Escultura de José María Labra, instalada en los Jardines de Cala Ratjada. ABC.es
Cultura
Los jardines escultóricos de la Fundación Bartolomé March en Cala Ratjada, restaurados por completo, vuelven a abrir sus puertas al público.
JOSEP MARÍA AGUILÓ / PALMA DE MALLORCA
La localidad mallorquina de Cala Ratjada, ubicada en el municipio de Capdepera, vivió ayer una jornada llena de emoción para los amantes del arte, con motivo de la reapertura de los jardines escultóricos de la Fundación Bartolomé March de Sa Torre Cega, restaurados por completo tras los graves destrozos ocasionados por el temporal que azotó toda la isla de Mallorca en el mes de noviembre de 2001. El vendaval provocó entonces importantes daños en los árboles y en las esculturas de los jardines, que ahora han recuperado el esplendor que habían tenido y mantenido a lo largo de las últimas décadas.
El acto oficial de ayer contó con la asistencia de Sus Majestades los Reyes, así como con la presencia de los principales representantes políticos de Baleares, entre ellos el presidente del Gobierno autonómico, Francesc Antich, y el alcalde de Capdepera, José Andrés Gallego. Entre las personalidades de diferentes ámbitos que asistieron igualmente a este evento se encontraban, entre otras, el presidente de la Fundación Bartolomé March, Luis Alberto Salazar-Simpson; el presidente de la Fundación Banco Santander, Antonio Escámez Torres; el presidente de honor de Vocento, Santiago de Ybarra, y su esposa, Mercedes Baptista; Maritín Cencillo, viuda de Bartolomé March, y otros representantes de la familia.
Don Juan Carlosy Doña Sofíallegaron en helicóptero a la sede de la Fundación Bartolomé March en Cala Rajada, donde visitaron una exposición de paisajes.
M. ELENA VALLÉS. PALMA. Michelle llegó (haciendo ruido) y se fue casi tan rápido como había llegado. La estampa del día la logró ella. Tras su visita, los Reyes, ayer de secundarios, debían cumplir con su agenda: en rojo la inauguración de los remozados jardines de sa Torre Cega. Don Juan Carlos y Doña Sofía llegaron en helicóptero a las 19.30 horas a la sede de la Fundación Bartolomé March de Cala Rajada. Y alcanzaron un mirador del chalé montados en un cochecito de golf con el que los propietarios de la fundación se desplazan por unos modestos jardines de 70.000 metros cuadrados. Los fotógrafos les esperaban varios metros por debajo, una instantánea difícil. Suerte que Casa Real relajó el protocolo y permitió a los gráficos, –con una hora y media de carretera a cuestas– retratar toda la inauguración de unos espacios que llevaban cerrados desde 2001, cuando el temporal arrasó más de 500 pinos y dañó algunas esculturas exteriores.
La Arquitectura pertenece a las Artes Mayores y es también una de las Artes Visuales. Cualquiera se ha conmovido con una obra: la Arquitectura es arte inevitable, ya que habitamos espacios construidos.
Por Graciela de Kuna, arquitecta y magister en educacion por el arte
Una arquitecta del equipo que emplea Casinos de Misiones para la reforma del Hotel de Turismo de Posadas preguntó irónicamente: “Y qué, ¿acaso es una obra de arte?” El edificio de Hotel y Oficinas para el IPSM (Instituto de Previsión Social de Misiones) fue proyectado por los arquitectos Mario Soto y Raúl Rivarola. Se terminó de construir en 1964 y desde entonces se ha transformado en un referente de la arquitectura del Movimiento Moderno en Argentina.
Su concepción puede ser leída en el contexto de la provincialización de Misiones (1953) anteriormente Territorio Nacional dependiente de Corrientes. En ese marco, con la participación de Testa, Dabinovic, Rossi, Gaido, Sigal, Vapñarsky, Winograd, entre otros, se concursaron edificios contenedores de anhelos de progreso y resultantes de diversos programas, entre ellos el Parador Turístico de San Javier, sobre el río Uruguay y la Escuela Normal N° 1.
Educación y turismo fueron los ejes impulsores que encontraron en Soto y Rivarola representantes dignos de formalizarlos.
