Desde 2007, Michael Adlerstein es Subsecretario General de la ONU y director ejecutivo del «Plan Maestro Capital«, el proyecto de restauración de la sede principal de la ONU en Nueva York que tiene un costo de dos mil millones de dólares.
El rascacielos de 39 pisos fue diseñado por el arquitecto Le Corbusier. Las obras de construcción concluyeron en 1952. Fue el primer rascacielos del mundo con una fachada suspendida de vidrio. Durante la restauración, se elimina el amianto de las paredes y se mejora significativamente la seguridad de las instalaciones. Además, la restauración logrará reducir el consumo de energía en un 50%, las emisiones de dióxido de carbono en por lo menos un 45% y el consumo de agua en por lo menos un 40%.
En los últimos años las impresoras en 3D han dejado de ser objetos de ciencia ficción, para convertirse en aparatos que permiten crear pequeños objetos mediante la superposición de finas capas de materiales de plástico o resinas sintéticas.
Ahora, tal y como leemos en el blog «Xataka Smart Home», un profesor de la Universidad del Sur de Californiaha propuesto dar un paso más allá en el uso de esta tecnología y adaptarla para construir edificios de tamaño real.
Según Behrokh Khoshnevis, responsable del departamento de Ingeniería Industrial y de Sistemas, la adopción de este tipo de métodos automatizados permitiría construir viviendas de forma rápida, barata y totalmente personalizada en pocos días o incluso horas.
Behrokh Khoshnevis – USC
Para ello, solo habría que instalar estas grandes impresoras en 3D en el solar en el que se levantará la casa y sustituir la tinta habitual por un compuesto de hormigón especial. Además, mientras el aparato «imprime» las paredes un sistema especial instalaría los cables y tuberías de forma automática y simultánea.
Aunque este sistema de construcción sigue pareciendo una idea propia de la ciencia ficción, Khoshnevis tiene tan clara su viabilidad que incluso ha desarrollado una simulación del proceso que no duda en enseñar en todas las presentaciones de su proyecto.
Behrokh Khoshnevis is a professor of Industrial & Systems Engineering and Civil & Environmental Engineering, and is the Director of the Center for Rapid Automated Fabrication Technologies (CRAFT) and Director of Manufacturing Engineering Graduate Program at USC. He is active in CAD/CAM, robotics and mechatronics related research projects that include the development of novel Solid Free Form, or Rapid Prototyping, processes (Contour Crafting and SIS), automated construction of civil structures…
Muchos son los multimillonarios que no pueden resistirse a comprarse una isla. Uno de los ejemplos más recientes es el de Larry Ellison, quien acaba de hacerse con una extensa propiedad en Hawai por 400 millones de euros. Por su parte, el gobierno de Grecia ha decidido poner a la venta algunas de sus islas, con precios que oscilan entre los dos y los 15 millones de euros, para encontrar financiación y aliviar parte de los graves problemas que tiene con su deuda. Ahora una empresa austriaca ha ideado un nuevo caramelo para las grandes fortunas: una isla que puedes llevar a cualquier lugar que desees.
Orson Island, nuevo concepto de viajar por el mundo a través de una isla móvil. Que!
Esta futurista isla artificial de la compañía Orsos Island tiene un tamaño de 20 metros de ancho por 37 de largo y dispone, según sus creadores, de mil metros cuadrados de espacio habitable. Suficiente para las 12 personas, más la tripulación, que pueden ser acomodadas.
No se trata de una embarcación al no tener motor, pero puede ser transportada al gusto del propietario. Además, la isla es autosuficiente y ecológica, gracias a los paneles solares y a los generadores eólicos con los que se obtiene la energía necesaria para el día a día.
Los responsables de la empresa aseguraron hace unos días a la agencia AFP que ya han recibido el primer pre-encargo y que podría estar en el agua en un plazo de entre 18 meses y dos años. Además, señalaron que tienen clientes potenciales en Estados Unidos, China y Australia. Su precio es una de las razones que podrían dar viabilidad al proyecto, ya que éste ronda los 5 millones de euros, mucho más asequible que la mayoría de islas naturales.
Studio H:T‘s Shipping Container House is, unsurprisingly, a house made from shipping containers – at least partially. But perhaps most impressive about the design is that it operates entirely off-grid.
