Escuela Nueva Esperanza, El Cabuyal, Manabí, Ecuador/ al bordE, David Barragán + Pascual Gangotena
REPORTAJE: Diseño
Enrique Browne abandera la vitalidad de los estudios latinoamericanos
ANATXU ZABALBEASCOA– Madrid –
Enrique Browne (Santiago, 1942) está en España como jurado de la Bienal Iberoamericana que se celebrará en Medellín (Colombia) el próximo octubre. Se formó haciendo casas hasta que le llegó, hace apenas una década, la posibilidad de levantar sedes empresariales o el reciente puente Zapallar, que indaga en la escasez de medios para lograr soluciones inesperadas.
Cuenta que le han pedido ideas para la reconstrucción de su país tras el terremoto. «La arquitectura especulativa no aguantó. Pero a veces los ciudadanos son culpables. Quienes habían sustituido las cubiertas de tejas por planchas de cinc, por la molestia de mantener las tejas, han visto cómo su casa se venía abajo porque el adobe se aguanta por el peso que soporta», explica.
Browne es autor de escritos que contraponen la arquitectura borgiana -producto de la inteligencia del escritor- a la de Pablo Neruda -reflejo de su vida-, por citar sólo dos registros de su admirable amplitud de miras.
Es precisamente eso, amplitud de miras, la mayor ventaja que ha detectado en la nueva arquitectura iberoamericana. «Hay jóvenes capaces de captar el espíritu del mundo de hoy: los problemas de la sociedad más allá de la arquitectura. Son gente que para diseñar utiliza más información de periódicos que de revistas de arquitectura. Producen una arquitectura posible. Son un germen pero, de difundirse, cambiarán la arquitectura», apunta el arquitecto. «También haya gente como Siza, capaz de reinventarse a los 70 años en un edifico como el Museo Iberé Camargo«, puntualiza.
El arquitecto asegura que el gran desafío de la arquitectura actual es «ofrecer a los ciudadanos una alternativa real al mundo virtual». «El virtual es un mundo autista. Hay mucha arquitectura que se ha dejado seducir y ha tratado de reproducirlo con bucles y curvas, pero ¿debe ser ese el papel de la arquitectura?», pregunta. Él mismo responde: «La ciudad ofrece alternativas reales para competir con ese mundo autista. No puede ser lo mismo».
El mas pasado publicamos esta novedad (en exclusiva) ahora nos adelantamos nuevamente a su salida oficial el día cinco. A continuación el ranking «Arquitectura» del prestigioso Wikio para Mayo de 2010.
Aspiramos a publicar mes a mes el ranking, con cierta anticipación a su salida oficial. Les invito a visitar los blogs que aquí se identifican, tienen material realmente muy interesante.
Como de costumbre, en las columnas laterales de la derecha de este blog, se encuentra los «widgets» Wikio que reflejan el ranking general, Cultura y Arquitectura: se actualizan automáticamente cada vez que se registra una novedad.
El arquitecto fue ingresado el domingo tras sufrir una infección urinaria
Recibe un tratamiento con antibióticos y no precisa de ayuda para respirar
Luis Tejero (Corresponsal) | Río de Janeiro
El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, de 102 años, continúa ingresado en un hospital de Río de Janeiro tras sufrir el pasado domingo una infección urinaria. El creador de los edificios más emblemáticos de la capital evoluciona de forma satisfactoria, aunque aún no está previsto que vuelva a casa.
«Los médicos pensaron que era mejor internarlo, pero está bien«, explicó su mujer, Vera Lúcia Cabreira, a la prensa local. «No sabemos qué día recibirá el alta».
Según el Hospital Samaritano, en la zona sur de Río, Niemeyer permanece estable y lúcido. El centenario arquitecto está recibiendo un tratamiento con antibióticos en vena y no precisa de ayuda para respirar.
Entre septiembre y octubre de 2009 ya estuvo ingresado durante 24 días en ese mismo centro médico tras sufrir dolores en el abdomen y fue sometido a dos operaciones de cirugía para retirarle la vesícula y un tumor en el intestino.
Previamente, en junio de ese año y tres años antes, el centenario arquitecto pasó también por varias revisiones debido a una lumbalgia y a una caída.
