Cuando en 1999 la Xunta de Galicia convocó un concurso internacional para seleccionar al arquitecto que se haría cargo de la construcción de la Ciudad de la Cultura, doce profesionales presentaron sus diseños. La idea de partida, un complejo museístico que abarcaría más de 265.000 metros cuadrados y que convertiría a Galicia en faro de la cultura, se reveló como un reto al que los profesionales más señeros del ámbito arquitectónico no se pudieron resistir. Personalidades internacionales de la talla de Jean Nouvel o Daniel Libeskind y también nacionales —es el caso de César Portela, Ricardo Boffil, Juan Navarro Baldeweg o Manuel Gallego—, participaron en la convocatoria. Finalmente, Peter Eisenman, creador del mítico Memorial del Holocausto de Berlín, fue el elegido por el tribunal. La singularidad conceptual de la construcción que este arquitecto neoyorquino plasmó sobre el papel convenció —y cautivó— al comité de selección.
Tradición y modernidad
El desafío del proyecto Gaiás radicaba en su ubicación, una pequeña colina situada al este de Santiago de Compostela con una superficie aproximada de 70 hectáreas, que da nombre al complejo. La construcción debía sintonizar con este espectacular mirador, por lo que Eisenman tomó como fuente de inspiración las cinco calles medievales que desembocan en la ancestral Plaza del Obradoiro. Al contemplar el resultado final, no cabe duda alguna de que el paso de este emblemático creador por las aulas de la Facultad de Filosofía de Cambridge dejó huella en un proyecto que conjuga, de modo singular, tradición y modernidad. Así, partiendo de la estética deconstructivista que define su estilo, Eisenman moldeó un imponente complejo cuyas particulares ondulaciones son visibles desde numerosos puntos de la ciudad. A la hora de explicar el cometido de su obra, el estadounidense comenta que ha primado el conjunto por encima de todo «buscando generar condiciones en las que el fondo pueda elevarse y la ciudad se deje caer contra él».
Las magnitudes de esta innovadora urbe conllevaron que las obras de construcción se dilatasen diez años en el tiempo. Desde entonces, 100 personas han visitado los siete edificios que componen el macrocomplejo, dentro de un programa de visitas organizado por la Fundación Ciudad de la Cultura. El objetivo de este plan —que sigue activo a día de hoy a través de la página www.cidadedacultura.org/— es aproximar al público a la realidad de una ciudad que muchos sienten lejana. Éste, el sentimiento de desapego, ha sido el principal escollo que el gobierno gallego ha debido salvar durante el último año. Un período en el que la celebración del Año Santo —como el conselleiro de Cultura, Roberto Varela, explicó a ABC— lejos de ensombrecerlo, ha dado vida al proyecto.
FREDY MASSAD
Una reflexión crítica acerca del monumental proyecto de la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela supone integrar dos puntos de partida divergentes: por un lado, la desaforada carrera emprendida por muchas ciudades españolas para proveerse de edificios emblemáticos firmados por arquitectos de renombre en la estela del «efecto Bilbao»; y, por otro, cómo este proyecto supuso la oportunidad clave para materializar un manifiesto conceptual de uno de los mayores y consistentes teóricos de la arquitectura de finales del siglo XX, Peter Eisenman.
Situada en Santiago de Compostela, emblema de la tradición cultural europea y cuya ciudad histórica fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1985, la Ciudad de la Cultura de Galicia se yergue en la cima del monte Gaiás como un hito arquitectónico del nuevo siglo. Mañana martes los Príncipes de Asturias inaugurarán oficialmente este gigantesco complejo, diseñado por el arquitecto estadounidense Peter Eisenman inspirándose en la concha de una vieira peregrina, de 148.000 metros cuadrados, que ha costado 11 años de trabajo y más de 400 millones de euros. Aunque en realidad, solo dos de sus cinco edificios – la Biblioteca de Galicia y el Archivo – comenzarán a funcionar con regularidad. El Museo de Galicia, el Centro de la Música y de las Artes Escénicas y el Centro de Arte Internacional tendrán que esperar.