Studio H:T’s Shipping Container House is, unsurprisingly, a house made partially from shipping containers – and one that operates entirely off-grid – Gizmag
First, let’s clear up where the shipping containers fit in. The taller central section (which is clearly wedge-shaped in plan view) is not a container. Nor is it fashioned from parts of containers. No, this specially-constructed space houses the living and dining areas, with some storage space above.
But two containers flank this central living space on either side, and these make up the Shipping Container House’s bedrooms and home office spaces – as well as the kitchen judging by the interior photography.
If the Shipping Container House does indeed constitute an entirely off-grid abode then this is the design’s main achievement – incorporating passive (i.e. non-mechanized) design approaches such as passive cooling and green roofs, while the building’s orientation and window design has attempted to minimize solar heat gain (the house is located in Colorado USA). It also appears some form of exterior cladding has been applied to the containers themselves in an additional effort to mitigate solar heating.
The boundaries between the worlds of startups, music and art are fading. These disciplines share a passion for creativity and collaboration. Technology is a major drive to us all. At the center of this convergence is a warm, welcoming bosom: Berlin.
We are fascinated everday by the unbound drive of young Europeans to venture off the beaten path and follow their dreams to start something on their own.
TOA Berlin aims to be a plattform where those who have not yet taken the step towards self actualization can be inspired by those who have and those who just started can learn from those who are further ahead. On the first day, there will be a kick-ass open air location and the second day is open to satellite events all over town organized by the community.
Come spend two days with us, be inspired and recharge your batteries!
A pinch of SXSW, a pint (or more) of Berlin. A come-as-you-are event.
El próximo día 22 de junio volveremos a disfrutar de El Día de la Oficina en casa, una iniciativa destinada a fomentar el progreso tecnológico, la responsabilidad social y el cuidado por el medio ambiente.
Tras el éxito del año pasado, este año queremos hacerla más grande y por ello necesitamos tu apoyo, ¡Únete!
El popular Hotmailtambieén pone más fácil este año el participar en El Día de la Oficina en Casa.
Tras el éxito del año pasado donde más de 160.000 personas participaron, vuelve El Día de la Oficina en Casa, ¡este año quieren superarse!
En este día lo único que no podrás hacer es tomarte el café de las 11 con tus compañeros, porque el 22 de junio te invitamos a trabajar como siempre, pero desde casa y con las herramientas tecnológicas gratuitas que ponen a tu disposición en www.eldiadelaoficinaencasa.es
«Cardboard» and «cathedral» are two words you don’t often put together. Cathedrals are known for their sturdy presence, with flying buttresses, soaring domes, and Gothic grandeur. That, however, isn’t stopping the residents of earthquake-ravaged Christchurch from rebuilding the city’s iconic cathedral out of 104 tubes of cardboard.
Christchurch, the largest city on New Zealand’s South Island, was badly damaged in the 6.3-magnitude February 2011 earthquake.
The Victorian-era, Gothic-style ChristChurch Cathedral, which dominated the city’s central square, was a popular meeting place and tourist attraction until it was cordoned off soon after the quake. Any hope that it could be salvaged was destroyed after a large aftershock caused additional damage. Scheduled for demolition, church officials announced Monday plans to build a 25-meter (82-foot) cardboard cathedral in its place … temporarily.
Richard Gray, of the Transitional Cathedral Group, called the planed building «a symbol of hope for the future of the city,» saying it’s both sustainable and affordable.
Work will soon begin on architect Shigeru Ban‘s design for a cardboard cathedral in Christchurch, New Zealand. The city’s famous cathedral was badly damaged in a quake last year, and so Ban’s temporary structure will provide the local community with a new gathering place while they wait for a more permanent cathedral to be built.
When a powerful 6.3-magnitude quake struck Christchurch in New Zealand in February last year, its force caused part of the city’s famous cathedral to tumble to the ground.
Rebuilding the 131-year-old Anglican cathedral was recently judged to be too costly and dangerous, resulting in the controversial decision to at some point demolish its remains.
While local church-goers wait for a new cathedral to be built, the authorities have come up with the novel idea of building a 700-seat transitional cathedral out of cardboard. Designed by Japanese architect Shigeru Ban, the unique paper and cardboard structure will rest on an A-frame of timber beams and structural steel.
A location for the cathedral was announced yesterday on the Christchurch Cathedral website.
“This is a very exciting next step for the project,” the Transitional Cathedral Group’s Richard Gray said. “The Transitional Cathedral is a symbol of hope for the future of this city as well as being sustainable and affordable. The Cathedral is confident it will attract interest nationally and internationally drawing additional visitors to the city.”