“Y qué, ¿acaso es una obra de arte?”, preguntó con fastidio la arquitecta del equipo que lo reestructura ante el requerimiento de los colegas reunidos en torno al nuevo proyecto. La tensa reunión, convocada por el presidente del Colegio de Arquitectos de Misiones, era para que presentaran su propuesta de reformulación. Es que el Hotel (foto) debía ser actualizado según las normas de seguridad, a casi 60 años de su construcción, hay nuevas funciones, necesidades y requerimientos que solicitaban de una espacialidad diferente, más todo ello no amerita su casi destrucción para ser utilizado como mera estructura de soporte del nuevo y lujoso hotel para el IPSM.
No se trata de una obra cualquiera, sino de la actualización de una acreditada obra de arquitectura del Movimiento Moderno en nuestra tierra, que figura en los libros de Historia de la Arquitectura Argentina, se estudia en la mayoría de las facultades del país y es reconocida nacional e internacionalmente. En 2008, la lucha para rescatarlo y evitar su fatal casi desaparición recibió apoyo importante de la comunidad arquitectónica, de ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), DO.CO.MO.MO. (Comité Internacional de Documentación y Conservación de Edificios, Sitios y Desarrollos Urbanos del Movimiento Moderno), entre otros.
La pregunta del comienzo, tan despectiva, disparó otra: ¿es el Hotel una obra de arte? O para ir un poco más allá y generalizar: ¿es la obra de arquitectura, arte? Es una pregunta que atraviesa su historia, la Arquitectura, perteneciente a las llamadas Artes Mayores, luego del Renacimiento (junto con la Pintura y la Escultura) también se diferenciaba por ser un Arte Utilitario. En tiempos de la industrialización, inclinándose por la segunda en el contraste entre “Arte por el Arte” o “Arte para la Sociedad”, será madre de las Artes del Diseño, desarrollando el Textil, de Indumentaria, de Moda, Teatral, Gráfico, Industrial, etc.; pero también ancla en las Artes Visuales. En fin, pertenece a distintos órdenes y sobre todos, sin dudar, a las Artes. De hecho, es usual hablar de la emoción, la fruición, la alegría que una inesperada o pequeña obra puede suscitar.
Maestro en el uso de la luz y su influencia en la percepción de los espacios, Steven Holl intenta “crear experiencias” a través de sus proyectos. Pero en el Herning Museum of Contemporary Art (HEART), situado en Dinamarca, va un poco más allá. Al manejo de la luz, que remite inmediatamente a las sensaciones visuales, Holl suma efectos táctiles mediante el tratamiento de las paredes de hormigón, con una fuerte impronta textil.
El estadounidense, calificado como el “mejor arquitecto contemporáneo” de su país por la revista Time, ganó el proyecto para este complejo cultural por concurso, gracias al diálogo que logró establecer entre el edificio, su entorno, y la obra que atesora.
Ocurre que uno de los emblemas de la ciudad de Herning es una antigua fábrica de camisas, en cuyo edificio con forma de cuello, justo enfrente del HEART, se exhibe actualmente parte del acervo del museo.
“Fue el gusto del propietario de la fábrica por el Arte Povera y la obra de Piero Manzoni, lo que hizo posible que en el HEART haya semejante colección”, dice Holl y explica por qué el tema textil está presente en la forma del nuevo edificio. En un paisaje tapizado de verde, la planta de techos del edificio parece una colección de mangas de camisas apiladas como al descuido, que, justamente, dialogan con el “cuello” del antiguo edificio. Es más, el hormigón de las paredes exteriores fue tratado durante el encofrado para darle un aspecto industrial: posee la textura de una tela, con sus pliegues y arrugas. También inspiró a Holl la obra de Manzoni, el revulsivo artista italiano que se hizo célebre por vender, a precio de oro, sus propios excrementos enlatados.
HEART - Herning Museum of Contemporary Art
Sin embargo, el nuevo edificio del HEART nada tiene de provocador. Más bien todo lo contrario. Sus paredes blancas y ondulantes, sus techos cóncavos y sus espejos de agua transmiten una sensación de paz y calidez.