EL SUEÑO DEL GAIÁS Es difícil saber premonitoriamente si serán precisos esos cincuenta años de andadura para que la sociedad civil toda se sienta orgullosa, en el decir de uno de los miembros del jurado que aprobó el proyecto de Peter Eisenman, Luis Fernández Galiano, de la obra que parcialmente inauguran hoy en el monte Gaiás los Príncipes de Asturias. De atenernos a la primera evidencia ya contrastada por centenares de personas, parece que será mucho antes, a medida que esa misma sociedad contemple en su plena magnificencia artística y arquitectónica el complejo que se erige rivalizando visualmente con la basílica compostelana, ya que cuantos tuvieron esa oportunidad, en todos ellos el criterio es unánime.
El complejo de Peter Eisenman abre este martes, tras más de diez años
Sólo dos de los seis edificios proyectados están terminados
Desde el propio concurso suscitó críticas de técnicos por su grandiosidad
Hasta ahora se han gastado 351 millones; la cifra final alcanzará los 475
Socialistas y nacionalistas intentaron sin éxito redefinir el proyecto
Montse Dopico | Santiago de Compostela
Para algunos, un hito arquitectónico del siglo XXI y una oportunidad para dinamizar Galicia. Para otros, un símbolo del despilfarro y de la concepción de la cultura como espectáculo. La Cidade da Cultura nació rodeada de polémicas. Hoy, más de una década después, abrirán sus puertas dos de los seis edificios que la integrarán: la Biblioteca y el Archivo. El resto tendrá que esperar. El Museo y las oficinas de Servicios Centrales, a la vuelta del verano. El Centro de la Música y las Artes Escénicas, y el Centro de Arte Internacional, lo que haga falta según la disponibilidad presupuestaria.
TRIBUNA | JOSÉ CARLOS BERMEJO BARRERA CATEDRÁTICO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO
He tenido el privilegio de recorrer la Ciudad de la Cultura, un auténtico hito en la historia de la arquitectura, pues en ella se ha conseguido superar todo lo que se sabía en el campo de las Bellas Artes. A lo largo de su historia, la humanidad fue construyendo con diferentes tipos de materiales edificios de distintas formas y usos, ya fuese para habitarlos, para albergar fábricas o talleres, o para exhibir el poder, la riqueza y el orgullo de quienes ordenaron construirlos. Todo ello ya no será más que una banalidad.
Interior de la Basílica de la Natividad. Belén, Israel. Wikipedia
Sus «copropietarios» (las iglesias ortodoxa griega, ortodoxa armenia y católica) olvidan sus enfrentamientos y dan luz verde a la rehabilitación.
LAURA L. CARO / CORRESPONSAL
A los cristianos belenitas les gusta decir que Dios «les dio el gran regalo de que su hijo naciera en Belén hace dos mil años». La Biblia narra que lo hizo en un pesebre (Lucas 2:7), sobre el que Constantino erigió una iglesia en el siglo IV, que fue aniquilada por los samaritanos, y después el Emperador Justiniano (527-565) construyó una basílica, que ha llegado hasta nuestros días en un estado lamentable. La lluvia se cuela hace décadas por las cubiertas del siglo XV, como ha documentado la Unesco, hasta hacer charcos en el interior. Hay riesgo de que un cortocircuito provoque un incendio. La humedad se come la madera. Los frescos medievales pintados en las columnas de la nave central se borran, nublados entre la mugre y el humo de las velas, y los mosaicos se deshacen. Conmueven los estragos que en este edificio han causado el tiempo y la pobreza. Pero también el egoísta control —luego consolidado por el «statu quo» de los Santos lugares de 1852—, que desde las Cruzadas han ejercido sus «copropietarios»: las iglesias ortodoxa griega, ortodoxa armenia y católica, que, enfrentadas entre sí, han impedido reparar un templo que creen suyo.
