(Del lat. architectus, y este del gr. ἀρχιτέκτων). 1. m. y f. Persona que profesa o ejerce la arquitectura. MORF. U. t. la forma en m. para designar el f. Laura es arquitecto. DRAE.
Vista general del proyecto de Kathryn Gustafson. ElMundo.es
CIUDAD | Anuncio del Ayuntamiento (Valencia, España)
Con una superficie de 260.000 m2, unirá barrios en un entorno paisajístico
Es el proyecto ‘más bonito, el mejor y el más idóneo’, según la alcaldesa
Las obras comenzarán en 10 meses y se ejecutarán en un plazo de dos años
Valencia se convertirá en ‘capital del Mediterráneo‘, según Rodríguez – Piñero
Rodrigo Terrasa | Iván Pérez | Valencia
El despacho de la arquitecta Kathryn Gustafson diseñará el Parque Central de Valencia, según ha anunciado la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. El estudio Gustafson Porter-Borgos Pieper ha sido el elegido entre los cinco candidatos que optabán a diseñar uno de los mayores jardines de la ciudad con el proyecto ‘Aigua plena de seny’, en «homenaje a un poema de Ausiàs March».
Las obras del futuro Parque Central podrían comenzar en el plazo de 10-12 meses, y el período de ejecución estimado será de aproximadamente dos años.
Gustafson Porter Limited se presentó al concurso de ideas con una Unión Temporal de Empresas (UTE) junto a Borgos Pieper Limited, Nova Ingeniería y Gestión S.L. y Grupotec Servicios de Ingeniería S.L. Los otros eran los equipos Aicequip-FOA Office Architects; IDOM Ingeniería-Zaha Hadid Limited; Rogers Stirk Harbour&Partners-Areas Ingeniería y Arquitectura; y Sener Ingeniería y Sistemas-West 8.
Con una superficie de 260.000 metros cuadrados y un coste de 73 millones de euros, el Parque Central es «un hito histórico en el cambio del urbanismo de la ciudad» y el «proyecto más atractivo, importante y seguramente de mayor envergadura económica de Europa», según la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.
El agua, la vegetación, la huerta y la cerámica serán protagonistas del futuro parque urbano de Valencia.
R. CARRIÓN
La diseñadora del futuro Parque Central de Valencia, la paisajista norteamericanaKathryn Gustafson, ha explicado este miércoles que la principal característica de este nuevo espacio es que reflejará la cultura valenciana, de modo que «cuando se esté en el parque se sepa que se está en Valencia» por elementos como el agua, la vegetación, la huerta y la cerámica. Asimismo, ha destacado la vinculación que este entorno tendrá con cada uno de los barrios que lo rodean a través de sus diferentes accesos. Gustafson ha precisado que ha concebido el nuevo enclave como un gran cuenco de cerámica en el que «todo llega al corazón», al centro de los 260. 000 metros cuadrados de superficie de este nuevo pulmón verde.
Una de los grandes figuras de la arquitectura mundial reflexiona sobre el futuro de las ciudades y cómo deben evolucionar hacia modelos más sostenibles para asegurar su supervivencia. Norman Foster se aventura a apuntar el destino de las urbes que habitaremos.
Alguien dijo una vez de mí que, si me hacían una pregunta, yo respondía con un dibujo, de modo que aquí propongo el bosquejo de un hada madrina con su bola de cristal para ver el futuro y una varita mágica para hacer aparecer lo imposible. Antes de empezar a usar sus poderes sobrenaturales, hay dos pasos importantes que podemos dar por nuestra cuenta. En primer lugar, comencemos con las realidades obvias.
Vivimos en un planeta que tiene cada vez menos cosas que ofrecer en una época en la que cada vez más personas, muchas todavía por nacer, van a querer cada vez más cosas. La capacidad de la tierra para proporcionar suficientes alimentos, agua y combustible (sobre todo los combustibles fósiles) está disminuyendo. Al mismo tiempo, la población de las economías emergentes, en especial China e India, está disparándose.
La cúpula del Reichstag de noche. Wikipedia
Ya existe una inmensa brecha entre la calidad de vida de las sociedades que se industrializaron en el siglo XIX y las que están haciéndolo ahora. Esta diferencia entre «los que tienen» y «los que no tienen» sólo puede eliminarse mediante un aumento masivo de la producción y el consumo de energía, sobre todo en esas economías emergentes. En el mundo interconectado en el que vivimos todos hoy, los problemas derivados de estas contradicciones también se comparten. Lo que ocurre «allí» nos afecta directamente «aquí».
Por si el panorama que describo de desajuste entre «los fines y los medios» y «los ricos y los pobres» no fuera suficiente problema, tengamos en cuenta que estas contradicciones se producen en un periodo de cambio climático. Dicho cambio se ha atribuido a los efectos secundarios, contaminantes, de la industrialización actual y pasada de las sociedades más ricas. Las amenazas ambientales derivadas de esa realidad están siendo ya visibles y permiten prever varias perspectivas deprimentes para el futuro.
