Facebook dijo este viernes que había contratado al renombrado arquitecto Frank Gehry para diseñar la ampliación del campus de la compañía, lo que incluye un nuevo edificio con un jardín en la azotea.
«Cuando esté completo, nosotros esperamos que proporcione un espacio de trabajo paradisíaco para los 3.400 ingenieros que un día lo llenarán», señaló la compañía en un comunicado.
Gehry, conocido por su estilo deconstructivo y edificios que a veces lucen inconclusos, también diseñó el Stata Center del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, Massachusetts Institute of Technology) y la Cinemateca Francesa de París.
«A cada paso de la planificación del nuevo edificio, Frank ha tomado en cuenta nuestra cultura de ingeniería», señaló Facebook.
This is a layout sketch of Facebookís West Campus in Menlo Park, which will be designed by famous architect Frank Gehry. Facebook … Image: http://www.contracostatimes.com
By Bonnie Eslinger
Daily News Staff Writer
Award-winning architect Frank Gehry may not have his own Facebook page, but he’s become such a good friend of the social networking giant that he is going to design its new West Campus building in Menlo Park.
Comienzan las obras de la que será la mayor inversión privada en una infraestructura cultural en España.
Marta Caballero . El Cultural.es
Emilio Botín y Renzo Piano junto a una maqueta del Centro de Arte Botín en la sede de la Fundación. Foto: Fundación Botín
Desde la que la construcción del Guggenheim de Bilbao demostró que un edificio podía cambiar la vida de una ciudad, en España se han ido levantando, como en un efecto dominó a la inversa, una serie de construcciones que, firmadas por los arquitectos más importantes del mundo, querían emular el efecto del museo vasco, en una fiebre que algunos dieron en llamar arquitectura milagrosa. Visto desde fuera, en plena crisis y con el fracaso de muchas de aquellas construcciones megalómanas, algunas hoy vacías o cerradas, el Centro Botín de Santander, cuyas obras han arrancado este martes tras un acto de presentación con el presidente de la Fundación, Emilio Botín, autoridades y el arquitecto Renzo Piano, que ha trazado el proyecto, podría detectarse como otra iniciativa mastodóntica hija del espíritu de la edad del ladrillo. Pero no lo es. Fundamentalmente por un dato, porque a los 77 millones de euros que costará su construcción, una cantidad que la convierte en la mayor inversión privada en una infraestructura cultural en España, les acompañará un presupuesto anual de 12,5 millones de euros que se destinará a los dos pilares de la casa. De un lado, la actividad cultural y, de otro, la educación.
Igualmente, y según ha señalado Emilio Botín durante el acto de inauguración de las obras del que es “el proyecto más importante de la Fundación”, el centro, que se inaugurará el 1 de junio de 2014, “creará 1.400 puestos de trabajo” (900 en Cantabria) y, además, aumentará la riqueza cultural de la ciudad, también de cara al turismo. Todo, en una institución que, prevé Botín, recibirá en torno a los 200.000 visitantes anuales, un objetivo “ambicioso pero posible”. El Guggenheim, que sería el paradigma aunque sea otro tipo de institución, recibe un millón.
La torre Costanera Center, la más alta de Latinoamérica. ElMundo.es
Chile se ha sumado a esa tendencia globalizadora de los países con recursos que construyen pequeñas ciudades verticales dentro de la gran ciudad. Desde hace varios años, miles de trabajadores levantan Costanera Center, un megaproyecto urbanístico que incluye una torre de 64 pisos y 300 metros de altura, la más alta de Latinoamérica.
El proyecto desarrollado por la empresa Cencosud, del magnate de origen alemán Horst Paulmann, pretende introducir en Chile el concepto de ‘neourbanismo‘. La empresa define ‘neourbanismo‘ como «espacios acordes con las nuevas tecnologías, con diseños que tiendan a la eficiencia energética y que privilegien la concentración de actividades para disminuir los impactos viales y mejoren los espacios peatonales«.
Costanera Center en abril de 2012. Wikipedia
Costanera Center se caracteriza por ser puramente vertical. Tiene una superficie construida que supera los 700.000 metros cuadrados en un terreno de 47.000 metros cuadrados. Su infraestructura albergará el centro comercial más grande de Chile, con más de 300 locales comerciales; oficinas para más de 5.500 personas con sus respectivos aparcamientos; y varios hoteles de cuatro y de cinco estrellas.