Obras emblemáticas
Nacido en el barrio carioca de Laranjeiras, Niemeyer es el autor de los principales edificios de la capital. Llevan su firma la Catedral Metropolitana, los Palacios de la Alvorada y de Planalto y la sede del Congreso Nacional, con dos torres gemelas acompañadas por una semiesfera para el Senado y otra para la Cámara de Diputados.
El icono de la arquitectura moderna, galardonado en 1988 con el Premio Pritzker, proyectó también el curvilíneo edificio Copan de São Paulo y el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Niterói, entre otros.
En los últimos años, Niemeyer ha estado pendiente de un proyecto que tiene en España, concretamente en el centro cultural que lleva su nombre, ubicado en Avilés (Asturias). La primera piedra de esta institución fue colocada en abril de 2008 y la inauguración estaba prevista para este año, aunque el contratiempo sufrido esta semana impide fijar una fecha concreta.
Río de Janeiro, 27 abr (PL) El afamado arquitecto brasileño, Oscar Niemeyer, responde hoy satisfactoriamente al tratamiento con antibióticos para eliminar una infección urinaria, pero permanecerá ingresado en el Hospital Samaritano, en esta ciudad.
De acuerdo con los médicos que lo atienden y su esposa, Vera Lucia Cabreira, Niemeyer, de 102 años, pero aún lúcido y en activo, se halla estable y sin auxilio para respirar.
Cabreira refirió a la prensa que los médicos estimaron mejor internarlo, pero él se encuentra bien y agregó que no tiene previsión de alta.
Madrid, 27 abr (EFE).- El presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, ha informado hoy de que la obra civil del futuro Centro Cultural Óscar Niemeyer de Avilés estará finalizada el próximo mes de diciembre.
Álvarez Areces, en declaraciones a los periodistas, ha hecho este anuncio al término de la reunión del Patronato de la Fundación Óscar Niemeyer-Principado de Asturias celebrada este mediodía en el Casón del Buen Retiro de Madrid.
El presidente asturiano no ha concretado cuándo estará en marcha el centro cultural, aunque ha vaticinado que si los trabajos siguen su curso normal como hasta ahora, será en diciembre o en los «primeros meses de 2011».
The indoor pool at Hearst Castle in San Simeon, California - Foto: Wikimedia Commons
Más de 550 kilómetros separan San Francisco de Los Angeles, espacio suficiente para albergar pueblos con aire francés, leones marinos al sol, villas de lujo y musculitos de escándalo. Y sobre todo escenarios para filmes como ‘Vértigo‘ o castillos que inspiraron a Orson Welles para su ‘Ciudadano Kane‘.
La arquitectura no es garantía de felicidad, es una promesa. Puede provocar mayor o menor goce visual, puede tener mayor o menor utilidad funcional, pero (para ser considerada arquitectura) debe tratar de acercarse a esa sintonía que nos hace sentir bien. Claro que, como toda promesa, el problema de la arquitectura es la distancia entre las expectativas que despierta y la posibilidad real de satisfacerlas. Un riesgo que vale la pena correr.
Hoy, la imagen ha eclipsado a las otras cualidades de los edificios y las promesas que la arquitectura solía hacer parecen menos comprometedoras. Una imagen fuerte y llamativa alcanza para satisfacer a muchos.
Peter Eisenman asegura que lo que llevó a que los edificios sean cada vez más mediáticos es que los inversores quieren que salgan en los diarios, los periodistas necesitan noticias y los arquitectos les siguen el juego a los dos. «Nos hemos obsesionado con el deseo de algo material que palpar, gozar», asegura Eisenman y dictamina que no se puede entrar en un edificio, tomar imágenes y salir sin pensar sobre él. Pero, mal que le pese a Eisenman, cuando la voracidad informativa carece de sentido crítico, la gente prefiere imágenes fáciles de digerir y suficientemente fuertes como para recordar. Entendida así, la arquitectura es una promesa fácil pero efímera, un placebo que nos hace felices por un momento y nos deja huérfanos después.