La estructura del "Arca Verde" le permite flotar autonomamente sobre la superficie del agua - Remistudio / RTVE
El proyecto se llama «Arca Verde» y ha sido diseñado por un arquitecto ruso
Construido con madera, acero y plástico aprovecha las energías renovables
Podría utilizarse como refugio de emergencia, hotel o edificio de viviendas
ANA BELÉN GARCÍA FLORES
¿Puede una cúpula flotante albergar a más de 10.000 personas como un modelo de futura vivienda?. Así lo cree el arquitecto ruso, Alexander Remizov. Su prototipo llamado “El Arca” se parece a un muelle. El típico juguete para niños.
Remizov considera que su arca construida de madera, acero y plástico reforzado podría adaptarse a todo tipo de ambientes y usos. Algunos ejemplos: refugio de emergencia y hotel ya que es una estructura prefabricada que se levanta rapidamente. Incluso Remizov sugirió una variación en la estructura, podría levantarse con forma de colmena flotante, según informa CNN.
La oficina rusa Remistudio ha diseñado este edificio, como respuesta a la preocupación por el cambio climático y el creciente nivel de los océanos. Su estructura le permite flotar autónomamente sobre la superficie del agua. El Arca también fue diseñada para ser un espacio bioclimático con sistemas de respiración artificial independientes.
REMISTUDIO - ABC.es
Después de terminar un postgrado orientado a las construcciones no contaminantes, Remizov decidió continuar con el tema en su estudio de arquitectura y diseñar un moderno edificio que estuviera en armonía con el medio ambiente. El objetivo, promover el ahorro de energía.
El ingeniero ruso Alexander Remizov ha diseñado un hotel sostenible que podría albergar a cerca de 10.000 personas.
«Inspirado» en el calentamiento global y en el consiguiente aumento del nivel del mar, el arquitecto ruso Alexander Remizov ha realizado un proyecto de hotel totalmente sostenible.
Se llama «Ark» y ha sido ideado en colaboración con una empresa de ingeniería alemana y el científico moscovita Lev Britvin. Para su construcción se necesitarán madera, acero y plástico Etileno-TetraFluorEtileno.
La estructura ha sido diseñada con el objetivo de ser completamente autosuficiente gracias a un sistema de generadores de energía eólica y solar.
2 ALUMINIO BLANCO. EL MATERIAL DE LA FACHADA FUE MOTIVO DE DISCUSIÓN CON LAS AUTORIDADES, YA QUE NO SE AJUSTA A LA SEVERA NORMATIVA DE POTSDAMER PLATZ. Clarín, Suplemento Arquitectura
En Potsdamer Platz, uno de los lugares más significativos de Berlín, se inauguró recientemente el Otto Bock Science Center, un proyecto del estudio Gnädinger Architekten. Otto Bock es una importante firma, con sede en Hannover, dedicada a la investigación tecnológica aplicada a la medicina ortopédica.
Hacia 2006, la firma decidió abrir un punto de venta en Berlín. En principio iba a ser simplemente un pequeño edificio de oficinas; pero el proyecto fue evolucionando hasta convertirse en un centro de ciencias y de exhibición de los diseños Otto Bock, productos caracterizados por su fuerte carácter innovador . El lugar seleccionado fue Potsdamer. Un terreno no demasiado grande y bastante irregular ubicado sobre Ebertstrasse, la calle que une Potsdamer Platz con la Puerta de Brandenburgoy la Paritzer Platz, otro de los puntos de mayor importancia de Berlín.
Pero Potsdamer Platz, cargada con múltiples capas de significación histórica y medida por severas codificaciones constructivas , no resulta ser un lugar sencillo para proyectar un edificio. Si bien en el siglo XVII era un nudo de caminos ubicado aún por fuera del trazado de Berlín, en el siglo XIX, con el crecimiento y desplazamiento funcional de la ciudad, se transforma en el corazón de la más moderna de las metrópolis europeas, caracterizada por una intensa pulsación social y cultural. Desde mediados del siglo XIX los más importantes hoteles y tiendas de Berlín van a ir ocupando el espacio de Potsdamer, y ya en el XX, en enero de 1933, para la misma fecha en que Adolf Hitler llegaba al gobierno, se inaugura la Columbushaus, el extraordinario proyecto de Erich Mendelsohn para la sede de las tiendas francesas Lafayette.
Otto Bock / Gnädinger Architekten - Arch Daily
Con Hitler en el poder, el proyecto de Albert Speer –el más destacado de los arquitectos del régimen nazi– para hacer de Berlín la capital del Tercer Imperio, contemplaba significativas transformaciones para Potsdamer Platz, particularmente por el trazado del Eje Norte-Sur que la atravesaba.