La Gran Torre Costanera, de 300 metros de altura, ha sido diseñada por el arquitecto internacional Cesar Pelli, especialista en rascacielos, autor de las Torres Petronas de Malasia y del World Financial Center de Hong Kong. La entrada en funcionamiento de este megaproyecto urbanístico dará aún más importancia al corazón financiero de la capital chilena, conocido como Sanhattan.
Caos circulatorio
Sin embargo, los diseñadores de tanta fastuosidad no pensaron demasiado en las consecuencias viales de esta vasta acumulación de capital humano, en un centro urbano ya de por sí saturado de vehículos. Los expertos han vaticinado que Costanera Center se transformará en un verdadero dolor de cabeza para las autoridades de la comuna de Providencia, el barrio donde se ubica, y para los automovilistas que pretendan regresar a sus hogares.
Un estudio realizado por el Ministerio de Transportes ha concluido que, tras la apertura de Costanera Center, los automovilistas que circulen por el sector podrían permanecer entre un 30 y un 50% más de tiempo en sus vehículos. Actualmente, un conductor tarda hasta 30 minutos en cruzar el sector denominado ‘Sanhattan’, de unos pocos kilómetros de longitud, lo cual podría acercarse a una hora.
Santiago de Chile, (EFE).- El megaproyecto inmobiliario Costanera Center, con el rascacielos más alto de Suramérica, está llamado a convertirse en el símbolo de la pujanza económica de Chile, pero amenaza también con provocar un colapso vial en el principal polo empresarial de Santiago.
Impulsado por el empresario Horst Paulmann, dueño de la minorista Cencosud, y con una inversión de 600 millones de dólares, el recinto albergará dos torres de oficinas de 170 metros de altura cada una, un rascacielos de 300 metros, una cuarta torre de 110 metros, un centro comercial y casi 6.000 estacionamientos.
En total serán más de 700.000 metros cuadrados de superficie construida en el corazón financiero de Santiago, un sector bautizado como ‘Sanhattan‘, un punto estratégico de la capital donde confluyen los barrios de Providencia, Las Condes y Vitacura.
El centro comercial Costanera Center, un megaproyecto inmobiliario que cuenta con el rascacielos más alto de Suramérica, abrió hoy sus puertas al público en la capital chilena.
El reconocido urbanista César Pelli hizo una revisión de sus proyectos más emblemáticos el miércoles en CasaPiedra. “Lo mejor es que la gente viva cerca, en otras torres de departamentos, así pueden caminar”, dijo sobre los problemas de congestión relativos a la enorme edificación de Providencia.
The concept of a floating island is not new, having first surfaced in Homer’s Odyssey and making countless appearances in literature from Jonathan Swift’s Gulliver’s Travels, C. S. Lewis‘ science fiction trilogy Perelandra, Hugh Lofting’s The Voyages of Doctor Dolittle (1922) and the first artificially-constructed floating island makes an appearance in an 1895 novel by the father of science fiction, Frenchman Jules Verne.
Verne’s L’Île à hélice (Propeller Island) might not have enjoyed as much popularity as some of his other works such as Vingt mille lieues sous les mers (Twenty Thousand Leagues Under the Sea – published in 1870), De la Terre à la Lune (From the Earth to the Moon, 1865), Voyage au centre de la Terre (Journey to the Center of the Earth – 1864), and Le tour du monde en quatre-vingts jours (Around the World in Eighty Days – 1873), but like most of the inventions he once constructed in his vivid imagination, it either has already or looks set to «come to pass».
Since Verne’s first imaginings 120 years ago, activity has been quite on the man-made island front, with the first sign of new thought emerging four years ago in the form of WallyIsland from Italian yacht builders Wally.
Even more recently, a bespoke floating island manufacturer has emerged in the form of Yacht Island designs, which has so far given us The Streets of Monte Carlo, a 500 ft yacht that looks to «reflect the style and sophistication of the principality» and includes a fully functional go kart circuit that recreates the famous Monaco Grand Prix circuit along with other Monaco landmarks, and more recently, Tropical Island Paradise, a 295 ft (90 m) island with a top speed of 15 knots and its own waterfall and volcano.
Yacht Island designs looks set to be the primary producer of man-made floating islands, with services that range from concept creation through to the above-mentioned proprietary designs, plus several others awaiting release – Oriental Chuan which will be a modern interpretation of a massive Chinese Junk, and Eastern Promise, and Arabian-themed superyacht.
Everything prior to now though, has a yacht as its basis, with a design theme superimposed on a traditional naval architecture.