Aventanamientos calados aquí y allá dejan entrar, no sólo la luz natural, sino también el paisaje. El ambiente bucólico parece estar muy lejos de la ironía conceptual de Manzoni, cuya famosa “Base del Mundo” (un pedestal de hierro y bronce, con esa leyenda grabada, puesto patas arriba) se encuentra en los jardines del HEART. La relación con la obra del artista se ve más bien en el revestimiento de los pisos, de hormigón blanco, con texturas que recuerdan a su serie Acromos, piezas desprovistas de color hechas en fibra de vidrio, algodón o piel de conejo.
The landscape of grass mounds and reflecting pools aligns with a geometry of curved roof sections of the new building that houses permanent and temporary exhibition galleries, a 150-seat auditorium, music rehearsal rooms, a restaurant, a media library, and administrative offices all on one level. The new surrounding landscape conceals all the parking and service areas.
Steven Holl Architects – HEART Herning Museum of Contemporary Art in Herning, Denmark revisited
Although we had featured the Herning Museum of Contemporary Art, designed by Steven Holl Architects back in July of 2009, in the light of yesterday’s news of the project receiving a 2010 RIBA International Award, we wanted to show some new material about the project that we have just received. The museum unites three distinct cultural institutions: the Herning Center of the Arts, the MidWest Ensemble and the Socle du Monde.
¿Qué se puede hacer con 450.000 piezas de Lego y muchas horas de paciencia? Entre otros millones de cosas, una réplica del edificio más alto del mundo, el saudí Burj Khalifa. Miles y miles de piezas del juego han servido como «ladrillos»
El arquitecto estadounidense Adam Reed Tucker ha creado con este juego 15 réplicas a escala de emblemáticos edificios de todo el mundo, como el Empire State (12.250 piezas para dar forma a sus -381- metros de altura – hasta la azotea – y 102 pisos), que se exhiben ahora en una exposición hasta septiembre de 2011 en el National Building Museum de Washington.
El arquitecto Adam Reed Tucker en acción - Brickstructures
Hace tiempo que las piezas de lego se conviertieron en material artístico y ha incluso versiones de escenas de películas como ‘Star Wars‘ adaptadas al universo del juego. En esta ocasión, según declaró a Efe la portavoz del museo Tara Miller, «la familiaridad de los ladrillos de LEGO nos permite aproximar la arquitectura al público y mostrar los planes urbanísticos de una manera más cercana».
Tucker, de 38 años, se sintió inspirado por la línea que marcan los edificios de su Chicago natal y decidió combinar la pasión por su juguete favorito con su carrera de arquitecto.
Homenaje a las Torres Gemelas
Una de las primeras piezas que se ve al entrar a la exposición es una de Torres Gemelas del World Trade Center, que fueron destruidas en los atentados del 11 de septiembre de 2001, a la que dedicó 12 horas de diseño, 60 de construcción y 14.250 piezas de LEGO.
A modo de homenaje, ha situado su obra delante de una foto de gran tamaño de las torres gemelas, diseñadas por el arquitecto Minoru Yamasaki a principios de los sesenta, que construidas en el corazón del distrito financiero de Nueva York y con 110 pisos cada una, se convirtieron en las más altas del mundo hasta entonces.
La actuación está de momento sólo en estudio, dentro de los trabajos de la Autoridad Portuaria de Santander, el Ayuntamiento y el Gobierno regional para la ordenación del frente marítimo de la ciudad. La decisión final se adoptará entre todas las instituciones implicadas a finales de este año o principios del próximo, cuando se tenga ya un proyecto más definido. Por lo pronto, ya se ha pedido la colaboración del arquitecto Renzo Piano, uno de los mejores arquitectos del mundo, que no tiene obra en España, para diseñar el proyecto, que tendría como horizonte temporal para su inauguración el año 2015 y supondría una inversión de 50 millones de euros, sufragados por la Fundación.
Espacio de futuro. El muelle santanderino de Albareda se convertirá en un gran centro cultural y en un lugar de encuentro ciudadano. :: DM
Según han explicado a Europa Press fuentes de las instituciones implicadas en la iniciativa, se trata de un proyecto «innovador» que busca «integrar la ciudad en la Bahía y la Bahía en la ciudad». Al mismo tiempo, este ‘Centro Botín de Arte y Cultura‘ permitiría dar mayor proyección al programa de artes plásticas de la Fundación, situar a Santander en primera línea del circuito europeo del arte y completar un «eje cultural» en la Cornisa Cantábrica que puede convertirse en «uno de los principales ejes culturales de Europa».
