Maqueta de la Casa 100K, del arquitecto italiano Mario Cucinella.
El arquitecto italiano Mario Cucinella crea una casa que produce energía
ROBERTA BOSCO – Capri
Cien metros cuadrados por 100.000 euros y cero emisiones de CO2. Con estas premisas el arquitecto italiano Mario Cucinella ha creado la Casa 100K, una vivienda construida según los dictámenes del ecopensamiento y siguiendo un ideal de calidad arquitectónica, que integra sostenibilidad ambiental, ética en los comportamientos e impacto social positivo. «Apoyar el ahorro energético y la exigencias ecologistas no significa renunciar a la estética y la calidad. Por el contrario, la Casa 100K se rebela contra el principio de homogeneidad, que guía la arquitectura de la vivienda, para recuperar el placer de imprimir la propia identidad en el lugar donde vivimos. Es una casa a medida del deseo», asegura Cucinella. Su proyecto, que se ha presentado en el Capri Trendwatching Festival -un congreso organizado por la Fundación Capri que ha reunido a los principales abanderados de las nuevas tendencias en diversos ámbitos- no sólo mantiene un coste extremadamente bajo, sino que crea las condiciones para que buena parte de la inversión se recupere mediante la energía que la casa es capaz de generar. «Para cambiar el resultado hay que invertir la tendencia: pasar de edificios consumidores a productores de energía», sostiene Cucinella.
Con el blanco puro de todos sus ambientes al descubierto, aquí la luz y el agua, bien controladas, crean un efecto mágico.
El desafío que se planteó el estudio del arquitecto Andrés Remy al desarrollar este proyecto fue que todos los ambientes tuvieran muy buena luz natural y generosas vistas al lago. Cuando traspasa la puerta principal, la luz de la pileta se enciende a partir de un sistema central de automatización, bañando el interior de un celeste que brinda una agradable sensación de frescura. Arriba, en el dormitorio principal, las cortinas comandadas por el equipo de iluminación se corren para transformar el ventanal en una pantalla de 120″.
El living de 10x5m revestido en porcelanato blanco, libre de divisiones y totalmente vidriado, está en desnivel respecto del resto para acaparar la inmediatez de la laguna. Los 350m2 de esta propiedad cuentan con un sistema de iluminación, audio y video integrados que responde a un server central, proyecto desarrollado por el Estudio Veñares. Estas tres funciones, que se manejan por paneles de control en cada ambiente o vía internet, permiten generar distintas situaciones, desde la de bienvenida hasta la de fiesta, con iluminación puntual para destacar los volúmenes y la mejor música.
Limitado por la superficie y la disposición del terreno, el arquitecto Andrés Remy proyectó una casa de corte minimalista con un exterior oscuro que contrasta con el blanco interior. La entrada desemboca en el puente de vidrio que lleva al living, con el verde del jardín como único toque de color. Pensada como dos grandes cubos unidos por un fuelle de agua, se equipó con un sistema de cámaras IP que están conectadas a la red de internet de la casa para poder acceder a ellas desde cualquier lugar. Además, este sistema posee sensores de presencia que detectan intrusos y que accionan el sistema de iluminación y el de audio cuando la cámara percibe algún movimiento. Por lo tanto, se las puede programar para que se enciendan a determinada hora del día como sistema de seguridad.
Pabellón proyectado en Nueva York por Rafael Moneo.
Es el primer edificio que el arquitecto construye en Nueva York
BARBARA CELIS – Nueva York
Para cualquier arquitecto, proyectar un edificio que contribuya a delinear el skyline más celebre del planeta, el de Nueva York, es un jugoso desafío. Si además ese edificio se integra en uno de los campus universitarios más prestigiosos de Estados Unidos, el reto es doble. El arquitecto Rafael Moneo (Tudela, Navarra, 1937) está construyendo un nuevo pabellón dedicado a las ciencias interdisciplinares en la Universidad de Columbia. El proyecto, diseñado junto al Moneo Brock Studio con un presupuesto de 200 millones de dólares (134,8 millones de euros) y que será inaugurado en 2010, tendrá 14 pisos, 4.645 metros cuadrados de laboratorios, una biblioteca dedicada a la química, biología y psicología, un auditorio y un café abierto al público y a pie de calle.