Unos días atrás os recomendábamos una entrevista a Peter Eisenman en inglés realizada por Designboom. Esta vez os la ofrecemos totalmente en Español, cortesía de Kredo quien se tomó el tiempo de realizar la traducción. Peter Eisenman
Arquitecto y Educador, nació en 1932 en Newark, New Jersey, EE.UU. Recibió un grado de Bachillerato en Arquitectura de la Universidad de Cornell en 1955, una Maestría de Arquitectura de la Universidad de Columbia, postgrados M.A. y Ph.D. de la Universidad de Cambridge, y Doctor Onoris Causa por la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Illinois, Chicago.
Brasilia ha sido construida en tres años y medio - ABC (España) Hemeroteca digital
m; í í v. v- En el corto espacio de tres años y medio se ha transformado un paraje casi desértico, de Brasilia, la ciudad más moderna del mundo, ha sido inaugurada el jueves último. Surge como ejemplo de urbe futura en el mundo actual. La nueva capital brasileña, construida a 1.500 kilómetros de las costas y a 1.200 metros de altitud, es el punto de encrucijada de las redes ferroviarias y de las pistas más importantes del país. Su arquitectura responde a las más depuradas técnicas modernas. El artífice de esta obra revolucionaria es el arquitecto Oscar Niemeyer. Su proyecto de ciudad es HA SIDO CONSTRUIDA EN TRES AÑOS Y MEDIO.
Brasilia nació mucho antes de su fundación, acontecimiento que cumple esta semana 50 años. Nació como un modelo abstracto en la cabeza de los pioneros del Movimiento Moderno a comienzos del siglo XX y como un deseo en el corazón de los brasileños desde sus más remotos orígenes coloniales (ver La historia…). Ese encuentro de voluntades no podía haberse producido en otra época que no fuera el final de los 50. Por caso, mucho antes, cuando en los Estados Unidos decidieron crear la capital de una nación joven, la construyeron siguiendo los patrones clásicos que le impusieron a Washington el sello imperial que ofrecía la antigüedad. Brasilia, por el contrario, para tomar forma se alimentó de lo que no existía. Encontró inspiración en el optimismo futurista, en la esperanza positivista y cartesiana que ofrecían las vanguardias de su época. Tres años y diez meses, los «mil días» establecidos por el presidente Juscelino Kubitschek (JK), fue el tiempo que demandó la construcción de la capital más joven de Latinoamérica. Se inauguró el 21 de abril de 1960. Fue una proeza técnica y política llevada a cabo por los brasileños más brillantes de su momento, destacados profesionales del urbanismo, la arquitectura y la ingeniería, así como paisajistas y artistas.
ARQ coincide en su edición número 400 con el 50 aniversario de la inauguración de Brasilia. Por eso el tema central de esta edición especial está dedicado a la capital brasileña. Y además, para completar el festejo, esta entrega viene con la revista DNI de regalo.
El 21 de abril de 1960 se inauguró Brasilia, el gran sueño urbano del Movimiento Moderno que, como pocos, se convirtió en realidad. Hoy, una realidad mucho más compleja de la que imaginó Lucio Costa con esos dos trazos que formaban un avión de cara al futuro. Ahora, ese dibujo, esa maqueta escala 1:1 con sus magníficos edificios, dejó de ser, como dice Roberto Segre, una «ciudad» para convertirse en un sistema urbano complejo con ciudades satélite, más en concordancia con las contradicciones políticas, económicas, sociales y culturales del Brasil contemporáneo. Brasilia fue una proeza técnica, política y estética. Toda una epopeya realizada en tan solo 1.000 días. Los suficientes como para empezar a cambiar la historia, equilibrar el basto territorio brasileño y construir casi de la única mano de Niemeyer una constelación de edificios magníficos que, vistos uno por uno, emocionan; pero que en conjunto adquieren una potencia tal que ratifican lo que el presidente Juscelino Kubitschek quiso lograr: la ciudad más bella del mundo.
Cómo se revaloriza Brasilia frente a los problemas de otras grandes operaciones urbanas como Barcelona, Dubai y Bogotá.
Marcelo Corti . Especial para Clarín
Para Bill Gates es más fácil: un programa informático mal diseñado se retira del mercado, se reelabora y en pocos meses está de nuevo a la venta. Pocos se acuerdan del error original. Con las ciudades es distinto. Los edificios que las componen y las infraestructuras que las hacen viables son muy caras y necesariamente deben amortizarse en el tiempo. Las ciudades se renuevan cada 50, 70 o 100 años, sus trazados permanecen por siglos.