La intervención urbana en el actual parking del ferry, impulsada por la Fundación Botín, será abordada por el arquitecto Renzo Piano
El nuevo centro de referencia internacional responde a un proyecto encabezado y financiado por la Fundación Marcelino Botín.
Integrado en la iniciativa de recuperación urbana y de transformación del espacio de la zona portuaria para uso público, el centro que será una realidad en 2015, potenciará y proyectará además en el mundo el programa de arte y cultura de la institución santanderina. El prestigioso arquitecto Renzo Piano, autor entre otras muchas actuaciones de la regeneración urbanística de Berlín, trabaja ya en el diseño de este espacio.
La iniciativa urbana, que recuperará el muelle Albareda – un área de intervención que supera los diez mil metros cuadrados – integrado en ese nuevo espacio de uso y disfrute ciudadano, representará estrechar el vínculo definitivo entre la ciudad y la bahía como lugar de encuentro. El denominado ‘Centro Botín de Arte y Cultura‘ servirá asimismo de plataforma internacional y foco de proyección del programa que define la acción de la Fundación santanderina en los últimos 25 años: Una actividad canalizada al adentrarse en el siglo XXI a través de tres grandes ámbitos de actuación: la investigación en terrenos específicos, científicos y sociales; la formación; y el arte y la cultura, en especial el campo expositivo en el que la Fundación ha logrado un prestigio internacional con sus producciones y proyectos.
Vista de una de las dos tumbas recientemente encontradas en la necrópolis de Saqqara. Foto: EFE / ABC.es
Cultura
Descubren una tumba faraónica que conserva vivos colores después de 4.000 años
EFE / EL CAIRO
Como si hubieran sido pintados ayer, el jefe del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio, Zahi Hawas, mostró hoy los vivos colores de una tumba excavada hace 4.200 años en el sitio arqueológico de Saqara, a 25 kilómetros al sur de El Cairo.
«Son los colores más increíbles nunca antes encontrados en una tumba», dijo Hawas ante los periodistas, que bajo el inclemente sol de julio intentaban tomar nota de las antigüedades robadas a las arenas egipcias y de las explicaciones del egiptólogo más mediático del país.
Al enterramiento, que en realidad son dos, se llega tras transitar varios kilómetros por una inhóspita pista de arena, desde donde se puede ver a unos cientos de metros la pirámide escalonada del faraón Zoher. En ella descansaban los restos de dos altos funcionarios de la V dinastía faraónica (2500-2350 a.C): Sin Dua, sepultado en la sala principal de la tumba, y su hijo Jonso, cuyos restos fueron depositados en una sala adyacente a la de su padre.
Ambos ostentaron los títulos de «supervisor de funcionarios», título del que no se tenía conocimiento hasta ahora, y de «jefe de los escribas», entre otros.
El jefe de Antigüedades egipcio, Zahi Hawass, presentó el jueves el hallazgo
‘Son los colores más increíbles nunca antes encontrados en una tumba’
Jorge Fuentelsaz (Efe) | El Cairo
Como si hubieran sido pintados ayer, el jefe del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio, Zahi Hawass, ha mostrado este jueves los vivos colores de una tumba excavada hace 4.200 años en el sitio arqueológico de Saqara, a 25 kilómetros al sur de El Cairo.
«Son los colores más increíbles nunca antes encontrados en una tumba», dijo Hawas ante los periodistas, que bajo el inclemente sol de julio intentaban tomar nota de las antigüedades robadas a las arenas egipcias y de las explicaciones del egiptólogo más mediático del país.
Al enterramiento, que en realidad son dos, se llega tras transitar varios kilómetros por una inhóspita pista de arena, desde donde se puede ver a unos cientos de metros la pirámide escalonada del faraón Zoher.