Situado en la esquina entre Broadway con la calle 120, el nuevo edificio de cristal y aluminio, luminoso, abierto, casi flotante y con la imagen clara del siglo XXI pero sin ostentaciones, funcionará también como entrada noroeste al campus Morningside Heights, dominado por los edificios históricos de McKim, Mead & White, los arquitectos que diseñaron algunas de las principales construcciones de finales del XIX y principios del siglo XX en Nueva York y autores también del Hotel Nacional de Cuba en La Habana. De ahí la complejidad de un proyecto que para llevarse a cabo no sólo ha tenido que tener en cuenta el contexto en el que iba a situarse, sino también las dificultades de construirlo sobre el gimnasio universitario. «No es un edificio sencillo. Las condiciones han sido complicadas porque había que respetar el gimnasio, aunque supongo que además de superar esa dificultad física el reto fundamental era de tipo estético: ser capaces de integrarse en un complejo urbano tan preciso y definido, con un perfil tan claro como el del campus de Columbia», explicó ayer Moneo en conversación telefónica.
El arquitecto, ganador del premio Pritzker de arquitectura en 1996, es sobradamente conocido en EE UU, donde ha construido edificios emblemáticos desde finales de los años ochenta -la catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, en Los Ángeles, o el Davis Art Museum en Massachusetts-, pero nunca había dejado su firma en Nueva York. La apuesta de la Universidad de Columbia es particularmente significativa teniendo en cuenta que construir un pabellón de ciencias en esa ubicación era un viejo sueño fallido. Por ejemplo, el proyecto del arquitecto británico James Stirling nunca llegó a ser aprobado. Lee C. Bollinger, rector de la universidad, parece estar particularmente contento con el diseño de Moneo. «Tenía que ser arquitectura de calidad en sí misma, un proyecto atrevido pero realizado por un arquitecto importante», explicó Bollinger en el diario The New York Times.
Charles Edouard Jeanneret-Gris, nacido en Suiza y de formación autodidacta, fue uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX.
Por Alejandro Rapetti
Para LA NACION
Charles Edouard Jeanneret-Gris, más conocido como Le Corbusier, nació en La Chaux-de-Fonds, Suiza, el 6 de octubre de 1887. Considerado uno de los principales exponentes del movimiento moderno en la arquitectura, hoy es reconocido como uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX. Esto se debe no sólo a la fuerza y originalidad de su producción, sino también a su permanente acción como propagandista y difusor polémico de sus principios.
Con una formación sólo autodidacta, construyó su primera casa a los 17 años. Por entonces, su padre se dedicaba a lacar cajas de relojes para la industria relojera de su ciudad natal. Su madre era pianista y profesora de música. A los 29 años se trasladó a París, donde adoptó el seudónimo Le Corbusier, variación socarrona (ya que remite a la palabra cuervo) del apellido de su abuelo materno: Lecorbésier. Allí se dedicó a la pintura y junto con su amigo el pintor Ozenfant lanzó Après le Cubisme, el manifiesto fundacional del purismo. Juntos fundan también la revista L`Esprit Nouveau.
En la Ciudad de las Luces trabajó durante más de un año en el estudio de Auguste Perret, arquitecto pionero en la técnica de construcción en hormigón armado, y después viajó a Alemania para profundizar sus estudios y trabajar en la oficina de Peter Behrens.
El arquitecto brasileño de 101 años, que se encontraba estable luego de que se le extrajeran la vesícula y un tumor de cólon en dos intervenciones quirúrgicas, fue nuevamente puesto en cuidados intensivos por precaución
RIO DE JANEIRO (EFE). -El centenario arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, hospitalizado el 23 de septiembre y en delicado estado de salud, se mantenía hoy estable, pero por precaución seguía en la unidad de cuidados intensivos, informaron fuentes médicas.
El diseñador de los palacios de Brasilia y de cientos de otras obras a lo largo del mundo, que cumplirá 102 años en diciembre próximo, fue ingresado en la unidad de cuidados intensivos este lunes a fin de controlar una arritmia cardíaca detectada por los médicos.
Niemeyer fue sometido en septiembre a dos operaciones en el hospital Samaritano de Río de Janeiro, que hoy informó que su estado es «estable» y que ha superado la arritmia, aunque no aclaró cuándo podrá ser trasladado a una unidad de vigilancia intermedia.