That’s where the company’s latest concept, Project Utopia, is so very different. Project Utopia has more in common with an oil rig than it does with a yacht, and in the word’s of the consultancy, «breaks the traditional naval architectural mould which the market has come to expect and offers a truly unique outlook free from any conventional design constraints.»
The amount of space on board Utopia could be used in many ways – http://www.gizmag.com
Designed in conjunction with BMT Nigel Gee, Yacht Island Design’s Project Utopia measures some 330 ft (100 m) in length and breadth, spans 11 decks and has the equivalent floorspace of a present-day cruise liner – indeed, and I’m sure this will be a draw-card to any aspiring wealthy megalomaniacs, there is enough space to create an entire micro-nation.
First and foremost, the island’s design is stable, being based on a four legged platform and designed for minimum motion in the most extreme sea conditions. Each leg supports a fully azimuthing thruster and with four such units, the design can redeploy between desired locations at slow speed.
BMT Nigel Geedescribes the Utopia as «not an object to travel in, it is a place to be», perhaps indicating that you’d be best off having minions relocate the yacht before jetting in and doing the last stint via helicopter.
A large central structure bisects the water surface acting as the conduit for the mooring system, as well as housing a wet dock for access by tenders. In addition to tender access, the design features four helicopter pads.
«Cardboard» and «cathedral» are two words you don’t often put together. Cathedrals are known for their sturdy presence, with flying buttresses, soaring domes, and Gothic grandeur. That, however, isn’t stopping the residents of earthquake-ravaged Christchurch from rebuilding the city’s iconic cathedral out of 104 tubes of cardboard.
Christchurch, the largest city on New Zealand’s South Island, was badly damaged in the 6.3-magnitude February 2011 earthquake.
The Victorian-era, Gothic-style ChristChurch Cathedral, which dominated the city’s central square, was a popular meeting place and tourist attraction until it was cordoned off soon after the quake. Any hope that it could be salvaged was destroyed after a large aftershock caused additional damage. Scheduled for demolition, church officials announced Monday plans to build a 25-meter (82-foot) cardboard cathedral in its place … temporarily.
Richard Gray, of the Transitional Cathedral Group, called the planed building «a symbol of hope for the future of the city,» saying it’s both sustainable and affordable.
Work will soon begin on architect Shigeru Ban‘s design for a cardboard cathedral in Christchurch, New Zealand. The city’s famous cathedral was badly damaged in a quake last year, and so Ban’s temporary structure will provide the local community with a new gathering place while they wait for a more permanent cathedral to be built.
When a powerful 6.3-magnitude quake struck Christchurch in New Zealand in February last year, its force caused part of the city’s famous cathedral to tumble to the ground.
Rebuilding the 131-year-old Anglican cathedral was recently judged to be too costly and dangerous, resulting in the controversial decision to at some point demolish its remains.
While local church-goers wait for a new cathedral to be built, the authorities have come up with the novel idea of building a 700-seat transitional cathedral out of cardboard. Designed by Japanese architect Shigeru Ban, the unique paper and cardboard structure will rest on an A-frame of timber beams and structural steel.
A location for the cathedral was announced yesterday on the Christchurch Cathedral website.
“This is a very exciting next step for the project,” the Transitional Cathedral Group’s Richard Gray said. “The Transitional Cathedral is a symbol of hope for the future of this city as well as being sustainable and affordable. The Cathedral is confident it will attract interest nationally and internationally drawing additional visitors to the city.”
Early on the morning of September 4, 2010, a 7.1 magnitude earthquake struck the South Island of New Zealand causing widespread damage. This was followed by a 6.3 magnitude quake on February 22, 2011 that was much shallower and devastated the city of Christchurch – NZ’s second-largest city – resulting in the loss of 185 lives. Among a considerable number of building collapses was the historic Anglican Cathedral, which sustained sufficient damage that it had to be demolished. Work has now begun on a temporary cathedral, intended to serve the needs of the community until sufficient funds are acquired to build a permanent replacement. Oddly, the architects decided to make the replacement of cardboard!
La imagen recrea lo que será el proyecto Disney en Shanghai (Disney) 20minutos.es
El dinero no sabe de moral ni de principios. Va allí donde puede reproducirse. Por eso todas las grandes empresas quieren estar en China. También aquellas vinculadas al turismo; después de todo China es un país de más de 1.300 millones de habitantes.