Apenas inaugurada Brasilia, las críticas hicieron pensar que había fracasado en su concepción urbana, más allá de la belleza de algunos de sus edificios. Fue el modelo mismo de la ciudad de la Carta de Atenas el que sufrió aquellos embates. Se cuestionaban los paradigmas de especialización funcional, disolución del tejido urbano y el espacio público y la alta demanda de movilidad que requería su funcionamiento. Estas cuestiones aparecían ya en grandes operaciones urbanas y especialmente en las reconstrucciones de las ciudades europeas luego de la Posguerra, pero en Brasilia y su antecesora Chandigarh se manifestaban por primera vez a escala de una gran ciudad construida por completo con las concepciones de la vanguardia. Se sumaba, además, la desaforada pretensión de determinar hasta el último detalle de una ciudad de 500.000 habitantes desde un único centro de decisiones.
Roberto Segre. doctor en planeamiento regional y urbano, docente
para conmemorar el 50° aniversario de Brasilia, ríos de tinta fluirán en libros, revistas, ensayos, entrevistas… Pero ¿qué es lo que se desea conmemorar? Porque, con certeza, todos los textos estarán acompañados de fotos del Eje Monumental, del Congreso Nacional o de la Plaza de los Tres Poderes. Pero ¿se resume Brasilia en estas imágenes? Ellas representan Brasilia, sin duda. Y éste es el primer punto fundamental. Lucio Costa y Oscar Niemeyer consiguieron una proeza única en el siglo XX. Crear la imagen icónica de una ciudad moderna, reconocida no solamente en Brasil sino en el mundo entero. O sea, la arquitectura monumental de Brasilia, que representa al estado brasileño, tuvo la misma repercusión popular que el fútbol, el carnaval y la Bossa Nova. Esto nunca había ocurrido con la arquitectura, que identificara a una ciudad nueva. Los íconos históricos siempre estuvieron en ciudades tradicionales: la Basílica de San Pedro en el Vaticano, la Torre Eiffel en París, el Empire State en Nueva York.
BRASILIA — La ciudad de Brasilia, con su formato de un pájaro en vuelo, constituye el símbolo del antiguo sueño brasileño de unión e integración nacional, y a sus 50 años es una obra mayor que el arquitecto centenario Oscar Niemeyer ayudó a definir y diseñar con líneas sinuosas y cemento armado.
Obra conjunta del urbanista Lúcio Costa, el paisajista Roberto Burle Marx y Niemeyer, la capital brasileña que festeja su cincuentenario esta semana nació ya innovadora, diferente de todas las otras ciudades del país, pero fueron los edificios futuristas del arquitecto nacido en 1907 los que la tornaron instantáneamente famosa.
Los edificios que dotaron a Brasilia de su prestigio fueron surgiendo de a poco, pero el modernista edificio del Congreso, con sus semiesferas invertidas y avenidas pasando por el techo, así como la monumental Catedral se convirtieron de inmediato en iconos del país.
Considerada por sus admiradores como la obra maestra del modernismo en la arquitectura y por sus detractores como una artificial «Isla de la Fantasía», la capital federal brasileña, Brasilia, cumple el miércoles 50 años de existencia tan rodeada de polémicas como cuando fue inaugurada, el 21 de abril de 1960.
Noticias EFE
Eduardo Davis
Brasilia, 16 abr (EFE).- Brasilia, que celebra este 21 de abril cinco décadas de su fundación, nació como un proyecto de desarrollo para el centro y el oeste del país, pero en los últimos años se ha convertido en un estratégico polo de poder suramericano.
La ciudad que reemplazó a Río de Janeiro como capital de Brasil comenzó a construirse en 1956, fue inaugurada el 21 de abril de 1960 y supuso la coronación del sueño del entonces presidente, Juscelino Kubitschek, quien aspiraba a promover el desarrollo al interior de de un país con dimensiones continentales y volcado al Atlántico.
La epopeya que supuso la edificación de una ciudad en medio de la nada, donde solamente había un cruce de caminos de tierra distantes unos 200 kilómetros de la urbe más próxima, despertó la curiosidad de numerosas personalidades extranjeras ya desde su concepción.