El espectador descubrirá a un Palladio inédito más allá de la interpretación de sus planos y sus tratados de arquitectura; un Palladio emocionante, inventor de soluciones imaginativas en sus construcciones, y un Palladio absolutamente moderno, que cambió la ciudad de Vicenza y la campiña del Véneto, y dejó iglesias ejemplares en Venecia.
La Obra Social la Caixa inaugura mañana en el Caixaforum de Madrid la muestra «Palladio, el arquitecto (1508-1580)» que repasa la trayectoria profesional y vital del arquitecto renacentista Andrea Palladio, considerado el «arquitecto de arquitectos» y «la biblia de la nueva arquitectura».
La exposición, enmarcada en la conmemoración del quinto centenario de su nacimiento, reúne más de 190 obras, incluidas maquetas de gran formato, dibujos, libros y manuscritos. Acompañan el recorrido, cuadros de Canaletto, Veronés, Tiziano, Bassano o el Greco y la contribución de arquitectos contemporáneos.
Comisariada por Guido Beltramini, director del Centro Internazionale di Studi di Architettura Andrea Palladio (CISAAP) de Vicenza; Howard Burns, presidente del Consejo científico del CISAAP; y MaryAnne Stevens, directora de Asuntos Académicos de la Royal Academy of Arts, la muestra repasa la trayectoria de Palladio desde su época adolescente como cantero en Padua hasta los tiempos de intelectual y arquitecto favorito de los adinerados aristócratas de Venecia y Vicenza.
Según explicó hoy el comisario Howard Burns, esta exposición explica la figura de Palladio de forma «clara y expresiva» y la «enorme influencia» que tuvo en los arquitectos posteriores. Burns también citó al rey Felipe II, quien tuvo en sus manos el tratado de Palladio y describió al arquitecto renacentista como «la biblia de la nueva arquitectura».
El Pabellón de España de la Expo de Zaragoza, diseñado por el arquitecto navarro Patxi Mangado Beloqui, ha obtenido el Premio de Arquitectura Española 2009 que concede el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España.
El jurado ha valorado la relación entre «la metáfora del claro del bosque y el empleo innovador de los materiales cerámicos» y la combinación de la «tecnología constructiva de la belleza termodinámica», según se ha informado en un comunicado.
El jurado ha valorado la relación entre «la metáfora del claro del bosque y el empleo innovador de los materiales cerámicos» y la combinación de la «tecnología constructiva de la belleza termodinámica», según se ha informado en un comunicado.
La construcción, representativa de la arquitectura contemporánea, ha sido premiada entre 77 candidatas por un jurado integrado por el presidente del Consejo, Carlos Hernández Pezzi, y la subdirectora general de Arquitectura del Ministerio de Vivienda, Rita Lorite Becerra, entre otros.
El Pabellón de España en la Expo 2008, constituido por 750 pilares y varios volúmenes de vidrio en cuyo interior se distribuían las exposiciones, tiene una superficie de más de 8.000 metros cuadrados y fue diseñado en torno a la metáfora de un bosque.
El pabellón de España de la Expo de Zaragoza, de Patxi Mangado (Pamplona, 1957) lleva unas semanas gloriosas. Ha recibido tres galardones: el de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), el García Mercadal y el Premio de Arquitectura Española 2009, el jueves, que otorga el Consejo de Arquitectos de España. Se entregará el 27 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes.
«Los arquitectos han valorado de este edificio que representa el fin de una época y una nueva forma de hacer: Con materiales muy modestos y baratos se puede hacer una arquitectura bella, sorprendente y respetuosa con el medio ambiente», dijo ayer Mangado. Sin embargo, el arquitecto declaró que el mejor premio que podía recibir es que «le den utilidad de una vez». Está previsto que sea el centro de Innovación del Cambio Climático, una promesa de Zapatero que aún no se ha cumplido.
Después de su primera noche fuera de terapia intensiva, el arquitecto brasileño de 101 años presenta un cuadro estable. El jueves último le extirparon la vesícula.
RIO DE JANEIRO (ANSA). -El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, de 101 años, que fue operado el jueves de la vesícula, presenta un cuadro estable después de su primera noche fuera de terapia intensiva, pero no hay plazo para que reciba el alta, informaron hoy fuentes del Hospital Samaritano de Rio de Janeiro. Niemeyer fue trasladado ayer a una sala de atención «intermedia» en la que puede recibir visitas, pero su cuadro aún merece ciertos «cuidados» por eso no está previsto cuando podrá dejar el centro hospitalario, se informó hoy.Se estima que Niemeyer será será sometido a exámenes post-operatorios en los próximos días.