En 1945, durante los bombardeos inmediatamente previos a la capitulación, Potsdamer es, naturalmente, una de las áreas más dañadas de la ciudad. Sobre el gran vacío resultante de lo que había sido el sector más destacado de Berlín, se va a trazar la línea de demarcación de los sectores estadounidense y soviético; y en agosto de 1961, como resultado de la intensificación de las fricciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética, la construcción del Muro va a dividir Potsdamer Platz en dos, hasta que en 1990, vuelve a ser unificada después de la caída del muro. A partir de la reunificación de Alemania, Potsdamer Platz se va a transformar en uno de los puntos más críticos de la reconstrucción de Berlín.
Después de un concurso para la organización del área, en octubre de 1991, es anunciado como ganador el proyecto presentado por la firma berlinesa Hilmer & Sattler, asociada a Richard Rogers. El master plan del arquitecto británico contemplaba la división en cuatro sectores, el mayor de los cuales, Daimler-Benz, va a ser proyectado por Renzo Piano.
Además, sobre la misma Ebertstrasse, y a pocos metros del Otto Bock SC, se encuentra el Memorial a los Judíos Asesinados de Europa, diseñado por Peter Eisenman en 2007. Es evidente que no era tarea fácil para un arquitecto emergente como Rolf Gnädinger colocar una nueva pieza en Potsdamer Platz.
Gnädinger, nacido en 1966 en Singen am Hohentwiel, estudió en Karlsruhe, donde obtuvo su título de arquitecto en 1992. A partir de 1993 trabaja en Berlín donde funda, primero en 1996, la oficina Gnädinger Haack Architekten, y en 1999 su propio estudio, Gnädinger Architekten.
Ubicacion: Berlín, Alemania
Uso: Centro de exhibiciones y conferencias
Sup. terreno: 849 m2
Sup. ocupada: 493 m2
Total Area construida: 1845 m2
Design team: Rolf Gnädinger, Christoph Claus (Director de proyecto a cargo), Ayfer Zeissig, Babette Drilling
Composición. Se combinaron dos materiales para definir la envolvente de las tiras y darle variedad a las vistas desde el patio central y el exterior. Clarín.com, Suplemento Arquitectura
Arquitectura
Detalles del conjunto diseñado por el argentino Pablo Notari cerca de Madrid. Las estrategias para evitar la monotonía del conjunto y el uso de los materiales. Perfil del autor.
En una zona de crecimiento de la Ciudad Real, situada a unas dos horas de Madrid, el argentino Pablo Notari Oviedo y la española María Casariego Córdoba proyectaron un conjunto de viviendas de protección oficial (subsidiada) que recompone los bordes de una manzana triangular conformando un patio central. Pablo Notari es argentino, viajó a Europa hace 20 años y decidió quedarse a vivir en España donde, a pesar de la fuerte crisis, no para de trabajar (ver “Un argentino…” en pág. 20). Actualmente es director técnico de Sumar Arquitectura y Urbanismo. Gran parte de los trabajos desarrollados por el estudio son encomiendas obtenidas mediante concursos públicos o privados. Es el caso de estas 118 viviendas y de varios edificios emblemáticos como las oficinas centrales de Airbus España, el Centro Unificado de Seguridad de Alcorcón o el Polideportivo de la Dehesa en Navalcarbón de las Rozas.
La parcela donde se levanta el conjunto tiene forma de triángulo rectángulo, con la hipotenusa orientada hacia el sur y a la calle Virgen de África. Los otros lados limitan con espacios abiertos dado que el complejo forma parte de un área nueva de expansión urbana.
“En todas las ciudades españolas, el crecimiento es planificado. Periódicamente habilitan porciones de suelo no urbano para nuevas construcciones”, explica Notari. Además, por ley, se debe dedicar un porcentaje de lo edificado al desarrollo de vivienda social, que tiene un precio prefijado para la venta y ayuda financiera estatal para el comprador.
Las viviendas se distribuyeron en tres tiras alineadas a los bordes de la parcela, delimitando un corazón de manzana en el que funciona un patio central ajardinado. Al carecer de un entorno urbano consolidado, la vida social del conjunto se planificó hacia adentro. “Se planteó un proyecto que aunara las ventajas de la manzana cerrada y el bloque abierto”, señala Notari. Para eso, los proyectistas definieron el ingreso a las viviendas a través del patio central, con un acceso principal al jardín desde la calle Virgen de África, en el nivel más alto de la parcela. Este es también el nivel de la planta baja y del acceso a los núcleos de circulación vertical.
Siguiendo la misma idea de encierro y apertura, los edificios no se tocan en los extremos agudos, sólo en la arista de ángulo recto. Allí, la construcción no ocupa la planta baja, liberando las vistas hacia el parque interior.