Early on the morning of September 4, 2010, a 7.1 magnitude earthquake struck the South Island of New Zealand causing widespread damage. This was followed by a 6.3 magnitude quake on February 22, 2011 that was much shallower and devastated the city of Christchurch – NZ’s second-largest city – resulting in the loss of 185 lives. Among a considerable number of building collapses was the historic Anglican Cathedral, which sustained sufficient damage that it had to be demolished. Work has now begun on a temporary cathedral, intended to serve the needs of the community until sufficient funds are acquired to build a permanent replacement. Oddly, the architects decided to make the replacement of cardboard!
BANGKOK — A floating mosque and golf course for the submerging Maldives islands. Amphibious homes in the Netherlands lifted to safety as waters surge beneath them. A hospital perched on 400 stilts to protect patients from Thailand’s devastating floods and the encroaching sea nearby.
Architects’ answer to rising seas: Floating homes - businessmirror.com.ph
Around the world architects and city planners are exploring ways mankind and water may be able to coexist as oceans rise and other phenomenon induced by climate change, including extreme, erratic floods, threaten land-rooted living.
With the Dutch at the helm, projects in the cutting-edge field of aqua-architecture are already in place, including a maritime housing estate, floating prison and greenhouses in the Netherlands.
An increasing number are coming on stream, and while earlier blueprints appeared to be the stuff of science fiction, advocates say leaps of imagination are still needed given the magnitude of the danger.
“The focus on floating solutions has grown enormously. It has shifted from freak architecture to more sustainable, flexible alternatives,” says Dutch architect Koen Olthuis, citing growing support by governments and interest among private investors in Asia and Russia.
“We will have to live with a more watery environment. There is no choice,” says Danai Thaitakoo, a Thai landscape architect whose own Bangkok house was swamped last year as the country suffered its worst floods of modern times.
The Thai capital is also among the mega coastal cities projected by the end of this century to lie totally or partially under water as global warming boosts sea levels, according to the UN Intergovernmental Panel on Climate Change.
Others include Tokyo, London, Jakarta, Sydney and Shanghai—an apocalyptic prospect of mass migrations and economic crises.
Float!
While in earlier decades architects and planners, particularly Japanese and Americans, dreamed of entire marine cities housing millions, most today are proposing a mix of defending communities with barriers and building on water using floating platforms, raised or amphibious structures and solutions still being devised.
“Climate change will require a radical shift within design practice from the solid-state view of landscape urbanism to the more dynamic, liquid-state view of waterscape urbanism,” says Danai, who is involved in several projects based on this principle. “Instead of embodying permanence, solidity and longevity, liquid perception will emphasize change, adaptation.”
In a study for low-lying New York, Olthuis says he envisioned Manhattan ringed by a sea wall with outlying boroughs allowing water to enter and adapting.
The world’s Londons and Bangkoks, he says, may become “hydro-cities,” their historic hearts and concentrated core development waterproofed and other areas “going with the flow.”
Building on Water to Combat Urban Congestion and Climate Change
Float! Building on Water to Combat Urban Congestion and Climate Change proposes a new way of building: on water instead of on land.
Although the concept may seem revolutionary, it is an obvious solution to overcrowded metropolises. The majority of world cities are situated on the water and have too little space where it’s most needed: in the city centre. Building on water allows inner-city areas to expand.
Orion camina por Sao Paulo con un bote de pintura blanca agujereado. El rastro que deja sirve al artista de metáfora para explicar la dinámica de la ciudad donde viven más de once millones de habitantes.
«Aquí la noción de tiempo no existe, porque la única manera en que lo percibes es cuando sientes que te falta», dice mientras permite que el cubo se vacíe lentamente.
Défense d’afficher (Prohibido fijar carteles) es un documental para Internet que descubre a ocho artistas callejeros de ocho países diferentes. Relacionan sus intervenciones urbanas con los problemas sociales de su entorno, opinan, critican, denuncian y se saltan las prohibiciones para expresar sobre las paredes lo que necesitan decirle al mundo.