Disney ya está en China: en 2005 abrió un Disneyland en Hong Kong. Ahora se prepara para el segundo parque, que abrirá en 2015 en Shanghai. Contará con el castillo de Disney más grande y más alto de todos los recintos de la compañía en el mundo.
Con una inversión de 3.500 millones de euros, el parque tendrá también un lago artificial de 0,39 kilómetros cuadrados y un río de diez kilómetros a su alrededor, así como las carreteras y el alcantarillado que ya se han construido.
Abrirá en 2015
Disney controlará en total un 43% de Disneyland Shanghai, mientras que el 57% mayoritario estará en manos de Shendi, un conglomerado de empresas del Gobierno de Shanghái, que espera que el parque atraiga a unos 7,3 millones de turistas al año.
Cuando abra en 2015, el parque contará con dos hoteles temáticos, una amplia zona comercial y de restauración, instalaciones de recreo y aparcamientos.
Para ser despejado el terreno donde estará ubicado, a unos 21 kilómetros del centro urbano, el proyecto provocó la reubicación forzosa de 2.000 familias y 297 empresas de la zona.
Actores disfrazados de personajes de Disney actúan durante la ceremonia de colocación de la primera piedra del futuro parque Disneyland de Shanghái (China). (Efe)
Tras casi una década de negociaciones para hacer posible el proyecto, este viernes comenzaron las obras de construcción del futuro parque Disneyland de Shanghái, que contará con el castillo de Disney más grande y más alto de todos los recintos de la compañía en el mundo, anunció la prensa local.
SHANGHAI. Así lo aseguró el presidente ejecutivo de Disney, Robert Iger, que encabezó la ceremonia de colocación de la primera piedra junto a Yu Zhengsheng, el secretario general del Comité Municipal del Partido Comunista de China (PCCh) en Shanghái, la máxima autoridad política local, que declaró iniciadas las obras.
Las autoridades del área económica especial de la ciudad de Shanghái, prevén levantar 3,5 kilómetros cuadrados de superficie comercial en los próximos cinco años en los alrededores de su futuro parque Disneyland, que abrirá en 2015.
El flujo de visitantes hacia la zona se verá impulsada en los próximos años por la apertura del parque temático y por la de una planta de ensamblaje aeronáutico para el C919, el primer avión comercial de tamaño «jumbo» de fabricación china, cuyo constructor estatal tiene sede en Shanghái.
Shanghai Disneyland Park es una parque perteneciente a la Walt Disney Company pronto a construirse en Shanghai Disneyland Resort. Constaría de las cinco areas clásicas: Main Street, U.S.A, Frontierland, Adventureland, Tomorrowland y Fantasyland (No se sabe si constará de otras areas secundarias como Critter Country, Mickey’s Toontown y New Orleans Square). Este proyecto estaría dividido en cuatro fases, y el resort (probablemente junto con el parque) no será abierto hasta que estas concluyan. El resort ampliaría las posibilidades de Disney en la competencia contra Universal y los ejecutivos apoyan la idea de que el proyecto crezca rápidamente debido a que las relaciones con China, se encuentran bastante consolidadas debido a Hong Kong Disneyland.
Imagen de la guardería japonesa inspirada en Antoni Gaudí, obra del arquitecto Hiroya Tanaka. :: EFE - http://www.diariodenavarra.es
Inspirada en la obra de Gaudí y en la imaginación de los niños, abrió sus puertas en Fuchu, oeste de Tokio, la primera guardería japonesa inspirada en el diseño del arquitecto modernista español, informó este domingo su autor, Hiroya Tanaka.
El arquitecto nipón, nominado a los Premios Príncipe de Asturias en 2004 y considerado uno de los mayores expertos en la obra de Gaudí, afirmó inspirarse para el proyecto en el genio catalán, aunque reconoció que el proyecto tomó forma cuando creó talleres en los que los niños del centro, de hasta seis años, participaron en el diseño.
«Comencé a aplicar elementos ‘gaudianos’ en el diseño de la guardería, pero con la aportación de los niños en la estructura del edificio, los muebles y la artesanía, todo se fue transformando y se convirtió en algo muy colorido», apuntó Tanaka(Hokkaido, 1952).
El diseño subraya la identidad de Gaudí al utilizar «elementos de la naturaleza para transformar la arquitectura», con ejemplos como las «líneas onduladas de la cubierta, que permiten a los niños ver el exterior mientras juegan, las escaleras con formas ovaladas o el uso de un tragaluz para aprovechar la luz natural», afirmó Tanaka.