Niemeyer fue internado el miércoles con dolores abdominales y operado el jueves de la vesícula, en el Hospital Samaritano, barrio de Botafogo, zona sur de Rio de Janeiro.
El 11 de junio había sido internado en el hospital Cardiotrauma, en Ipanema, también en Rio de Janeiro, donde lo sometieron a exámenes por una lumbalgia y recibió el alta algunas horas después. Niemeyer, que cumplirá 102 años el 15 de diciembre, es considerado el pionero de la arquitectura moderna brasileña. Autor de proyectos que marcaron la arquitectura contemporánea como los edificios importantes de la capital brasileña, Brasilia, que en 2010 celebrará sus 50 años, y grandes obras en París, Nueva York, Río de Janeiro y Argel.
No es difícil haber visto, incluso haberse sentado en el taburete de madera apilable, aunque sólo sea en la versión fusilada por Ikea y que ha vendido a millones de hogares. Probablemente, la marca sueca (que fabrica el taburete con cuatro patas, en lugar de las tres del original) le deba algo más que su autoría a Alvar Aalto (Kuortane, 1898 – Helsinki, 1976). El arquitecto finlandés lo diseñó en 1933 y después de comprobar su gran éxito fundó la empresa Artek -junto a su primera mujer, Aino Marso, también arquitecta- para la producción industrial y comercialización de sus productos. Así inauguró la estandarización de piezas de mobiliario de madera con una visión muy comercial.
La exposición Alvar Aalto, A nuestra medida, hasta el 15 de noviembre en el Museo de Artes Decorativas de Madrid, es un anticipo de las actividades que habrá en noviembre, mes dedicado al diseño finlandés. Por ejemplo, la muestra del Matadero de Madrid será una radiografía de todas las generaciones de diseñadores finlandeses, desde Eero Aarnio hasta los más jóvenes, como el dúo Company o Ilkka Suppanen. También tiene un hueco para mostrar la potencia de sus empresas (Marimekko, Ittala o Nokia). Algunos de los que han sido Diseñadores del año en Finlandia (2008), como Tuuli Mattelmäki (industrial) y Anssi Tuupainen (moda) serán los protagonistas de las actividades en el IED de Madrid.
Hasta que llegue ese momento, la exposición Alvar Aalto, A nuestra medida, se centra en la vertiente del arquitecto como creador de objetos de mobiliario (sillas, lámparas, jarrones, telas) en unas 30 piezas repartidas en dos salas. Pese a no ser extensa, da cuenta del olfato de uno de los arquitectos más relevantes y polifacéticos del siglo XX, muy atento al tiempo que le tocó vivir
Planteada cronológicamente, recorre sus primeros años. Cómo evolucionó desde su formación clasicista hasta abrazar el funcionalismo después de entrar en contacto con las vanguardias europeas. Conoció a Le Corbusier y a miembros de la Bauhaus, como Gropius. Pero pronto se distingue por querer ir más allá de la funcionalidad del diseño convencido de que éste y los objetos de la vida cotidiana debían ser humanos y contribuir a una vida cómoda y armoniosa.
El arquitecto Rafael de La-Hoz Castanys en el paseo de la Castellana junto al edificio Castelar, obra cumbre de su padre.
La doble piel del edificio Castelar inspiró años después al hijo del arquitecto
PATRICIA GOSÁLVEZ – Madrid
«No lo decidí, yo nací siendo arquitecto». Rafael de La-Hoz Castanys es la tercera generación de arquitectos de la familia. Hace años que no visita el edificio Castelar, obra cumbre de su padre, Rafael de La-Hoz Arderius, y el primer edificio en el que participó cuando era un chaval. «¡Qué pequeño parece todo!», exclama en el lobby, como quien revisita el colegio después de mucho tiempo. «De mi padre trabajando recuerdo sobre todo que era entrañable y estaba pendiente de las personas; cuando empezó la obra yo tenía 17 años, él quería que viniera a aprender pero, con Franco muriéndose, yo prefería estar en la calle». Al final tuvo tiempo porque el asunto se alargó de 1974 hasta 1986. Entremedias el Banco Coca, que había encargado el proyecto, se fusionó con Banesto, luego se descubrió que por mucho más de lo que valía. Hubo un juicio, el dueño del Coca se suicidó y Banesto no supo qué hacer con el edificio. «Mis padre les convenció de que para venderlo bien había que acabarlo, les lloró mucho», recuerda De La-Hoz. Al final Banesto pagó la fachada y se lo vendió a la Mutua Madrileña que se lo alquiló a Catalana Occidente hasta hoy.