Río de Janeiro, Brasil.- Hace casi dos décadas, cuando algunos amigos le preguntaron cómo le gustaría ser recordado, dijo que desearía ver en su lápida una frase sencilla: «Oscar Niemeyer, brasileño, arquitecto. Vivió entre amigos, creyó en el futuro«.
Ahora, a los 102 años de edad cumplidos en diciembre, Niemeyer se limitará a seguir de lejos los festejos por el cincuentenario de la fundación de Brasilia, la ciudad que, con Lucio Costa, hizo nacer en la desploblada y árida región centrooccidental de Brasil, en el estado de Goiás, y que se inauguró el 21 de abril de 1960.
Niemeyer, a quien jamás le gustó viajar en avión, siente ahora el peso de los años, y limita sus desplazamientos al trayecto entre su departamento y su oficina, ambos en el barrio de Copacabana, en Río de Janeiro.
Pero sigue trabajando activamente -ayudado por Vera, 40 años más joven, con quien se casó hace poco más de tres años- en varios proyectos, entre ellos las reformas de varios monumentos y edificios que instaló en Brasilia, como el Palacio del Planalto, la sede del gobierno, reformado con ocasión de los festejos de medio siglo de la ciudad a un costo estimado en unos 57 millones de dólares.
En una entrevista reciente, el arquitecto aseguró que, mirando hacia atrás, está en general satisfecho por su obra más famosa: «Creo que no modificaría nada de gran importancia», aseveró.
Sin embargo, rechazó la idea de que es un «ícono» de la ciudad declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y considerada como un símbolo mismo de la arquitectura modernista del siglo XX.
«Soy muy consciente del cariño, de la apreciación que me tiene la gente de Brasilia. Eso me conmueve especialmente… Pero no me considero como un ícono de Brasilia. Me gustaría ser recordado como uno de los arquitectos que contribuyeron a concretar el sueño favorito del presidente Juscelino Kubitschek (1955-1961), agregó.
La construcción de la ciudad comenzó en 1956, siendo Lúcio Costa el principal urbanista y Oscar Niemeyer el principal arquitecto. En1960, se convirtió oficialmente en la capital de Brasil. Junto con Putrajaya (la capital administrativa de Malasia) y Naypyidaw (la nueva capital de Birmania) es una de las ciudades capitales de más reciente construcción en el mundo.
Brasilia se localiza en el Distrito Federal, el cual no tiene las mismas fronteras que la ciudad. El Distrito Federal se encuentra rodeado por el estado brasileño de Goiás, excepto por una corta frontera que comparte con Minas Gerais.
Fue trazada sobre un plano y construida en apenas tres años.
Reúne algunas de las obras más espectaculares de Niemeyer.
Es la única ciudad construida en el siglo XX que es Patrimonio de la Humanidad; tiene forma de avión.
RAFA VIDIELLA.
Es, quizá, la ciudad menos brasileña de Brasil. Nada de playas y mar, mucho fútbol y naturaleza exuberante: aquí lo que resalta es la huella humana. La de políticos como Lula, que gobierna desde el Palacio del Planalto; la del arquitecto Oscar Niemeyer, autor de éste y otros edificios de la ciudad, o la de Lucio Costa, el urbanista que trazó la capital futurista del que, según el escritor Stefan Zweig, sería siempre «el país del futuro».
Futuro… Ésa es la palabra más idónea para definir lo que uno encuentra aquí, en medio del inmenso Brasil. Ya desde el cielo impresiona: cualquiera que llegue en avión verá, desde el aire, su fascinante trazado, mezcla de avión y de cruz. Un guiño estético de la única ciudad construida en el siglo XX que es Patrimonio de la Humanidad.
Un guiño racional de una ciudad diseñada sobre un plano, en la que las alas agrupan viviendas y comercios y el fuselaje avenidas y oficinas federales. La cabina, por supuesto, es ocupada por la plaza de los Tres Poderes, que reúne al Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Hoy ya no somos los que éramos. Consecuentemente, la arquitectura tampoco debería ser lo que fue.