Cuando en 1999 la Xunta de Galicia convocó un concurso internacional para seleccionar al arquitecto que se haría cargo de la construcción de la Ciudad de la Cultura, doce profesionales presentaron sus diseños. La idea de partida, un complejo museístico que abarcaría más de 265.000 metros cuadrados y que convertiría a Galicia en faro de la cultura, se reveló como un reto al que los profesionales más señeros del ámbito arquitectónico no se pudieron resistir. Personalidades internacionales de la talla de Jean Nouvel o Daniel Libeskind y también nacionales —es el caso de César Portela, Ricardo Boffil, Juan Navarro Baldeweg o Manuel Gallego—, participaron en la convocatoria. Finalmente, Peter Eisenman, creador del mítico Memorial del Holocausto de Berlín, fue el elegido por el tribunal. La singularidad conceptual de la construcción que este arquitecto neoyorquino plasmó sobre el papel convenció —y cautivó— al comité de selección.
Tradición y modernidad
El desafío del proyecto Gaiás radicaba en su ubicación, una pequeña colina situada al este de Santiago de Compostela con una superficie aproximada de 70 hectáreas, que da nombre al complejo. La construcción debía sintonizar con este espectacular mirador, por lo que Eisenman tomó como fuente de inspiración las cinco calles medievales que desembocan en la ancestral Plaza del Obradoiro. Al contemplar el resultado final, no cabe duda alguna de que el paso de este emblemático creador por las aulas de la Facultad de Filosofía de Cambridge dejó huella en un proyecto que conjuga, de modo singular, tradición y modernidad. Así, partiendo de la estética deconstructivista que define su estilo, Eisenman moldeó un imponente complejo cuyas particulares ondulaciones son visibles desde numerosos puntos de la ciudad. A la hora de explicar el cometido de su obra, el estadounidense comenta que ha primado el conjunto por encima de todo «buscando generar condiciones en las que el fondo pueda elevarse y la ciudad se deje caer contra él».
Las magnitudes de esta innovadora urbe conllevaron que las obras de construcción se dilatasen diez años en el tiempo. Desde entonces, 100 personas han visitado los siete edificios que componen el macrocomplejo, dentro de un programa de visitas organizado por la Fundación Ciudad de la Cultura. El objetivo de este plan —que sigue activo a día de hoy a través de la página www.cidadedacultura.org/— es aproximar al público a la realidad de una ciudad que muchos sienten lejana. Éste, el sentimiento de desapego, ha sido el principal escollo que el gobierno gallego ha debido salvar durante el último año. Un período en el que la celebración del Año Santo —como el conselleiro de Cultura, Roberto Varela, explicó a ABC— lejos de ensombrecerlo, ha dado vida al proyecto.
FREDY MASSAD
Una reflexión crítica acerca del monumental proyecto de la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela supone integrar dos puntos de partida divergentes: por un lado, la desaforada carrera emprendida por muchas ciudades españolas para proveerse de edificios emblemáticos firmados por arquitectos de renombre en la estela del «efecto Bilbao»; y, por otro, cómo este proyecto supuso la oportunidad clave para materializar un manifiesto conceptual de uno de los mayores y consistentes teóricos de la arquitectura de finales del siglo XX, Peter Eisenman.
Situada en Santiago de Compostela, emblema de la tradición cultural europea y cuya ciudad histórica fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1985, la Ciudad de la Cultura de Galicia se yergue en la cima del monte Gaiás como un hito arquitectónico del nuevo siglo. Mañana martes los Príncipes de Asturias inaugurarán oficialmente este gigantesco complejo, diseñado por el arquitecto estadounidense Peter Eisenman inspirándose en la concha de una vieira peregrina, de 148.000 metros cuadrados, que ha costado 11 años de trabajo y más de 400 millones de euros. Aunque en realidad, solo dos de sus cinco edificios – la Biblioteca de Galicia y el Archivo – comenzarán a funcionar con regularidad. El Museo de Galicia, el Centro de la Música y de las Artes Escénicas y el Centro de Arte Internacional tendrán que esperar.
EL SUEÑO DEL GAIÁS Es difícil saber premonitoriamente si serán precisos esos cincuenta años de andadura para que la sociedad civil toda se sienta orgullosa, en el decir de uno de los miembros del jurado que aprobó el proyecto de Peter Eisenman, Luis Fernández Galiano, de la obra que parcialmente inauguran hoy en el monte Gaiás los Príncipes de Asturias. De atenernos a la primera evidencia ya contrastada por centenares de personas, parece que será mucho antes, a medida que esa misma sociedad contemple en su plena magnificencia artística y arquitectónica el complejo que se erige rivalizando visualmente con la basílica compostelana, ya que cuantos tuvieron esa oportunidad, en todos ellos el criterio es unánime.