«Esta basílica, muy antigua y necesitada de restauración, se había convertido en un símbolo de nuestra incapacidad de hablar», admitía en septiembre el franciscano Pierre Battista Pizzaballa, jefe de la Custodia de Tierra Santa, coincidiendo con el anuncio de que, por fin, las tres iglesias se han puesto de acuerdo y la Natividad va a ser renovada en profundidad. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha aportado el primer millón de dólares para pagar los estudios previos. Pero harán falta de 12 a 20 más para ejecutar el plan. Está asumido que habrá que pedir «apoyo internacional» financiero y donaciones a los cristianos de todo el mundo para conseguirlos. El deterioro del santuario es inexplicable. Lo dice el profesor de Análisis Estructural y Diseño del Departamento de Arquitectura de la Universidad de Ferrara (Italia) Claudio Alessandro, que coordina el equipo científico internacional que desde octubre está ya realizando el diagnóstico anterior a las obras. «El edificio entero no está en riesgo de colapso, pero su tejado, sin duda, requiere una intervención rápida para evitar derrumbes parciales», ha explicado el experto a ABC. Preocupa la podredumbre de las vigas y sus cerchas de apoyo, particularmente en la estructura principal de la techumbre, que ya está registrando hundimientos localizados. Por encima, habrá que sustituir las planchas de plomo de la cubierta exterior para evitar que siga filtrándose el agua.
Una mujer cristiana y su hijo, en la basílica de la Natividad de Belén el pasado día 24 - Reuters / ABC.es
No más alentador es el estado de salud de los yesos interiores. «Desafortunadamente —señala el experto—, están gravemente dañados y muchas partes se han caído o se están convirtiendo en polvo». Los mosaicos, o lo que queda de ellos, han sufrido la misma mala suerte. Signo del antiguo esplendor de la basílica, la mayoría de ellos del siglo XII y trabajados con un primoroso fondo dorado, hoy es casi imposible distinguir las figuras de los antepasados de Cristo que representan. Las teselas «se han desprendido, están en peligro de ruina si no se consolidan ya y, además, han perdido su brillo debido a siglos de negligencia y abandono».
El único hallazgo positivo ha sido la ausencia de patologías severas en la estructura de mampostería. «Se ha conservado bastante bien, sin grietas significativas o deformaciones visibles», confirma Alessandri. El mérito es del «buen suelo de roca sobre el que descansa y la precisa técnica constructiva utilizada». Sus artífices fueron, en parte, los sucesivos ejércitos de musulmanes y cruzados que acabaron dando a la basílica un aspecto de fortaleza para defenderla, sin saber que con ello la estaban preparando para protegerse de los estragos y el olvido posteriores.
La Basílica de la Natividad, en Belén, es uno de los templos cristianos en uso más antiguos. El edificio original fue construido por el obispo Makarios deJerusalén, por órdenes del Emperador Romano Constantino I, bajo el primer Concilio de Nicea el año 325. En el año 529, durante la rebelión de lossamaritanos, fue quemado y destruido completamente.
«Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.»(Lucas 2:7)
La actual Basílica de la Natividad fue construida por el emperador Justiniano (527-565), en el lugar de la anterior basílica de Constantino (siglo IV) que había resultado severamente dañada durante la revuelta de los samaritanos en 529. La basílica está dedicada a la Santa Madre de Dios (Theotokos). El tradicional lugar de la Natividad está conservado en la gruta ubicada debajo del coro.
Durante el período de los reinos cruzados, cuando ellos controlaban efectivamente el área de Jerusalem (1099-1187), la Basílica de la Natividad en Belén fue utilizada para las ceremonias de investidura real.
El contorno del edificio es el de una basílica clásica, con un narthex, una nave, cuatro pasillos (dos a cada lado), un coro, cruceros y un ábside. La orientación es este-oeste, con el ábside y el santuario hacia el oriente. Monumentales escaleras a ambos lados del coro conducen hasta la gruta de la Natividad.