La fantasía del cine le ofreció dar el paso a la creación de los trampantojos
Este arte comenzó en el Renacimiento; su aplicación urbana llegó en el siglo XX
‘Un hombre se me acercó y me dijo: Le felicito porque me ha engañado usted’
Cualquier objeto o ser vivo se presta a formar parte de alguno de los murales
«Mi relación personal con cualquier graffitero es muy desagradable»
Es el autor de la famosa fachada pintada en una pared de la Plaza de los Moros
José Ramón Camaño | Madrid
En el mundo del arte la cotidianeidad pierde su esencia. Hay veces en las que la confusión puede provocar un cosquilleo que atraviesa tu cuerpo. En otras, la incertidumbre te mece en una extraña comodidad sensorial. Y hay muchas, como las que descarga a pinceladas este pintor emeritense de apellido italiano, en las que sentirte engañado puede hacerte esbozar una sonrisa de satisfacción. Y cuando muchos lo llaman mentira, Alberto Pirrongelli prefiere hablar de fantasía.
«Recuerdo una vez que un señor paró a sacar dinero en un cajero automático que pinté en mi trampantojo de la Plaza de los Moros, en el barrio de La Latina. Había estado dando vueltas buscando uno, y cuando llegó a mi mural se pilló un cabreo conmigo…», cuenta Pirrongelli entre risas. «Yo estaba allí retocando los últimos detalles, se acercó y me dijo: Le felicito porque me ha engañado usted totalmente».
Trampa ante el ojo. Un juego de palabras que define al arte de provocar en las pinturas una extrema sensación de profundidad a través de la perspectiva. Un arte que ha trascendido su presencia en muchas obras del Renacimiento y Barrocopara recubrir las medianeras de algunas ciudades en un intento de crear una urbe más humana, menos agresiva. A sus 68 años, Alberto muestra con su actitud el orgullo de haber decorado varias fachadas de ciudades como Madrid o Navalcarnero con alguna de sus grandes pinturas murales.
Los mejores sitios y servicios para visitar galerías de arte y ciencias naturales sin moverte de tu casa. Algunos ofrecen recorridos 3D y vistas panorámicas de lugares históricos y culturales.
Sentir que se pasan con devoción los dedos por la superficie de un Cristo de Salvador Dalí y de Andrea Mantegna. Recorrer los casi infinitos pasillos y salones de los museos del Louvre y del Hermitage. Acompañar en el abrazo de la madre al hijo en la Piedadde Miguel Angel.
¿Ciencia ficción? ¿Un imposible? En realidad, no. Si analizamos las herramientas de la tecnología que tenemos en la actualidad vemos que ya es posible una visita virtual inmersiva a un museo. Todavía no se han llevado a la práctica, pero no es aventurado estimar que nuestra generación lo disfrutará. Alta definición, 3D, ancho de banda, cascos de realidad virtual, interfaces que entreguen estímulos sensoriales al usuario – como podría ser el mousepad de una consola -, son elementos existentes en la actualidad. Tal vez falta que alguien los junte para llevar a la práctica la maravillosa aventura que significará recorrer museos de cualquier continente sin tener que viajar o contar con un abultado presupuesto para pasajes y hoteles.
Las aplicaciones serían inmensas. Si uno estuvo en la National Gallery de Washington y quiere revivir esas horas. O sueña con la experiencia mágica de caminar por Santa Sofía, en Estambul. Si quisiéramos llevar de viaje virtual a un grado de 30 alumnos al Museo de Historia Natural de Londres. Algún día todo esto será posible y ese día no está muy lejano.
Mientras tanto, las instituciones del mundo destinadas a conservar el legado de los grandes artistas, objetos históricos, edificios que fueron testigos de momentos clave de la humanidad, y museos de ciencias naturales están ofreciendo sus catálogos online. Cuadros, esculturas y objetos de arte pueden observarse en las páginas oficiales en mayor o menor resolución. Incluso en algunos casos ofrecen formatos especiales para impresión para que los escolares puedan incluir estas imágenes en sus deberes.
Utilizando algunas herramientas como el QuickTimede Apple, el Flash 8 o superior (de Adobe), algunos museos ofrecen a los visitantes de sus webs vistas en 360°.