El complejo de Peter Eisenman abre este martes, tras más de diez años
Sólo dos de los seis edificios proyectados están terminados
Desde el propio concurso suscitó críticas de técnicos por su grandiosidad
Hasta ahora se han gastado 351 millones; la cifra final alcanzará los 475
Socialistas y nacionalistas intentaron sin éxito redefinir el proyecto
Montse Dopico | Santiago de Compostela
Para algunos, un hito arquitectónico del siglo XXI y una oportunidad para dinamizar Galicia. Para otros, un símbolo del despilfarro y de la concepción de la cultura como espectáculo. La Cidade da Cultura nació rodeada de polémicas. Hoy, más de una década después, abrirán sus puertas dos de los seis edificios que la integrarán: la Biblioteca y el Archivo. El resto tendrá que esperar. El Museo y las oficinas de Servicios Centrales, a la vuelta del verano. El Centro de la Música y las Artes Escénicas, y el Centro de Arte Internacional, lo que haga falta según la disponibilidad presupuestaria.
TRIBUNA | JOSÉ CARLOS BERMEJO BARRERA CATEDRÁTICO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO
He tenido el privilegio de recorrer la Ciudad de la Cultura, un auténtico hito en la historia de la arquitectura, pues en ella se ha conseguido superar todo lo que se sabía en el campo de las Bellas Artes. A lo largo de su historia, la humanidad fue construyendo con diferentes tipos de materiales edificios de distintas formas y usos, ya fuese para habitarlos, para albergar fábricas o talleres, o para exhibir el poder, la riqueza y el orgullo de quienes ordenaron construirlos. Todo ello ya no será más que una banalidad.
Frank Gehry llegó a realizar más de 30.000 dibujos hasta dar con la versión definitiva del Auditorio de Walt Disney en Los Ángeles. A pesar de todo, si mantuviéramos una conversación con el arquitecto seguramente nos diría que ya no le gusta. «Cuando acabo de construir un edificio, veo todas las cosas que debería haber hecho y no he hecho», ha dicho más de una vez.
Ésas son algunas de las curiosidades que nos desvela el Vitra Design Museum a través de una exposición sobre Frank Gehry en la que se muestra una selección de 12 proyectos concebidos desde 1997. Dibujos y maquetas originales de gran formato ayudan a comprender el proceso creativo de Gehry, desde que idea el boceto con cuatro garabatos sobre un papel blanco hasta que coloca la última piedra sobre el terreno. Y el lugar en el que se exhiben no podía ser más adecuado: el primer edificio que Gehry hizo en Europa, situado en el campus-fábrica del fabricante suizo de muebles de diseño.
El año de partida de la exposición coincide con el de la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao, que le catapultó a las mieles de la fama arquitectónica internacional. Fue el primero que construyó íntegramente utilizando CATIA, un software pensado para la construcción de aviones y que él mismo adaptó para facilitar la transición de la maqueta a la obra final. Hoy, ese programa es utilizado por centenares de arquitectos en todo el mundo, entre ellos la consagrada Zada Hadid.
A pesar de recurrir a la tecnología, el resultado de sus trabajos parece hecho con cincel y martillo. Como ya hiciera Antoni Gaudí un siglo antes, Gehry disfruta sobrepasando los límites de su disciplina, rompiendo la tradición, imitando las formas de la naturaleza y sorprendiendo con composiciones que a simple vista parecen insostenibles. El arquitecto asentado en California multiplica las maneras de concebir el espacio, el tiempo, los materiales, las formas y cualquier otro elemento que forme parte de la identidad de una construcción. Su objetivo es comunicar un mensaje convirtiendo sus diseños en emociones, como en el caso del Ray and Maria Stata Center del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Sus muros, todos diferentes, parecen improvisados. La flexibilidad del repertorio de Gehry se traslada a su interior, donde los tabiques son móviles para permitir que las salas se configuren en función de las necesidades. Esa ductilidad, fruto de juegos visuales inteligentes, se observa también en el edificio de viviendas de Beekman Street, que finalizará en 2011 en Nueva York. El último tramo de sus 260 metros de altura estará cubierto por un manto de acero ondulado que a modo de tela de seda acaricia el cemento. Es revelador ver el resultado final tras estudiar las decenas de modelos a escala reducida que muestra el Vitra Museum.
Otro de los elementos característicos de las construcciones de Gehry es la combinación de materiales, que le permite hacer transiciones no sólo entre varios elementos de un mismo edificio, sino entre los diferentes bloques. Se observa en la mezcla de ladrillos, acero y yeso del Neue Zollhof de Dusseldorf, o en la de vidrio y madera del DZ Bank de Berlín.