Con un coste aproximado de más de 300 millones de yenes (unos 2,7 millones de euros), la guardería «Kitayama Kindergarden» se inauguró oficialmente el sábado último en una ceremonia en la que estuvo presente el arquitecto japonés, que reside en Barcelona desde hace más de 35 años.
El proyecto se remonta a 2007 cuando la directora del centro de Fuchu le pidió que creara una escuela al estilo de Antoni Gaudí.
«Vino a visitarme a Barcelona porque quería un edificio conmemorativo que reemplazara a la antigua escuela que tenía ya más de 60 años, y quería un cambio con inspiración de Gaudí», dijo el autor en una entrevista.
El arquitecto, fundador del «Club Gaudí» de Barcelona, detalló que para realizar su obra trasladó cerca de 70.000 ladrillos desde Bailén (Jaén, sur español) ya que son «de mayor calidad e incluso con el transporte desde España, salen mucho más baratos que comprarlos en Japón», detalló.
Autor de libros como «Colección de edificios de Gaudí» o «Una palabra de Gaudí», Tanaka, que regresará a España el próximo 7 de abril, aprovechó también la visita a su país natal para presentar su nuevo libro en japonés, en el que analiza sus hallazgos sobre las mediciones arquitectónicas en la obra de Gaudí.
El arquitecto asegura que son de más calidad y que hasta con los portes salen más baratos que los del país
EFE | TOKYO.
Dr. Hiroya Tanaka - rac1.org
Inspirada en la obra de Gaudí y en la imaginación de los niños, ha abierto sus puertas en Fuchu, oeste de Tokio, la primera guardería japonesa inspirada en el diseño del arquitecto modernista español, informó ayer a Efe su autor, Hiroya Tanaka. El arquitecto, fundador del ‘Club Gaudí’ de Barcelona, detalló que para realizar su obra trasladó cerca de 70.000 ladrillos desde Bailén ya que son «de mayor calidad e incluso con el transporte desde España, salen mucho más baratos que comprarlos en Japón», detalló.
El arquitecto nipón, nominado a los Premios Príncipe de Asturias en 2004 y considerado uno de los mayores expertos en la obra de Gaudí, afirmó inspirarse para el proyecto en el genio catalán, aunque reconoce que el proyecto tomó forma cuando creó talleres en los que los niños del centro, de hasta seis años, participaron en el diseño.
«Comencé a aplicar elementos ‘gaudianos’ en el diseño de la guardería, pero con la aportación de los niños en la estructura del edificio, los muebles y la artesanía, todo se fue transformando y se convirtió en algo muy colorido», apuntó Tanaka (Hokkaido, 1952).
Considerado uno de los grandes expertos en la obra del creador universal, ‘El Festival de una flor’ acoge hoy su conferencia en El Capricho «Algún día se terminará la Sagrada Familia, el tiempo no es importante»
Eólica Wind Tower Una recreación de cómo será 'Eólica'cuando se construya. (Fran Silvestre Arquitectos) 20minutos.es
Un rascacielos sostenible y ecológico. Se llama ‘Eólica’ y es de momento un proyecto que se ha desarrollado en Valencia. Se trata de un prototipo de edificio, de 170 metros de altura, que permite integrar diferentes tipos de energías renovables en un entorno urbano, que además de producir 3.600 megavatios-hora anuales, evita problemas de ruido y vibraciones.
‘Eólica‘ es un edificio de 170 metros de altura que aglutina energía eólica, geotérmica, fotovoltaica y solar térmica y que contará con 400 aerogeneradores de eje vertical que evitan problemas de ruido, traspaso de vibraciones al edificio y aumentan la seguridad para personas y fauna.
Se trata de un edificio diseñado para ubicarse en cascos urbanos, que contará con un sistema capaz de producir 3.600 megavatios-hora anuales, que cuenta con la ventaja de no tener que transportar la energía, ya que se consume allí donde se produce y cuya construcción costaría 7 millones de euros.
Placas fotovoltaicas, colectores y aerogeneradores
Este proyecto, que combinaría usos públicos y privados, como una sala de conferencias, oficinas y un café-restaurante en la planta 50, tiene la ventaja de que los edificios adyacentes a los que se suministre esta energía no necesitarán ninguna adaptación especial para utilizarla.
