente el 50 por ciento de la población mundial vive en ciudades y zonas urbanas, el desafío de mejorar es grande y a su vez representa una enorme oportunidad de minimizar el impacto ambiental.
Por ejemplo, las ecovillas Gaia ubicadas en Navarro, provincia de Buenos Aires, son lo mas cercano a comunidades sustentables que conocemos. Se entiende que estas comunidades alojan a una cantidad muy reducida de habitantes.
ARQUITECTURA | PROYECTO INTERNACIONAL | GREEN POINT STADIUM
El nuevo estadio de Ciudad del Cabo es una obra monumental que, a pesar de eso, busca ser amigable con el paisaje natural. Fue ideado para ser la «postal» del Mundial de fútbol, en un sitio turístico emblemático.
Es lo normal, o debería serlo, que una obra de arquitectura considere el entorno urbano en que se emplaza, ya sea para adaptarse o sobresalir en él, e incluso modificarlo. Mucho menos frecuente, en cambio, es que el proyectista deba operar directamente sobre un entorno natural imponente con un proyecto de gran escala. Esto último es lo que sucede con el estadio de Green Point, en Ciudad del Cabo, donde el 11 de junio se jugará el partido inaugural de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.
Ubicada en una franja vecina a la playa sobre el Océano Atlántico, que baña al Cabo de Buena Esperanza por el oeste, y enmarcada por la cadena de elevaciones (Table Mountain, Devil’s Peak y Signal Hill) que rodea a la ciudad, la zona de Green Point Common, donde ya existía un viejo estadio destinado al rugby, fue elegida por la FIFA y el gobierno sudafricano para que fuera la «postal» del campeonato. De hecho, ese mismo paisaje, con el telón de fondo de Table Mountain y su cúspide amesetada, ya era una de las imágenes turísticas más famosas del país sin necesidad de ninguna obra humana.
Nuevo estadio de Ciudad del Cabo, situado en el barrio de Green Point (Foto: FIFA)
Por eso, el estadio fue concebido «como un objeto escultural, pero con un respeto genuino por la belleza del paisaje natural de la ciudad», según cuenta Henning Rasmuss, socio de Paragon Architects, uno de los cinco estudios locales (los otros son Comrie + Wilkinson, Jakupa, Munnik +Visser y Louis Karol) y uno alemán (GMP Architekten, de Hamburgo, líder del proyecto) que se asociaron a los alemanes en el equipo Stadium Architects Joint Venture, después de haber sido elegidos en concurso de antecedentes. Efectivamente, este cuenco abierto hacia afuera, etéreo y con un techo ondulante que suaviza la lógica volumétrica, intenta no competir con lo que Rasmuss llama «el dramatismo» de Table Mountain pero sí mimetizarse con el océano.
Con el mismo criterio de discreción, su fachada continua, leve y etérea, una membrana uniforme confeccionada con tiras horizontales de fibra de vidrio, parece fundirse en el paisaje más que violentarlo. «La carcaza traslúcida absorbe y refleja la luz solar, se vuelve roja al atardecer, azul de noche y plateada en los días nublados», explican en GMP, el único del equipo con expertise en estadios, y responsable también de la sede en Durban.
Por otra parte, su techo constituye la «quinta fachada» del estadio, casi como un requerimiento del programa, ya que fue concebido para que las cámaras de televisión lo filmen desde el cielo para transmitir las imágenes a todo el planeta, sobre todo durante la ceremonia de apertura. Su forma sutil de amplias curvas y contracurvas, que alternan superficies cóncavas y convexas, fue realizada con piezas de vidrio laminado sostenidas por cables de acero (aseguran que es la estructura más grande del mundo con estas características) y está recubierto con una membrana en su interior.
Para el interior del estadio, explican que se siguieron los principios del diseño de salas de teatro, donde la distancias desde el espectador hasta el escenario (el campo de juego en este caso) se acortan lo máximo posible, las líneas de visión se maximizan y, sobre todo, los niveles de luz se concentran en la cancha, dejando a las tribunas en una semioscuridad con luz natural o artificial.
Jacob Zuma, el presidente de Sudáfrica, inauguró el Soccer City, el estadio donde se disputará el primer partido y también la final. Allí se jugó el primer partido de fútbol profesional antes el comienzo del Mundial. Un detalle: hubo demoras por la cantidad de gente que asistió al encuentro.