El Ray and Maria Stata Center, 1996-2001. ElMundo.es
Con las formas y las texturas, Gehry siempre busca integrar sus construcciones en el paisaje, para que sean una extensión más de sus alrededores. Así será también en la Fundación Louis Vuitton de París, un complejo de edificios que destila fantasía por los cuatro costados. Grandes extensiones de cristal cubrirán fachadas y techos para que el entorno natural pueda fundirse con el interior del museo, una gran nube blanca en medio del bosque.
Prototipo de los refugios de Shigeru Ban para Haití.| Abitare - ElMundo.es
URBANISMO | Crea refugios temporales con cartón a un coste mínimo
Efe | Tokio
El japonés Shigeru Ban, que ha alcanzado lo más alto de la arquitectura con obras emblemáticas, trata de obtener un «equilibrio» en su profesión con su trabajo solidario en lugares como Haití, Ruanda, Turquía o la India.
Este arquitecto, autor, entre otros edificios, del Centro Pompidou-Metz, y jurado del premio Pritzker (el ‘Nobel’ de Arquitectura) entre 2006 y 2009, construyó este año medio centenar de viviendas provisionales para familias de Puerto Príncipe que quedaron sin hogar a causa del terremoto del pasado enero.
Y lo hizo con el material que es seña de identidad de su trabajo: el papel, o más concretamente cilindros de cartón que, tras recibir un tratamiento con poliuretano, convierte en una sólida base para levantar refugios o viviendas temporales con un coste mínimo.
Shigeru Ban en 2005 durante el acto de colocación de la primera piedra en el Centro Pompidou-Metz. Wikipedia
«El principal desafío en Haití fue logístico, porque casi no había gente que se hubiera librado de los daños del terremoto», explica en una entrevista Ban, de 53 años, desde su despacho de Tokio, sentado en una silla fabricada con cartón.
Casas de papel con coste mínimo
En Haití, detalla, contó con la ayuda de unos 25 estudiantes de la vecina República Dominicana, a los que formó en su pionera «arquitectura de papel» para levantar este verano las casas temporales, ocupadas desde septiembre.
La de Puerto Príncipe no fue su primera experiencia en lugares devastados: en 1994, tras conocer las míseras condiciones de los desplazados en Ruanda, Shigeru Ban llamó a las puertas de la ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados) en Ginebra para ofrecerse como consultor.
Así comenzó en 1995 en el país africano su trabajo para dar techo a los más necesitados construyendo refugios y viviendas extraordinarias con materiales ordinarios, principalmente cartón.
Kobe (Japón) tras el gran terremoto de 1995, Turquía en 1999, la India en 2001, Sumatra en 2004, Sichuan (China) en 2008 o L’Aquila (Italia) en 2009 fueron otros lugares a los que Ban llevó su innovadora arquitectura solidaria.
Su próxima meta es abrir una fábrica para producir en serie las viviendas temporales; aún está buscando el lugar para instalarla, pero sería «algún país como Bangladesh», adelanta.
De momento, ya ha hecho llegar la propuesta al bangladeshí Mohamed Yunus, Nobel de la Paz en 2006, cuyo respaldo impulsaría un proyecto para crear «refugios listos para usar inmediatamente después de los desastres naturales», y, a la vez, útiles «para mejorar las condiciones de vida en los barrios de chabolas».
Y es que para Shigeru Ban la arquitectura debe contribuir a mejorar la sociedad, pese a que tradicionalmente los arquitectos trabajan para «enseñar el poder y el dinero de la gente privilegiada a través de sus construcciones», asegura.
«Eso no era lo que yo realmente quería hacer, así que tuve que buscar mi propio equilibrio», insiste Ban, reconocido con galardones como la Gran Medalla de la Academia de Arquitectura de Francia.
¿SE puede triunfar en la vida siendo de Tudela? La pregunta tiene bastante de impertinencia. Acaso porque esconda un prejuicio extendido, casi aldeano, que acostumbra a relacionar el éxito con la presencia social en las urbes, territorios de las hazañas contemporáneas. Habría que responder: depende. ¿De qué? No tanto del lugar donde nazcas -que esto al fin y al cabo no lo elige nadie- sino de cómo seas. Y de lo que, vengas de donde vengas, seas capaz de hacer.
Si se analiza la trayectoria de Rafael Moneo (Navarra, 1937), se cae en la cuenta de que la célebre broma cruel de Baroja -«el pensamiento navarro no existe porque ambos elementos son incompatibles; o es pensamiento o es navarro«- tiene al menos una honorable excepción en la figura de este hombre de 73 años que se caracteriza, en su vida y en su trabajo, por la discreción, la sobriedad y un extraño sentido del decoro bastante singular en estos tiempos en los que cualquiera aspira a esculpir en piedra las hazañas minúsculas de su vida diaria gracias al espejismo de las redes sociales.