Ampliación del Instituto de Arte de Chicago, completando el Parque del Milenio, obra de Renzo Piano - Foto: Clarín Arquitectura
Arquitectura – Proyecto Internacional
La ampliación del Instituto de Arte de Chicago viene a completar el Parque del Milenio. Liviano y transparente, el edificio muestra las piezas artísticas con el entorno urbano como un magnífico telón de fondo.
El parque Grant se interrumpía por un gran predio ocupado por el Ferrocarril Central de Illinois. Entre ambos, en un edificio originalmente construido para la Exposición Mundial de Chicago (1892) se instaló el museo de Bellas Artes. El edificio se vincula con la avenida Michigan a través de una serie de terrazas y jardines de uso público que resultan la natural expansión del parque Grant. A lo largo del siglo XX, gracias al crecimiento de su acervo, el museo requirió sucesivas ampliaciones. Sin embargo, el tendido de las vías que pasa por detrás del edificio planteó la necesidad de continuar las instalaciones del museo hacia la avenida Columbus, conectando ambos edificios con un ala proyectada a la manera de un puente sobre las vías. A partir de 1998, en lo que eran las instalaciones del ferrocarril, desafectadas desde 1977, comenzó a construirse el Millennium Park, e hizo evidente la importancia del terreno remanente del museo entre las vías y la avenida Columbus, sobre la calle Monroe, que lo separa del parque.
En 1999 Piano comenzó lo que sería una década de trabajo entre proyecto y construcción de las nuevas salas, dedicadas al arte del siglo XX. Con la Modern Wing, el arquitecto no solo amplió los espacios de exhibición, sino que puso en funcionamiento una nueva fachada y un nuevo acceso para el museo del siglo XXI.
A primera vista, el plan de Piano no podía ser más simple, y a la vez, más clásicamente moderno. Propone dos cuerpos que forman una “L”, con el pabellón más corto y ancho sobre la calle Monroe y el más largo paralelo a las vías, conectados por un extenso lobby, proyectado como una calle de doble altura cubierta por un techo de vidrio que contiene el acceso. A esta calle abren las salas de exposiciones temporarias y las dedicadas a cine y fotografía. El lobby organiza el nuevo pabellón y lo vincula con los edificios existentes y con el Millennium Park.
En la planta baja, hacia un lado del acceso, están las áreas de extensión y de educación, con las aulas abiertas hacia un jardín interior, cerrado y reposado; y hacia el otro, la tienda del museo. En los dos pisos altos, las salas de exposiciones, una terraza pública de esculturas y el restaurant, ingeniosamente llamado Terzo Piano. Recorrer las salas produce un goce extraño: el arte del siglo XX parece vibrar con una intensidad mayor, iluminado por el paisaje de Chicago.
Río de Janeiro cambiará de cara en 2012. De la mano del arquitecto español Santiago Calatrava, la futura ciudad olímpica renovará su degradada zona portuaria y levantará allí el Museo del Mañana, un edificio ‘verde’ que se asomará sobre la bahía de Guanabara para estimular a los visitantes a vivir de forma sostenible.
Con una inversión prevista de 130 millones de reales (unos 74 millones de dólares), la obra forma parte del proyecto Puerto Maravilla, lanzado el pasado año con el fin de recuperar una región céntrica en la que apenas viven ya unos 20.000 habitantes.
«Queremos revitalizar la zona con viviendas, comercios y cultura para llevar hasta allí el crecimiento del resto de la ciudad», explicó este lunes el secretario municipal de Desarrollo, Felipe Goés, convencido de que la próxima construcción de Calatrava «será un nuevo símbolo de Río a la altura de Maracaná y del Pan de Azúcar».
«Nuestro objetivo es reconquistar territorios urbanos para devolverlos a la vida carioca», insistió Hugo Barreto, secretario general de la Fundación Roberto Marinho, que participa en la iniciativa junto al Ayuntamiento de Río.
El arquitecto ha desvelado en Río de Janeiro las claves de su «proyecto museístico más importante»
EFE / RÍO DE JANEIRO
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Río de Janeiro la maqueta de su próximo proyecto, el Museo del Mañana, una institución dedicada a la sostenibilidad y la ecología que será construido en la zona portuaria de la ciudad. «Este es el proyecto museístico más importante que he hecho en toda mi carrera», señaló Calatrava, quienuna vez más se inspiró en el mundo vegetal para diseñar las líneas del edificio, esta vez en las formas de la selva atlántica característica de la región.