La casa del escritor y político venezolano Arturo Uslar Pietrise ha abierto al público en Caracas para mostrar el hasta ahora desconocido universo personal de uno de los intelectuales más destacados del siglo XX en América Latina. Del mismo modo que se rememora a Pablo Neruda en sus tres casas chilenas o que se recuerda a Rafael Albertien su domicilio del Puerto de Santa María (España), los venezolanos pueden ahora sumergirse en la vida del célebre autor, considerado renovador del cuento venezolano. Situada en La Florida, en el norte de Caracas, esta amplia y luminosa quinta diseñada por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva y decorada por el escultor Francisco Narváez fue el único hogar del escritor en la capital, y es ahora la primera casa de un literato venezolano accesible al público. EFE/ David Fernández
@darioalvarezAbre al público la Casa de Arturo Uslar Pietri y su Fundación tiene Twitter: casauslarpietri – ojalá la visiten más que «amigos invisibles»
Hay que mejorar la coordinación entre las jurisdicciones de los aglomerados urbanos para construir políticas comunes.
Artemio Pedro Abba. Coordinador General del Observatorio Urbano Local – Buenos Aires
En el reciente 5° Foro Mundial Urbano, realizado en Río de Janeiro, la consigna fue disminuir la brecha urbana entre la ciudad de la riqueza y la opulencia y la ciudad de la pobreza y la degradación. Este paisaje urbano partido se manifiesta con mayor o menor agudeza en la construcción social de las ciudades, donde reside hoy más del 50 % de la población mundial.
En Argentina, dado el acentuado proceso de urbanización, casi el 90 % de la población vive en ciudades.
En el 2001, las dos terceras partes de la población urbana total vivía en alguna de las 26 aglomeraciones de más de 50 mil habitantes. De lo que se deduce que en todas ellas se plantean diferentes niveles de Complejidad institucional, que deviene del Tipo de interjurisdiccionalidad (formas de gobierno que coexisten en el territorio del aglomerado) y del Nivel de interjurisdiccionalidad (relación entre la cabecera y resto del aglomerado), originados por la conjunción de crecimiento poblacional y expansión territorial.
Sin embargo, la cuestión está ausente en la agenda política, y obliga a agregar otra dimensión de análisis a la cuestión central de un mundo urbano dividido: la minusvalía del derecho ciudadano a decidir el destino de su hábitat cotidiano debido a la fragmentación jurisdiccional.
No solamente la Buenos Aires Metropolitana, también Neuquén-Plottier-Cipolletti, o el Gran Mendoza, padecen esta patología jurídico-territorial. En las aglomeraciones urbanas se requieren distintas alternativas de gestión, teniendo en cuenta las dificultades interjurisdiccionales identificadas.
En ellas se acumulan problemas del sistema de movilidad colectiva, del saneamiento de cuencas o del tratamiento de los residuos sólidos urbanos (RSU). Estos sistemas atraviesan en forma cotidiana las aún omnipresentes líneas divisorias de las jurisdicciones de los gobiernos locales o provinciales, ineficaces para la gestión de los aglomerados. Esta realidad menoscaba a los habitantes de las áreas metropolitanas en la posibilidad de erigir espacios sociales donde construir políticas públicas comunes de mediano y largo plazo.
La bandera de los 27 ondea en la Glorieta de San Vicente, en P. Pío.
Durante la ceremonia se han leído un mensaje de Durao Barroso.
El Día de Europa se conmemora el 9 de mayo en todo el continente.
AGENCIAS. 09.05.2010
Madrid se ha convertido este domingo en la primera capital de los Veintisiete que enarbola de forma permanente la bandera de la Unión Europea (UE). El izado de la enseña comunitaria con las doce estrellas doradas, en la Glorieta de San Vicente, junto a la estación de Príncipe Pío, ha sido el acto principal para celebrar el Día de Europa.
El Día de Europa se celebra el 9 de mayo de cada año, en recuerdo de la misma fecha en 1950, cuando el ministro francés de Exteriores, Robert Schuman, hizo la célebre declaración que originó la creación de la primera Comunidad Europea: la del Carbón y Acero.[1]
El Puente del Milenio, el quinto puente de la ciudad de Orense, destaca por su diseño vanguardista y por el audaz sistema estructural empleado.
El puente está constituido por dos niveles: el inferior es la plataforma de hormigón que conecta los márgenes del río y que tiene unas dimensiones de 23 m de ancho por 275 m de largo. Se sustenta gracias a un sistema de tirantes metálicos y a dos grandes pilares también metálicos inclinados y situados en los extremos. El segundo nivel del puente consiste en una pasarela peatonal que desde la cota de acceso desciende levemente y, tras un punto de inflexión, empieza a ascender hasta llegar a los 20 m de altura, empleándose para ello 100 escalones. En ese punto la posición del espectador resulta vertiginosa: elevado muy por encima del río, y con magníficas vistas de la ciudad a sus pies. La pasarela peatonal se apoya en la estructura del puente y por su ligereza y su forma ondulante llega a parecer una cuerda suspendida en el aire que se dobla al apoyarse en los pilares, como si fuera un elemento «elástico».
El conjunto de la obra, con los cables tensados, los pilares inclinados y la ondulante línea de la pasarela, adquiere un gran dinamismo formal, y se configura como una obra de gran originalidad y fuerte impacto visual.
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