Rafael Moneo, Apuntes sobre 21 obras. GG
Moneo todavía conserva algo de artesano. Elegante. Humano. Casi invisible, salvo a la hora de trabajar. Algo admirable si se tiene en consideración que es el único arquitecto español que está en la lista de los Pritzker, algo así como el Nobel de su disciplina. Una división de élite donde rara vez suele hablarse castellano, sino inglés, alemán y otros idiomas continentales e insulares. En la que casi todos forman parte de la jet set arquitectónica, selecta minoría que acostumbra a trabajar en serie y por la que cualquier alcalde con aspiraciones se derretía hasta hace apenas unos años para poder «poner a su ciudad en el mapa».
La concepción de la arquitectura de Moneo es opuesta a esta obsesión por la espectacularidad. Quizás por eso es doblemente importante que su prestigio global haya sido obtenido sin tener que renunciar a una forma de entender su profesión que tiene como atributos la humildad -es un arquitecto que acepta las críticas como una parte más del proceso- y una voluntaria y consciente ausencia de retórica. Sencillez aparente, lograda tras horas de trabajo, análisis y creación.
Edificios originales (izqda.) y viviendas renovadas (dcha.) en la periferia de París. | ELMUNDO.es
FRANCIA | Plan Nacional de Renovación Urbana
El Gobierno francés lava la cara a los barrios periféricos menos lustrosos
Varios grupos de arquitectos desarrollan una nueva edificación social
‘Que la periferia no parezca periferia y que la VPO no parezca VPO‘
Filosofía plasmada ya en el famoso suburbio Île de France, Clichy-Sous-Bois
Raquel Villaécija | París (Francia)
Son barrios apartados, la cáscara que envuelve el cotizado corazón de la ciudad. Núcleos infravalorados y, en la mayoría de los casos, desatendidos y abandonados a su suerte. Son la uva negra del racimo, los apestados de las grandes ciudades. Su población, pobre, sin muchos recursos ni acceso a grandes lujos. Su arquitectura, pobre también, y poco atractiva. En Francia los barrios de la periferia, la ‘banlieue’, nunca han gozado de una gran popularidad. La austeridad, sí, pero también el ladrillo, los ha estigmatizado. ¿Es el urbanismo feo el que los hace feos?
Para acabar con este lastre, denominador común en la planificación de la mayoría de las ciudades, varios grupos de arquitectos encargados de construir alojamientos sociales en París han desarrollado un nuevo concepto de urbanismo bello. El objetivo es hacer de estos barrios lugares apetecibles.
Parten de la premisa de que es esta arquitectura difícil la que hace difíciles a muchos de estos barrios. Y qué mejor sitio para poner en práctica esta nueva filosofía que uno de los núcleos menos favorecidos de Île de France, Clichy-Sous-Bois. Tristemente conocido por los disturbios provocados tras la muerte de dos jóvenes musulmanes en un enfrentamiento con la policía en 2005, este barrio de la periferia parisina no tiene muy buena fama.
Renzo Piano (izquierda) junto al presidente de la República Italiana Giorgio Napolitano, 2007. Wikipedia
CANTABRIA
El arquitecto Renzo Piano presentó ayer en Santander un avanzado proyecto que prevé una inversión de 60 millones de euros y una doble construcción de 7.000 metros cuadrados
El futuro Centro Botín de Arte y Cultura ya tiene su primer rostro. Renzo Piano ha proyectado un edificio transparente que fundirá la ciudad con la Bahía. En escasas semanas el equipo del arquitecto ha trabajado en un proyecto, ya muy avanzado, que prevé una infraestructura destinada a generar nuevos espacios urbanos. Piano propone un doble edificio, a modo de cubos, que no superará la altura de los árboles. El Centro será una realidad en 2015.
El edificio, impulsado por la Fundación Marcelino Botín, encabezará la transformación del Frente Marítimo, lo que supondrá un nuevo espacio ciudadano en la zona portuaria. La edificación planteada, que se ubicará en el actual aparcamiento del ferry, ha reducido su dimensión respecto al estudio inicial y ocupará finalmente 7.000 metros cuadrados.
El coste de esta infraestructura superará los 60 millones de euros. La intervención arquitectónica y urbanística presentada ayer por Renzo Piano a las autoridades encabezadas por el presidente regional, Miguel Angel Revilla, y a los responsables de la Fundación santanderina, plantea crear numerosos puntos de encuentro que confluyen en un objetivo común y esencial: integrar la ciudad y la bahía.