Rafael Iglesia. Arquitecto
Se podría decir que la recta, como el camino más corto entre dos puntos, «funciona» como metáfora de la Modernidad, ya que en esta etapa de la Historia, el desafío mayor era ahorrar energía. La arquitectura no escapó a este mandato y respondió organizando racionalmente la ubicación de las puertas y las ventanas, los muros y las personas, optimizando las circulaciones entre ellas, a fin de desarrollar «funciones» pre-vistas. Pero la Modernidad es una clasificación del tiempo y del espacio que estamos abandonando. Hoy Internet es el signo más claro de lo mucho que han cambiado estas dimensiones. También cambian las metáforas con las que entendemos nuestro mundo, la recta pierde significado, ya que estamos entrando en laberintos. Y en ellos, dos puntos vecinos pueden estar muy cerca o muy lejos. Internet es un laberinto, no ahorra distancias como lo hace la recta, las ignora.
En consonancia con esta metáfora, deberíamos trabajar con conceptos que nos permitan interpretar nuestra época, tal como lo hicieron los Maestros en su momento, pero sin olvidar que nuestros paradigmas son muy distintos.
Es decir, la forma de agruparnos, de enclaustrarnos, de relacionarnos, responde según las épocas, a las distintas estructuras, económicas, políticas y sociales, esta última consecuencia de la relación que mantienen las dos primeras. La arquitectura es solo su consecuencia espacial. Y hoy ya no somos los que éramos. Consecuentemente, nuestra «disciplina» tampoco debería ser lo que fue. Nuestro tiempo demanda lugares que no se definan por la organización de las puertas y ventanas y espacios que rompan con la serie de parámetros históricamente determinados. Como se la transmite en los claustros universitarios, donde no buscan, solo reconocen. Para techar otras ecologías culturales estimulando la aparición de otras maneras de relacionarse, y así reencontrarnos con ese vínculo secreto que une las cosas y la carne, los objetos y los hombres. La aparición de «nuevos objetos» será solo su consecuencia.
Jorge Luis Borges nos da una imagen para pensar en el porvenir, a través de esta descripción en El Aleph: «Lo que vieron mis ojos fue simultáneo: lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es». Y más adelante, como si presumiera el espacio total, sin medidas ni escalas que impone Internet, dice: «El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño».
Así quedarán las primeras viviendas que los vecinos reconstruyen con ayuda de dos arquitectos. | Fotos: http://eva.pescomaggiore.org
ITALIA | Los vecinos lo reconstruyen
Su primer inquilino, un agricultor de 52 años, llevaba un año en una caravana
Con 150.000 euros, el coste de un chalé en la zona, se construyen siete casas
El proyecto ha recibido ya 85.000 euros en donaciones privadas
Irene Hdez Velasco (Corresponsal) | Roma
En Pescomaggiore, una pequeña localidad de montaña a unos 10 kilómetros de L’Aquila, no olvidarán jamás la madrugada del 6 de abril del año pasado. A las 3,32 horas de ese día el terremoto que sacudió toda la región italiana de Los Abruzos causó también importantes estragos en este coqueto pueblo medieval.
Pero aquí lo tuvieron muy claro desde el principio: «Decidimos inmediatamente que no dejaríamos el destino de nuestras casas en manos de constructores y políticos sin escrúpulos», explica Antonio Cacio, presidente de Misa, una asociación de promoción social de Pescomaggiore.
Así las cosas, los vecinos de la localidad optaron por arremangarse y ponerse ellos mismos manos a la obra para construir viviendas en las que alojar a las personas que habían perdido su casa a causa del seísmo. La idea era aprovechar el terreno cedido por un lugareño para levantar ahí un poblado ecológico, que se integrara bien con el entorno del lugar, compuesto por casas provisionales de rápida construcción y de bajo impacto ambiental, lo suficientemente baratas como para que el proyecto pudiera ser autofinanciado por los paisanos de Pescomaggiore y de fáciles de realizar para permitir que los vecinos pudieran ponerlas ellos mismos en pie.
Muchos consideraron la idea la fantasía de un puñado de locos. Paro ahora el sueño se ha hecho realidad. En Pescomaggiore ya se han concluido las dos primeras viviendas en las que alojar a las familias a las que el terremoto dejó en la calle. Se trata de casa de dos o tres habitaciones, fabricadas sin apenas cemento y utilizando materiales naturales, procedentes de la zona y baratos: balas de paja y madera.