El jueves 22 de marzo, se presentó el proyecto Eólica Wind Tower, desarrollado conjuntamente por la Universitat Politècnica de València, el Instituto Tecnológico de la Energía y el estudio Fran Silvestre Arquitectos.
El proyecto aglutina diferentes energías renovables como la eólica, geotérmica, solar y termoeléctrica en un edificio para abastecer a entornos urbanos.
REDACCIÓN
La Universitat Politècnica de Valencia (UPV), el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) y el Estudio Fran Silvestre Arquitectos presentan a los medios de comunicación la Torre Eólica, un edificio que integra diferentes energías renovables –eólica, geotérmica, solar térmica y fotovoltaica- para abastecer de energía a entornos urbanos.
Los medios asistentes podrán tomar imágenes de la exposición Eólica, que muestra varias maquetas del edificio, un prototipo de parte del edificio a escala real, fotografías de la reproducción del mismo, un video demostrativo tridimensional de cómo quedaría el edificio, así como de uno de los aerogeneradores que se instalarán en el edificio. Además de poder entrevistar al Subdirector de la Escuela Superior de Arquitectura de Valencia (ETSA) y portavoz del proyecto, Francisco Silvestre, y el director del ITE, Alfredo Quijano.
Tras la atención a los medios se procederá al acto de inauguración de la exposición ‘Eólica’.
El proyecto plantea la posibilidad de construir un edificio capaz de autoabastecerse de energía por medio de la combinación de energías renovables eólica, geotérmica, fotovoltaica y solar térmica. Además, podrá suministrar a las viviendas y oficinas del entorno.
Eólica es un edificio que ha sido diseñado para acoger hasta 400 aerogeneradores de eje vertical e instalaciones geotérmicas y solares (térmicas y fotovoltaicas). El rascacielos es un proyecto que han desarrollado conjuntamente la Universitat Politècnica de València, el Instituto Tecnológico de la Energía (dependiente de la Generalitat Valenciana) y el estudio Fran Silvestre Arquitectos.
Desde el punto de vista arquitectónico se trata de un hito que modifica su proporción dependiendo del punto de vista y de la incidencia de la luz del sol, mostrando un elemento en constante evolución. Una torre esculpida por y para el viento haciendo referencia a las construcciones verticales en las que algunas arquitecturas tradicionales domesticaban los vientos para refrescar los edificios. La estructura propone un sistema de turbinas eólicas de eje vertical haciendo funcionar al edificio como un gran aerogenerador. Su quietud contrasta con la movilidad de las sombras, su solidez pone de relieve la fuerza del viento al que enmarca.
La disposición de las comunicaciones verticales y el hecho de estar unidas entre sí le dotan de un buen comportamiento estructural. El empuje del viento se ve siempre contrarrestado por un núcleo rígido, mientras que la orientación y la forma de la geometría le permiten transformar en energía los vientos predominantes. Las turbinas eólicas de eje vertical se disponen en las zonas curvas que unen los núcleos de comunicación. Tanto estos aerogeneradores como los ascensores panorámicos están cubiertos por una envolvente metálica calada (deployee) que siendo permeable para el viento y las vistas confieren a la estructura un aspecto monolítico.
Composición facilitada por el arquitecto japonés Shoichi Hryu del proyecto de una ciudad imaginada como una "isla flotante sobre la tierra" Efe / Shoichi Haryu - LaVanguardia.com
Madrid. (Efe).- Treinta años de profesión, el último de ellos con las secuelas del terremoto y posterior tsunami de Japón, han llevado al arquitecto Shoichi Haryu a imaginar una ciudad como una «isla flotante sobre la tierra». «No quiero retocar el terreno. Alterar la naturaleza puede causar muchos muertos», afirma.
Este proyecto se basa en el «concepto de retocar lo mínimo el terreno donde se construye«, y se compone de diez «islas» o zonas, las mismas que constituían Yuriage antes del seísmo.
Haryu propone agrupar todas aquellas actividades y equipamientos que una persona necesita para su vida diaria: las escuelas, las viviendas, los comercios, incluso las residencias de ancianos.
Shoichi Haryu 針生ポートレイト
«La influencia de la vida estadounidense hizo que la familia se individualizara en Japón, con menos contacto, pero este tsunami ha arrasado estos valores porque hace falta más que nunca la convivencia entre vecinos. Estos lazos hacen que las personas se sostengan entre sí», afirma el arquitecto.