EL ARQUITECTO ITALIANO PRESENTA LAS PRIMERAS IDEAS DEL CENTRO BOTÍN, QUE INTEGRARA CIUDAD Y LÁMINA DE AGUA DE LA BAHÍA. UNA INVERSIÓN DE 60 MILLONES DE EUROS Y 7 MÁS AL AÑO PARA ACTIVIDADES
Cultura y paisaje. Una combinación con muchas posibilidades de éxito. Con todas si la parte cultural corre a cargo de la Fundación Botín y el paisaje lo pone la Bahía de Santander. Y si se cuenta con un arquitecto de fama internacional, Renzo Piano, ganador del Premio Pritzker, para ejecutar el proyecto y la financiación corre a cargo del presidente del Santander, Emilio Botín, ¿se puede mejorar? Un presupuesto de 60 millones de euros, más 7 millones anuales para programación son las cifras mareantes del proyectado Centro Cultural Botín, cuyas primeras ideas fueron presentadas hoy por Piano y su equipo a las autoridades de Cantabria.
Poco antes de las cuatro de la tarde fueron llegando a la sede de la Fundación Botín el selecto grupo de asistentes a la reunión en la que Piano y su equipo iban a desvelar el secreto mejor guardado de los últimos meses. Las primeras ideas, el estudio de viabilidad, los conceptos básicos sobre los que desarrollar el proyecto definitivo. Y con un objetivo expreso: demostrar con hechos y no sólo palabras que era posible ‘colocar’ sobre el muelle Albareda, entre la ciudad y la lámina de agua de la Bahía, un centro de cultura que no sólo no quita espacio sino que lo potencia y amplía.
El arquitecto italiano exhibe en una retrospectiva en el IVAM las maquetas y los bocetos de sus proyectos.
J. R. S. VALENCIA
«La arquitectura es una aventura que une arte, abismo, poesía… Cuando un arquitecto crea no puede fallar. No es como cuando un pintor se equivoca y tira un cuadro, sino una responsabilidad privada del hombre con su entorno y sin vía de retorno», afirmaba ayer el arquitecto italiano Paolo Riani-su obra se reparte entre Japón, Estados Unidos, Arabía, Rusia o Italia- a quien el IVAM le dedica una retrospectiva.
Dibujos- nueve de ellos donados al instituto valenciano por el creador-, fotografías de sus proyectos realizadas por él mismo, objetos, maquetas originales o diseños se reparten por el museo como homenaje a este creador admirador de Le Corbusier, Alto Mies van der Rohe, Alvar Aalto o Frank Lloyd Wright, quien en una momento de su vida dejó de lado su carrera como arquitecto para ocupar una plaza de senador italiano.
De líneas rectas y claras, formal, un trabajo que renuncia del riesgo para estar al servicio del ciudadano, la obra de Riani era definida ayer por el Catedrático de Arquitectura José María Lozano, comisario de la muestra, como un trabajo «participativo y sostenible».
El IVAM recurre a la arquitectura para su última exposición del año. Después de Félix Candela, el museo dedica la sala 5 a los proyectos del italiano Paolo Riani, quien confesó ayer que desde que salió del vientre de su madre quiso ser arquitecto.
Para Riani, la arquitectura es «una aventura en un territorio desconocido», «una ciencia», «poesía», pero sobre todas las cosas es «un arte».
«La arquitectura es sobre todo aventura», aseguró ayer el arquitecto italiano Paolo Riani durante la inauguración de la exposición que le dedica el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM). Y a juzgar por los bocetos, maquetas y fotografías que conforman la muestra, para él eso ha sido, una aventura, toda su trayectoria creativa. Riani explicó que ha intentado hacer «una arquitectura como escenario adecuado a la vida de los hombres», y para ello ve imprescindible viajar por el mundo, mejor dicho, «vivir en el mundo, que es distinto de viajar». En Paolo Riani, un mundo de arquitecturas, se exhiben sus trabajos en Italia, Japón, Rusia, Libia, Estados Unidos…
Paolo Riani, a la izquierda junto a la directgora del IVAM, Consuelo Císcar y el comisario de la exposición, José María Lozano, a la derecha. - IVAM / La Vanguardia
Arquitecto y urbanista, político, creador de iconos en todo el mundo, y también en su país natal, Italia; con obra en Florencia y Pisa. La obra de Paolo Riani bebe del arte y de la literatura; y se contextualiza en la “situación real” de cada país. Lo dijo hoy Consuelo Císcar, directora del IVAM de Valencia, al presentar la muestra “Un mundo de arquitecturas” dedicada al arquitecto italiano, que estará en el museo hasta el próximo 13 de febrero. Una exposición que reúne 60 piezas: fotografías realizadas a través de Europa, América, Japón, Rusia y Arabia, una selección de proyectos arquitectónicos y colecciones de objetos (miniaturas de aviones de madera o bellísimas piezas de factura y tamaño original, barcos y piezas de barcos, maquetas de trabajo, etc ) que nos permiten acercarnos a la poliédrica personalidad de Riani, que ha sido senador de la República Italiana, y que ha desarrollado su profesión de arquitecto y profesor universitario en Tokio, Nueva York, y en diversas ciudades italianas como Florencia y Pisa.
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