En realidad, no es nada habitual que en esta zona del centro de Italia se emplee paja para levantar viviendas. La idea se les ocurrió a Paolo Robazza y Fabrizio Savini, los arquitectos detrás del proyecto de Pescomaggiore, mientras contemplaban los numerosos campos de cereales que rodean esta localidad. La historia de la reconstrucción la cuentan en una web que traducida a seis idiomas.
In 2003, Governors Island was deeded to the people of New York
ARQUITECTURA | Un puñado de artistas la habitan
Julio Valdeón Blanco | Nueva York
El alcalde Bloomberg tiene un sueño para la isla del Gobernador con cañones orientados a la Estatua de la Libertad. La isla, cedida por el gobierno federal al Estado y la ciudad de Nueva York en 2003 al precio de un dólar, queda al fin en manos de esta última; por 260 millones ese peñón yacente al costado del bajo Manhattan revivirá como puerto para niños y turistas, como un barco mental que navegue contra los vientos que azotan desde el Atlántico.
Primero holandesa y luego inglesa, la isla fue comprada a los indios Manahata por un puñado de nueces. Bastión durante la Guerra de Independencia y la Guerra Civil, su destino estuvo asociado a la Marina, con fortines para los soldaditos que embarcaban rumbo al teatro de la muerte en Europa, en el 14 y también durante la lucha contra el fascismo.
Desde los sesenta perteneció a la Guardia Nacional, que mantenía acantonados más de 3.000 empleados. A mediados de los noventa fue abandonada. Nadie quería ya aquel islote con muros del XIX, flipado por los vendavales, que sirvió a Reagan para encender los reflectores durante los actos del cumpleaños de la Estatua, hermano pobre de la isla Ellis, a la que acudían los apátridas del mundo con su hatillo de utopías dispuestos a renacer en América.
El plan de Adriaan Geuze, arquitecto paisajista holandés del estudio West 8, reinventa el esqueleto del peñón con magníficos parques y colinas fabricadas con las piedras de los barracones. Es fascinante e hiperbólico, quizá el más audaz que se haya planteado en décadas. Sobresalen las afiladas gargantas, apuntadas hacia los lugares sagrados de Nueva York, el paseo junto al agua y el promontorio con perspectiva de 360º, desde el que asomarse a la violencia de los rascacielos del Downtown, la silueta de Brooklyn o la entrada del océano. Se trata de un plan imaginativo, solvente, hermoso y delicado, con esa pizca extra de monumentalidad fundido a fuego en el carácter de Nueva York.
Aunque en los últimos años se habían construido algunas instalaciones, y aunque sólo en 2009 la visitaron más de doscientas mil personas durante el verano, cuando permanece abierta, la isla apenas está habitada un puñado de artistas, que ejercen siempre el papel de pioneros que hubieran sustituido las caravanas, goletas de la llanura, por caballetes.
Imagen Panorámica del futurista inmueble. | ELMUNDO.es
LA FINCA | Ha sido adquirida por un conocido promotor madrileño
El inmueble se había convertido en objeto de deseo de la ‘yet set’ nacional
Incluso el futbolista Cristiano Ronaldo barajó la opción de adquirirlo
Jorge Salido Cobo | Madrid
La casa más mediática de La Finca -la urbanización más exclusiva de Europa-, en Pozuelo de Alarcón, tiene nuevo dueño. Su ya ex propietario, el prestigioso y famoso arquitecto Joaquín Torres, del estudio A-cero, la ha traspasado por más de ocho millones de euros. Un conocido promotor madrileño ha adquirido el preciado inmueble por el que también se han interesado, entre otros, Cristiano Ronaldo, Ricky Martin y los Thyssen (Borja y Blanca).
Según han confirmado a Su Vivienda fuentes cercanas al arquitecto, la jugosa operación inmobiliaria se ha cerrado finalmente entre ocho y ocho millones y medio de euros. Una nada despreciable cantidad que da fe de que el ‘ladrillo’ de lujo sigue siendo todo un refugio blindado frente a la crisis. Ésta ha sido fraguada a tres bandas: el director financiero de A-Cero, Promora (una de las agencias inmobiliarias con más prestigio de Madrid y especializada en viviendas localizadas en zonas del más alto nivel) y el propio comprador.