Las puertas en el lado sur de la basílica conducen a los adyacentes monasterios armenio y griego; las puertas en el lado norte del edificio conducen a la iglesia franciscana (católica romana) de Santa Catalina de Alejandría.
a Basílica o Iglesia de la Natividad se encuentra a un costado de la plaza de la Natividad en Belén y, según cuenta la historia, marca el sitio donde José y María llegaron sin tener hospedaje para dar a luz al hijo de Dios.
Una primera iglesia sobre la cueva del pesebre se construyó durante la primera mitad del siglo IV d.c. por Santa Helena, madre del emperador Constantino.
La segunda y actual iglesia fue construida en el año 530 d.c. por orden del emperador Justiniano quien quería una edificación de carácter imponente que marcara el sitio de nacimiento de Jesucristo, pues la antigua iglesia había sido destruida por invasores extranjeros.
El aspecto exterior de la iglesia parece como si se tratara de una antigua fortaleza, precisamente construida de esa manera para protegerla de agresiones e invasores foráneos.
Sin embargo, por dentro se aprecia una sobriedad y solemnidad en su construcción muy especial pudiendo percibirse los diferentes ornamentos religiosos que se le fueron agregando a través de los años y de las distintas culturas que dominaron la zona.
LA PLATA.- 2011 verá nacer, imponente, al planetario más moderno de América del Sur. Ubicado en los terrenos del Paseo del Bosque de la ciudad de La Plata, el megaemprendimiento académico contará con la más avanzada tecnología en 3D que permitirá simular fenómenos espaciales y «recorrer» lugares históricos e impensados.
La obra, ideada por un grupo de docentes y alumnos de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que ganó un concurso para el proyecto, comenzará a ser construida en los primeros meses de 2011, estimaron ante La Nacion fuentes de esa entidad educativa, y será financiada por el gobierno provincial, que aportará unos 8.500.000 pesos.
Con el lema «Turismo Cultural y Científico», el moderno edificio, que contará con más de 1200 metros cuadrados, formará parte del atractivo paisaje que otorgan a la capital bonaerense el reconocido Museo de Ciencias Naturales, el Zoológico y el antiguo Observatorio Meteorológico.
El edificio contará con dependencias de administración y producción, una sala de planetario de 642 metros cuadrados, un área pública donde habrá una biblioteca, un salón de usos múltiples, aulas, bar, hall didáctico y un espacio para exposiciones transitorias de 685 metros cuadrados.
No se tratará de un planetario común. En su interior no sólo se reproducirá el sistema solar y otros sistemas planetarios, y curiosidades del espacio, sino que los visitantes podrán disfrutar de documentales sobre la bóveda celeste, lugares históricos y otro material científico en tres dimensiones.
Frank Gehry llegó a realizar más de 30.000 dibujos hasta dar con la versión definitiva del Auditorio de Walt Disney en Los Ángeles. A pesar de todo, si mantuviéramos una conversación con el arquitecto seguramente nos diría que ya no le gusta. «Cuando acabo de construir un edificio, veo todas las cosas que debería haber hecho y no he hecho», ha dicho más de una vez.
Ésas son algunas de las curiosidades que nos desvela el Vitra Design Museum a través de una exposición sobre Frank Gehry en la que se muestra una selección de 12 proyectos concebidos desde 1997. Dibujos y maquetas originales de gran formato ayudan a comprender el proceso creativo de Gehry, desde que idea el boceto con cuatro garabatos sobre un papel blanco hasta que coloca la última piedra sobre el terreno. Y el lugar en el que se exhiben no podía ser más adecuado: el primer edificio que Gehry hizo en Europa, situado en el campus-fábrica del fabricante suizo de muebles de diseño.
El año de partida de la exposición coincide con el de la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao, que le catapultó a las mieles de la fama arquitectónica internacional. Fue el primero que construyó íntegramente utilizando CATIA, un software pensado para la construcción de aviones y que él mismo adaptó para facilitar la transición de la maqueta a la obra final. Hoy, ese programa es utilizado por centenares de arquitectos en todo el mundo, entre ellos la consagrada Zada Hadid.