La grafitera conocida como Bastardilla dibuja a los excluidos de la sociedad en la ciudad de Bogotá, Colombia. Este corto forma parte de la web documental Défense d'afficher, un proyecto de la televisión francesa que busca descubrir lo que cuentan las calles del mundo en el que vivimos. (LIONEL ROSSINI / 20minutos.es)
Creado por los franceses Sidonie Garnier, François Le Gall y Jeanne Thibord, las historias, cada una dirigida por un director diferente y de unos siete minutos de duración, se conciben en el recorrido de la página webcomo las ocho paradas de un viaje que traslada al espectador a Atenas(Grecia), Bogotá(Colombia), Nairobi (Kenia), Nueva York (EE UU), París(Francia), Sao Paulo (Brasil), Singapur(República de Singapur) y Turku(Finlandia).
El finlandés Pallo busca el lugar ideal, «feo, sucio y desagradable», para pintar animales feroces, criaturas peludas y babeantes, que personifican sus demonios interiores.
El brasileño Alexandre Orion utiliza el tizne negro de la contaminación en las paredes de los túneles para dibujar calaveras tan solo limpiando esas superficies abandonadas de la ciudad.
La colombiana Bastardilla saborea la clandestinidad frente a la plaga de autopromoción de la sociedad actual. «Aquí la violencia es como una enfermedad que se transmite a diario, es como una rabia», dice mientras pinta sus figuras femeninas.
En la calle y para la calle
Los creadores de Défense d’afficher ven el arte callejero como una manera alternativa de «capturar la energía de la ciudad… y su realidad». Bankslave, de Nairobi, vive cerca de Kibera, uno de los mayores barrios chabolistas de África. En las ruinas de un edificio, el grafitero dibuja paisajes y figuras sobre las paredes que sobreviven. El arte político lo reserva para el centro de la ciudad.
El ateniense Bleeps ilustra la desazón, los recortes sociales y la bancarrota económica de Grecia con plantillas en las que une la crisis del euro con imágenes de vanidad, mensajes filosóficos y mitología clásica.
al participar en esta iniciativa, ¡el árbol plantado compensa las emisiones de CO2 de mi Blog durante 40 años!
Blogs y sitios web. Las emisiones por visita de un blog o sitio web son de 0.02 gramos.
Misión: ¡Salvar 1.000.000 de árboles!
Con un simple gesto, más árboles en La Tierra. ¡Ayúdanos a lograrlo!
Varios estudios demuestran que cada año llega a cada buzón postal una media de 40 Kg. de publicidad impresa, cuyo transporte, producción e impresión libera a la atmósfera unas 400 toneladas de CO2. Esto puede evitarse con pequeños gestos que cambian el mundo.
Un grupo de arquitectos propone que abandonar el concreto y el acero es una alternativa sustentable para las construcciones del futuro.
Un edificio de madera de 100 metros de altura está planeado en Vancouver y podría alentar más proyectos similares (Michael Green Architecture/Cortesía) Planeta CNN, México
(CNN) — ¿Podrán nuestras ‘junglas de concreto’ convertirse en bosques urbanos con rascacielos de madera?
Cambiar el cemento y el acero por madera es la visión de un grupo de arquitectos con mentalidad ambiental, quienes están planeando construir estos edificios alrededor del mundo.
“Creemos que podemos llegar a más de 30 pisos de altura”, dijo Green. “Dejamos de explorar a la madera hace unos 100 años (con el descubrimiento del acero y el concreto); ahora estamos viendo todo un nuevo sistema de productos que usan madera”.
Green asegura que nuevos materiales derivados de la madera han existido desde hace 20 años, pero solo habían sido usados en proyectos locales o en edificios bajos. Lo que ha cambiado es la manera en la que arquitectos y constructores piensan acerca de su uso.
“El verdadero cambio se dio cuando empezamos a pensar en el cambio climático. El acero y el concreto son geniales, pero no son amigos del medio ambiente” añadió.
Cortar árboles para hacer edificios tampoco suena muy ecológico que digamos, pero si se usa madera de bosques manejados sustentablemente, como los de Europa y Norteamérica, puede estar más de acuerdo con el medio ambiente.
mgb ARCHITECTURE + DESIGN/CC BY-NC-ND 2.0
Los edificios de madera encierran el dióxido de carbono durante el ciclo de vida de una estructura, mientras que la manufactura del acero y el concreto producen grandes cantidades de CO2. La Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) estiman que por cada 10 kilos de cemento que se crea, se producen de seis a nueve kilos de CO2.