El planteamiento de Haryu -que ya lo experimentó hace años en el diseño de una residencia de ancianos- parte de una cimentación flotante de hormigón y sobre ella una ciudad construida fundamentalmente en madera, que quedaría a una altura de siete metros sobre el suelo (la ola destructora alcanzó los seis metros en esa zona). La plataforma de hormigón se sostendría por pilares de un metro y medio o dos de diámetro, bien afianzados en la roca del subsuelo.
Los diez «distritos» se comunicarían por puentes, bajo los cuales circularían todas las conducciones eléctricas o de gas necesarias para el funcionamiento de la ciudad, prosigue este arquitecto.
Haryu explica que en el terremoto de hace un año muchas casas aguantaron por las exigentes medidas de construcción contra seísmos, pero lo que se resquebrajó fue el terreno en el que se asentaban: se cimentó modificando los desniveles y moviendo tierra de un lugar a otro para crear superficies lisas.
Este veterano profesional -que firmó el estadio de Miyagi con motivo del Mundial de Fútbol de 2002– lamenta que durante años en Japón «se ha copiado inapropiadamente el modelo constructivo europeo y occidental». Reconoce, no obstante: «la responsabilidad la tenemos todos».
Y es que, la arquitectura tradicional japonesa se basaba en una cimentación mínima, que se adaptaba a través de pilotes o columnas a las alteraciones geográficas. Era una construcción casi «provisional» y pensada para volver a ser levantada rápidamente en caso de desastre natural, ya que se utilizaba madera, bambú y papel.
Este proyecto se basa en el «concepto de retocar lo mínimo el terreno donde se construye», y se compone de diez «islas» o zonas, las mismas que constituían Yuriageantes del seísmo.
Treinta años de profesión, el último de ellos con las secuelas del terremoto y posterior tsunami de Japón, han llevado al arquitecto Shoichi Haryu a imaginar una ciudad como una «isla flotante sobre la tierra«. «No quiero retocar el terreno. Alterar la naturaleza puede causar muchos muertos», afirma.
OBAYASHI CORP. El proyecto del ascensor. Neoteo - ABC.es
Si todo se ajusta a lo previsto, dentro de cuarenta años Japón dispondrá de un ascensor espacial. Se trata de una estructura de unos 36.000 kilómetros de alto, por el que se podrán enviar productos y astronautas al espacio. Construido mediante la unión de casi 100.000 kilómetros de nanotubos de carbono, material que es unas 20 veces más resistentes que el acero, permitirá que la órbita terrestre sea finalmente colonizada. Satomi Katsuyama, la directora del proyecto, ha reconocido que aún quedan problemas por resolver, pero que en 2050 la obra podría estar lista.
Todos hemos oído hablar de los ascensores espaciales. Propuestos por el ingeniero ruso Yuri Artsutanov hace más de cincuenta años y explotados hasta el cansancio por los escritores de ciencia ficción dura, no son otra cosa que un mecanismo para poder alcanzar la órbita terrestre sin necesidad de utilizar un cohete o transbordador espacial. El principio básico de su funcionamiento es muy simple, y equivale a una cuerda que tiene un peso atado en un extremo a la que que hacemos girar a una gran velocidad. La fuerza que ejerce el peso mantiene tensa la cuerda, que se proyecta desde nuestro puño hacia el exterior del radio de giro. En el caso del ascensor espacial, la cuerda tiene unos 36.000 kilómetros de largo (la distancia a la que se encuentra la órbita geoestacionaria) y el “puño” que la hace girar no es otro que el propio planeta Tierra.
Se debe fijar uno de los extremos de esa estructura en la superficie del planeta, y el otro a una masa que se encuentra en la órbita geoestacionaria -es imprescindible que este extremo de la estructura no se desplace por el espacio, por eso se elige una órbita de este tipo – para evitar que la “cuerda” no se enrolle sobre el planeta. Pero el aspecto más complejo de este proyecto es el desarrollo del material con el que construir esos 36.000 kilómetros de estructura. Aún tratándose de un compuesto muy liviano, la magnitud de sus dimensiones hacen que el peso total sea impresionante, por lo que su resistencia mecánica debe ser enorme solamente para que sea capaz de soportar su propio peso.