La nueva estación de tren Guillemins de Lieja / AFP
ENRIQUE SERBETO | BRUSELAS
Hecha con 11.000 toneladas de acero y 32.000 metros cuadrados de vidrieras, ayer se inauguró la nueva estación de tren de la ciudad belga de Lieja, diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava. Para la ciudad ha sido un esfuerzo enorme, puesto que los trabajos se han prolongado durante 12 años y se calcula que ha costado 400 millones de euros, exactamente el doble de lo que se había presupuestado. Solamente la fiesta de inauguración de ayer costó la friolera de seiscientos mil euros.
La ciudad, cuna de la siderurgia valona hoy en la mayor decadencia, había elegido este gigantesco proyecto que ha modificado radicalmente su silueta, para lograr, como decía ayer la prensa belga, «imitar a Bilbao y al impulso que le ha dado a la ciudad el Museo Guggenheim». Sin embargo, otros comentarios han empezado ya a preguntarse «después de la estación de Calatrava, ¿qué?», en referencia a que la rutilante estación no tendrá probablemente el mismo atractivo turístico a pesar de que la estación construida por Calatrava trae a esta ciudad el Tren de Alta Velocidad y la conecta con ciudades como París y Londres. A la puesta de largo de «Les Guillemins», como se llama oficialmente, asisteron más de veinte mil personas. Los grupos ecologistas de la región han protestado por «la inversión de una suma faraónica en una estación, cuando el resto de la red ferroviaria está en una situación lamentable»
La colocación de la última piedra en la estación de Lieja, en el este de Bélgica, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava ha puesto fin a una década de obras, un período en el que la circulación ferroviaria nunca se ha interrumpido. Concebida a partir de la imagen de una mujer tumbada, su imponente estructura arqueada de vidrio y acero se eleva hasta los 40 metros de altura y se extiende a lo largo de 200 metros.
El ambicioso proyecto del arquitecto valenciano ha necesitado más de 300 millones de euros y una década de trabajos para convertirse en realidad pero, según ha explicado el administrador de la red nacional ferroviaria belga (SNCB), Jannie Haek, hay que recordar que «no es sólo una estación». Haek ha recalcado que esta infraestructura será una «vitrina al exterior» y «un instrumento de publicidad» para Lieja, ya que ha sido diseñada para permitir que los trenes de alta velocidad puedan llegar «al corazón de la ciudad»Una vez que entren en funcionamiento a finales de año todas las líneas de alta velocidad que tienen previsto pasar por Lieja, la ciudad quedará conectada en sólo 20 minutos con ciudades como Bruselas, Aquisgrán y Colonia (Alemania), y en unas horas con Fráncfort, París y Londres.
Una estación de ferrocarril puede llegar a convertirse en el motor de una ciudad. Este slogan es el que formó parte de la presentación oficial de la Euro Lieja TGV, y personifica totalmente el espíritu del proyecto. Diseñada por Santiago Calatrava, la nueva estación de ferrocarril de Lieja se ha convertido en una atracción turística y un símbolo del renacimiento de esta ciudad belga, que ahora actúa como un vínculo estratégico con el norte de Europa.
El arquitecto e ingerniero valenciano Santiago Calatrava puede dar solución a muchas funcionalidades arquitectónicas. La funcionalidad en la estación de ferrocarril de Lieja se basa en un fácil acceso, conexión directa con la red de carreteras, mejora de los servicios de trenes de alta velocidad y mejores instalaciones.
La nouvelle gare des Guillemins, prouesse architecturale due à l’Espagnol Santiago Calatrava, a été inaugurée vers 21h30 par le prince Philippe. Face à la nouvelle gare, 30.000 personnes ont ensuite assisté gratuitement au show orchestré par Franco Dragone. Budget du spectacle : 650.000 euros.