La espectacular vivienda, hecha a medida por y para Joaquín Torres y cuya construcción finalizó en 2008, se convirtió en ‘deseo de compra’, aunque no estuviera en venta, casi sin querer a raíz de comenzar a aparecer en los medios de comunicación, principalmente revistas especializadas en diseño y arquitectura. Pero lo que la colocó en el centro de la diana fue el interés de Cristiano Ronaldo en ella.
21st Century Museum of Contemporary Art Kanazawa, Ishikawa, Japan - Foto: Pritzker Prize
ARQUITECTURA / PREMIO PRITZKER / SANAA
Con apenas 15 años de trabajo conjunto, los japoneses Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa ganaron el Pritzker 2010. Las razones: una arquitectura potente, pero a la vez delicada, que contempla al usuario y al entorno.
Graciela Baduel.
gbaduel@clarin.com
Por una arquitectura que es a la vez delicada y potente, precisa y fluida, ingeniosa pero no abierta o exageradamente inteligente; por la creación de edificios que interactúan bien con sus contextos y las actividades que contienen, creando un sentido de plenitud y de riqueza vivencial; por un lenguaje arquitectónico singular que surge de un proceso de colaboración que es único e inspirador; por sus notables edificios realizados y la promesa de nuevos proyectos juntos».
Por todas estas razones, con apenas 15 años de trabajo en conjunto, y poco más de un lustro de reconocimiento internacional, Kazuyo Sejima (54) y Ryue Nishizawa (44) fueron distinguidos con el máximo galardón de la arquitectura. Es la cuarta vez que el premio recae en arquitectos japoneses, la tercera en que se otorga a una dupla y Sejima es la segunda mujer galardonada (ver Todos los ganadores… en pág. 8).
El Pritzker, que otorga cada año la familia dueña de la cadena hotelera Hyatt, esta vez se entregará en Ellis Island, Nueva York. Y hasta allí irán a recibirlo el 17 de mayo los miembros de SANAA (Sejima and Nishizawa and associates), responsables de una veintena de obras, principalmente en su país, Europa y los Estados Unidos. El premio viene a coronar la rápida carrera del estudio en el ranking de la arquitectura global: desde que ganaron el León de Oro en la Bienal de Venecia (2004) gracias al Museo de Arte Contemporáneo del Siglo XXI, ubicado en Kanazawa (Japón), no paran de crecer.
Algo de eso se verifica en su primera obra en los Estados Unidos, el Pabellón de Vidrio del Museo de Arte de Toledo, en Ohio, terminado en 2006, donde grandes paneles curvos y transparentes se funden con el paisaje. También en su proyecto para la Serpentine Gallery del año pasado, una estructura etérea de acero inoxidable que reflejaba las gotas de lluvia y amplificaba el canto de los pájaros. Y en el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, una serie de cajones transparentes mal apilados que se adapta al perfil industrial del Bowery, en la zona sur de Manhattan.
Sejima y Nishizawa comenzaron a trabajar juntos en 1995, aunque mantienen proyectos independientes. Una de sus primeras obras, el O-Museum en Nagano (Japón), está enclavado en la ladera de una montaña y se adapta a la topografía de manera tal que no interfiere las vistas de las ruinas de castillo del siglo XIV.
EDITORIAL Lo que parece sencillo
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Berto González Montaner. Editor jefe ARQ
bmontaner@clarin.com
Qué contraste entre la complejidad formal y la carga figurativa del edificio Otto Wulff diseñado por el arquitecto danés M. R. Rönnow en 1913 en el centro porteño y la ascética, abstracta y sensual geometría de las obras del estudio japonés SANAA, reciente ganador del premio Pritzker de la arquitectura.
Rönnow proyectó en la intersección de Belgrano y Perú un edificio cargado de símbolos, rematado por una cúpula con la imagen del Kaiser Francisco José I de Hasburgo (página 28). Un edificio de basamento, desarrollo y remate, ornamentado además con la fauna autóctona y con figuras que representan al herrero, el albañil, el carpintero y hasta al arquitecto que lo construyó.
En cambio SANAA con sus obras no quiere representar nada.
No quiere edificios parlantes. Kazuyo Sejima y Rue Nishizawa se preguntan ¿qué clase de espacio puede ser usado por la gente y que lo disfrute? Y llegan a las soluciones más apropiadas trabajando sobre el programa.
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