La estructura Tallwood de Green está diseñada con grandes paneles de madera de construcción laminada, un compuesto de tiras de madera pegada. Otros productos de madera masivos utilizan capas de madera fusionada junta en ciertos ángulos lo que las hace inmensamente fuertes y pueden ser usadas para soportar la carga de la infraestructura, las paredes y los pisos.
Since the invention and development of steel and concrete, the combination of which would spawn the birth of the skyscraper, megastructure, and everything in between, wood as a building material has been, generally, marginalized as simple construction ephemera, used to form concrete or to structure building frames advanced with the expressed purpose of producing single family homes or large estates and to furnishing their plush interiors. With its long association with craftsmanship, wood must, in current markets, fulfill the dual performative roles of simulating domesticity, promising both “warmth” and “familiarity”, and artistry, with carvings of dubious intent seemingly attesting to the material’s storied history as a cultural artifact. Implicit in this same history, it cannot be forgotten, is wood’s vulnerability to fire, probably the single greatest factor in restricting use of the material to smaller structures. But change is coming, writes CNN, as wood has become transformed by a handful of dedicated engineers and architects–Shigeru Ban most notable among them–and put to use in the service of large-scale structures like Michael Green‘s proposed “Tallwood” skyscraper in Vancouver. Continue.
Composición facilitada por el arquitecto japonés Shoichi Hryu del proyecto de una ciudad imaginada como una "isla flotante sobre la tierra" Efe / Shoichi Haryu - LaVanguardia.com
Madrid. (Efe).- Treinta años de profesión, el último de ellos con las secuelas del terremoto y posterior tsunami de Japón, han llevado al arquitecto Shoichi Haryu a imaginar una ciudad como una «isla flotante sobre la tierra». «No quiero retocar el terreno. Alterar la naturaleza puede causar muchos muertos», afirma.
Este proyecto se basa en el «concepto de retocar lo mínimo el terreno donde se construye«, y se compone de diez «islas» o zonas, las mismas que constituían Yuriage antes del seísmo.
Haryu propone agrupar todas aquellas actividades y equipamientos que una persona necesita para su vida diaria: las escuelas, las viviendas, los comercios, incluso las residencias de ancianos.
Shoichi Haryu 針生ポートレイト
«La influencia de la vida estadounidense hizo que la familia se individualizara en Japón, con menos contacto, pero este tsunami ha arrasado estos valores porque hace falta más que nunca la convivencia entre vecinos. Estos lazos hacen que las personas se sostengan entre sí», afirma el arquitecto.
El planteamiento de Haryu -que ya lo experimentó hace años en el diseño de una residencia de ancianos- parte de una cimentación flotante de hormigón y sobre ella una ciudad construida fundamentalmente en madera, que quedaría a una altura de siete metros sobre el suelo (la ola destructora alcanzó los seis metros en esa zona). La plataforma de hormigón se sostendría por pilares de un metro y medio o dos de diámetro, bien afianzados en la roca del subsuelo.
Los diez «distritos» se comunicarían por puentes, bajo los cuales circularían todas las conducciones eléctricas o de gas necesarias para el funcionamiento de la ciudad, prosigue este arquitecto.
Haryu explica que en el terremoto de hace un año muchas casas aguantaron por las exigentes medidas de construcción contra seísmos, pero lo que se resquebrajó fue el terreno en el que se asentaban: se cimentó modificando los desniveles y moviendo tierra de un lugar a otro para crear superficies lisas.
Este veterano profesional -que firmó el estadio de Miyagi con motivo del Mundial de Fútbol de 2002– lamenta que durante años en Japón «se ha copiado inapropiadamente el modelo constructivo europeo y occidental». Reconoce, no obstante: «la responsabilidad la tenemos todos».
Y es que, la arquitectura tradicional japonesa se basaba en una cimentación mínima, que se adaptaba a través de pilotes o columnas a las alteraciones geográficas. Era una construcción casi «provisional» y pensada para volver a ser levantada rápidamente en caso de desastre natural, ya que se utilizaba madera, bambú y papel.
Este proyecto se basa en el «concepto de retocar lo mínimo el terreno donde se construye», y se compone de diez «islas» o zonas, las mismas que constituían Yuriageantes del seísmo.
Treinta años de profesión, el último de ellos con las secuelas del terremoto y posterior tsunami de Japón, han llevado al arquitecto Shoichi Haryu a imaginar una ciudad como una «isla flotante sobre la tierra«. «No quiero retocar el terreno. Alterar la naturaleza puede causar muchos muertos», afirma.
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