En images : le spectacle de Franco Dragone, l’inauguration et la nouvelle gare / Lire aussi : visite simultanée des gares de Liège et d’Anvers
Aunque operativa desde junio de 2008, la flamante estación de trenes de Lieja, galardonada con el Golden Belgian Building y obra del arquitecto Santiago Calatrava, será inaugurada este verano de 2009.
Estacion de tren Guillemins en Lieja (Belgica) / Santiago Calatrava cc by nc =: Kristo
El genio creador de Oscar Niemeyer plasmado en siete décadas de trabajo queda patente en la mayor retrospectiva vista en España del revolucionario arquitecto brasileño, en la que el longevo artista, de 102 años, da fe de sus ganas de seguir trabajando.
En la exposición, organizada por la Fundación Telefónica en colaboración con la Fundación Cultural Hispano-Brasileña, abundan las maquetas, los dibujos y los croquis, además de una serie de libros, fotografías, una escultura y distintas proyecciones, y se podrá ver en Madrid hasta el próximo 22 de noviembre.
Desde sus primeros proyectos de arquitectura moderna en Brasil, allá por 1936 con la construcción del Ministerio de Educación y Sanidad en Río de Janeiro, el primer edificio moderno y a gran escala de la ciudad, hasta su producción de los últimos años, se aprecia la evolución de una arquitectura libre que huye del excesivo racionalismo.
Fascinación por las curvas
En una entrevista con el artista, impresa en las paredes de la Fundación Telefónica, éste deja clara su admiración por las curvas femeninas y las sinuosas montañas de Río, aspecto que ha podido influir -según explicó hoy el comisario de la muestra, el arquitecto Lauro Cavalcanti– en su exploración de las posibilidades del hormigón armado y su adaptación a líneas curvas.
Cavalcanti, amigo personal de Niemeyer desde hace más de treinta años, se congratuló de que España cuente con esta retrospectiva del hombre que revolucionó los conceptos arquitectónicos allá por los años cuarenta, y recordó que la misma llega justo cuando está próximo a inaugurarse el primer edificio del artista en España, el Centro Cultural Internacional de Avilés (Asturias).
Recordó que sus innovadoras propuestas le valieron las críticas de muchos colegas, que llegaron a considerarle más un escultor que un arquitecto, y destacó el hecho de que, a pesar de su longevidad, Niemeyer ha tenido más repercusión a partir de los años noventa que en la década de los sesenta, lo que pone de manifiesto su contemporánea forma de trabajar.
Este arquitecto, que se define apasionado de Mattise y Picasso en pintura, y Gabriel García Márquez o Baudelaire en literatura, y que no esconde sus debilidades ideológicas al citar a Marx o Lenin entre sus «héroes», sigue trabajando a diario en su estudio de Copacabana, donde a la pregunta de cómo le gustaría morir reconoce que «nadie quiere morir».
La Fundación Telefónica recorre la obra del arquitecto brasileño
ÁNGELES GARCÍA
Las formas de la mujer, la ciudad de Río y los vaivenes de la política son las curvas que han inspirado la monumental obra, en generosidad y en tiempo, de Oscar Niemeyer (Río de Janeiro, 1907). Una obra en la que, así lo decidió el artista un buen día, la vida manda sobre la arquitectura. Y esa premisa inspira sus 457 construcciones dispersas por todo el mundo. Entre otros, el primer edificio del artista en España, el Centro Cultural Internacional de Avilés (Asturias), hoy en construcción.
Su fenomenal peripecia vital y ese rotundo compromiso con las curvas centran la exposición que le dedica hasta el 22 de noviembre la Fundación Telefónica de Madrid. En ella, dibujos, croquis, textos y fotografías cuentan una vida que ya surca rumbo a los 102 años.
Lauro Cavalcanti, arquitecto y amigo de Niemeyer desde hace más treinta, ha sido el encargado de comisariar la exposición. Está convencido de que su trabajo es un calco de lo que hubiera querido contar Niemeyer. Cuenta que el artista se recupera de la rotura de una vértebra, pero que ni eso le impide seguir trabajando a diario en su estudio de Río de Janeiro.
Una mega exposición retrospectiva en Madrid reúne las siete décadas de trayectoria del arquitecto brasileño de 102 años, que manifiesta otra vez sus ganas de seguir trabajando.
La Fundación Telefónica recorre la obra del arquitecto brasileño que con sus 101 años sigue trabajando en su estudio, a pesar de que se recupera de una lesión en una vértebra.
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