En una original presentación del proyecto, Calatrava hizo en directo un boceto de lo que será el Museo del Mañana, donde se presentarán exposiciones sobre ciencia, tecnología y conocimiento con el objetivo de concienciar sobre el futuro y la necesidad de adoptar actitudes más ecológicas.
«La intención es hacer un museo con un impacto económico ínfimo: con materiales reutilizables y que sea enérgicamente suficiente», señaló Calatrava, quien espera que el edificio sirva de ejemplo para una filosofía de vida más sostenible.
Es la obra más importante del arquitecto español Santiago Calatrava y costará u$s 74 M. El museo se construirá en la zona portuaria y la inauguración está prevista para la cumbre internacional Río+20, en 2012.
Santiago Calatrava presenta el Museo del Mañana en Río de Janeiro
El arquitecto español explica que será una institución dedicada a la sostenibilidad y la ecología construida en la zona portuaria de la ciudad
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado este martes en Río de Janeiro la maqueta de su próximo proyecto, el Museo del Mañana, una institución dedicada a la sostenibilidad y la ecología que será construido en la zona portuaria de la ciudad.
«Este es el proyecto museístico más importante que he hecho en toda mi carrera», señaló el arquitecto, quien una vez más se inspiró en el mundo vegetal paradiseñar las líneas del edificio, esta vez en las formas de la selva atlántica característica de la región.
El día 3 (de junio) ve la luz en Cáceres el Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear, que acogerá 2.500 obras de los mejores artistas contemporáneos. Y lo hará por todo lo alto, con una fiesta a la que acudirá lo más granado del arte nacional e internacional, incluidos muchos artistas presentes en su colección. De momento, será una inauguración a medias. Se encargó a los arquitectos Tuñón y Mansilla la rehabilitación de una casa-palacio (la llamada Casa Grande) de 3.500 metros cuadrados en la calle Pizarro, cuyas obras se han prolongado cinco años, con un presupuesto de 9 millones de euros. En este espacio irán rotando los fondos de la colección Helga de Alvear.
El nuevo centro gestionará la vasta colección de Helga de Alvear, compuesta por aproximadamente 2.500 obras realizadas por grandes figuras del arte contemporáneo. 115 de ellas han sido seleccionadas por el comisario José María Viñuela para formar parte de la exposición «Márgenes de silencio», que puede visitarse desde ayer. Los trabajos escogidos, entre cuyos autores figuran John Baldessari, la recientemente fallecida Louise Bourgeois, Andreas Gursky, Juan Muñoz, Thomas Schütte oSantiago Sierra, abordan el modo en que se ha abordado el concepto de silencio desde los diferentes lenguajes artísticos y se fechan entre 1963 y 2009.
“Seguí combina el rigor artístico con la identidad popular –afirmó el ministro de Cultura, Hernán Lombardi–. Es fantástico que además de estar en museos y las galerías, renueve el espacio público de la Ciudad”.
En la obra que ahora cubre el Edificio del Plata, Seguí rescata con el humor que lo caracteriza figuras de manual escolar, como la del Cabildo. Y también personajes como Borges, el nadador Pedro Candioti, el jugador de RiverAdolfo Pedernera y el de Boca, Severino Varela, aún recordado por el gol que le metió a River de cabeza y con una boina blanca puesta en 1943. Pero además de usar imágenes, el artista refleja mitos y máximas en leyendas escritas a veces en cursiva, a veces en mayúscula, como si el lienzo fuera un cuaderno. “Sean solidarios”; “Alpargatas para todos”, “La Misa Criolla”, “Sargento Cabral” se lee en una gran sopa de letras.
Antonio Seguí creó “Los mitos de mi infancia” por encargo del Gobierno porteño, especialmente para el edificio donde es exhibida . “Traté de reflejar lo que veía en mi pizarra cuando tenía 8 años”, le contó a Lombardi mientras ambos supervisaban la impresión de la reproducción, el lunes pasado, un día antes de regresar a París, donde reside desde 1963.
Debe estar conectado para enviar un comentario.