En 2008 Japón convocó a una serie de empresas y científicos para comenzar a delinear la construcción de un ascensor espacial, noticia que no tuvo la repercusión que uno podría esperar. Han pasado cuatro años, y el proyecto sigue en marcha. La empresa Obayashi, una de las participantes, ha comunicado que esperan tener el ascensor funcionando en el año 2050. La directora del proyecto, Satomi Katsuyama, ha explicado a los medios que la “cabina” de este ascensor viajará a unos 200 kilómetros por hora y que demorará unos 7 días en alcanzar la órbita. Se desplazará sobre una “cuerda” construida con casi 100 mil kilómetros de nanotubos de carbono, un material que posee unas 20 veces más resistencia estructural que el mejor de los aceros, pero mucho menos peso.
O así lo ha comentado la empresa japonesa Obayashi, la cual ha planteado el proyecto, y que asegura que en menos de 40 años el ascensor hacia la Luna podría hacerse realidad.
Según el planteamiento del proyecto, en un principio tendría una capacidad para unas 30 personas, y se movería a una velocidad de unos 193 kilómetros por hora aproximadamente en una semana, tras lo que haría una parada en una estación espacial a 36.000 kilómetros.
Looking eerily like Mt. Doom in the above rendering, the mountain-like X-Seed 4000 represents a utopian eco-vision for a self-contained high-rise city in the Tokyo harbor – powered mainly by solar energy. Aesthetically inspired by nearby Mt. Fuji, the behemoth building would measure 13,123 feet tall with a 6 square-kilometer footprint, and could accommodate five hundred thousand to one million inhabitants.
Designed by Taisei Construction Corporation as an “intelligent building,” the futuristically-named X-Seed 4000 would maintain light, temperature, and air pressure in response to changing external weather conditions.
El X-Seed 4000 es el edificio más grande jamas diseñado. La idea fue iniciada por Peter Neville.
El X-Seed 4000 «nunca será construido», dice Georges Binder, director general de Buildings & Data, una empresa que recopila bases de datos sobre construcciones de todo el mundo. «El propósito del plan era ganar algo de reconocimiento para la empresa, y funcionó.»
Esta propuesto que mida 4 kilómetros (4000m) de alto, 6 kilómetros (6000m) de ancho, con la base en el mar. Tendría 800 plantas que pueden acomodar entre 500 mil o un millón de personas
Fue diseñado para Tokio, Japón por la empresa japonesa «Taisei Construction Corporation» como un entorno futurístico, combinando alta calidad de vida con interacción con la naturaleza
El coste para construir este rascacielos se ha estimado entre USD$300 millardos y USD$900 millardos.
A diferencia de los demás rascacielos de Japón, el X-Seed podría requerir proteger a sus ocupantes de la presión y del tiempo debido a su gran altura.
Crystal Island, proyecto de Foster + Partners para Moscú - Imagen: Inhabitat
Moscow’s rapidly growing skyline will soon feature an eye-popping new addition: Crystal Island, which will be the world’s biggest building when completed. Sir Norman Foster’s mountainous 27 million square feet spiraling “city within a building” will cost $4 billion and it is scheduled to be built within next 5 years.
The Crystal Island will be Lord Foster’s second large scale project in the Russian capital, and his third new building design that resembles a volcano (we’re talking about his two mountainous buildings in Astana, Kazakstan). Although many people are calling this design the ‘Christmas Tree’ of Moscow – we can’t help but be reminded of the utopian and also rather volcanic X-Seed 4000 design for Tokyo. Unlike that pipe-dream project, however, Foster has a track record of getting buildings built, so the likelihood is high that we will see this striking structure towering over the Kremlin within 5 years time.
The statistics for the project are absolutely staggering; floor area alone will be four times the size of Pentagon in Washington DC. The incredible 1500 ft. tall multi use structure will feature 900 apartments, 3000 hotel rooms, an international school for 500 students, cinemas, a theater, sports complex and much more. There will also be a 16,500 space underground parking lot for all the visitors. The Crystal Island visitors will be able to enjoy panoramic views of Moscow on the viewing platforms located 980 ft. above ground.
Conceived as a city in microcosm, Crystal Island is an unprecedented, compact and diverse urban quarter. Situated on the Nagatino Peninsula, edged by the Moscow River, it is located only 7.5 km from the Kremlin. Rising from a large public square, the entire development is enclosed within a vast tent-like superstructure, with one of the tallest inhabited buildings in the world at its heart.
Crystal Island is a proposed building project in Moscow, Russia that is currently planned to have around 2,500,000 square metres (27,000,000 square feet) of floor space and a height of 450 metres (1,476 ft) designed by Norman Foster.[1] At these dimensions upon completion it would be the largest structure (in floor space) on earth. The architectural firm behind the design is Foster and Partners.
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