A pesar de recurrir a la tecnología, el resultado de sus trabajos parece hecho con cincel y martillo. Como ya hiciera Antoni Gaudí un siglo antes, Gehry disfruta sobrepasando los límites de su disciplina, rompiendo la tradición, imitando las formas de la naturaleza y sorprendiendo con composiciones que a simple vista parecen insostenibles. El arquitecto asentado en California multiplica las maneras de concebir el espacio, el tiempo, los materiales, las formas y cualquier otro elemento que forme parte de la identidad de una construcción. Su objetivo es comunicar un mensaje convirtiendo sus diseños en emociones, como en el caso del Ray and Maria Stata Center del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Sus muros, todos diferentes, parecen improvisados. La flexibilidad del repertorio de Gehry se traslada a su interior, donde los tabiques son móviles para permitir que las salas se configuren en función de las necesidades. Esa ductilidad, fruto de juegos visuales inteligentes, se observa también en el edificio de viviendas de Beekman Street, que finalizará en 2011 en Nueva York. El último tramo de sus 260 metros de altura estará cubierto por un manto de acero ondulado que a modo de tela de seda acaricia el cemento. Es revelador ver el resultado final tras estudiar las decenas de modelos a escala reducida que muestra el Vitra Museum.
Otro de los elementos característicos de las construcciones de Gehry es la combinación de materiales, que le permite hacer transiciones no sólo entre varios elementos de un mismo edificio, sino entre los diferentes bloques. Se observa en la mezcla de ladrillos, acero y yeso del Neue Zollhof de Dusseldorf, o en la de vidrio y madera del DZ Bank de Berlín.
El Ray and Maria Stata Center, 1996-2001. ElMundo.es
Con las formas y las texturas, Gehry siempre busca integrar sus construcciones en el paisaje, para que sean una extensión más de sus alrededores. Así será también en la Fundación Louis Vuitton de París, un complejo de edificios que destila fantasía por los cuatro costados. Grandes extensiones de cristal cubrirán fachadas y techos para que el entorno natural pueda fundirse con el interior del museo, una gran nube blanca en medio del bosque.
Podrían esperar un poquito para demolerla? La Casita Blanca - Joan Manuel
LA CASITA BLANCA | El mítico ‘meublé‘, expropiado por el Ayuntamiento
En marzo de 2011 se prevé que sus puertas se cierren tras un siglo de vida
Adiós a los secretos, las excusas, las tapaderas, el amor furtivo y el sexo
Serrat le dedicó una canción y los barceloneses han gozado de su discreción
Andrea Pelayo | Barcelona
Este es el último invierno en el que los clientes de La Casita Blanca se perderán entre sus cálidas sábanas. Desaparece la que para muchos amigos ha sido casi una segunda residencia. Porque, a pesar de su concurrencia, pocos se atreverían a manifestarse para que se mantuviera en pie este abrevadero, emblema de la discreción, del que hablaba Serrat en una canción homenaje.
Sea como fuere, a La Casita Blanca del barrio de Gràcia no le queda ni una sola primavera. En marzo de 2011 se prevé que sus puertas se cierren para siempre tras un siglo de vida y se vengan abajo las miles de historias que entrañan en silencio sus 43 habitaciones. Adiós, pues, a los secretos, a las excusas, a las tapaderas, al amor furtivo y al sexo a y con discreción.
Porque si de algo pueden estar convencidos los barceloneses es de que no existe otro lugar igual donde dar rienda suelta a sus deseos con la seguridad de no ser descubiertos y, además, hacerlo en un ambiente tan encantadoramente ‘kitsch’.
Ceniceros a espuertas para el cigarrillo de después
La Casita Blanca, es el establecimiento más antiguode estas características, del que se tiene noticia - Foto Soc. Marta Izquierdo, autora de la fotografía (referencia recibida por correo electrónico)
Demodé, pero siempre íntimo, en subidos tonos rojos combinados con madera. Un aire rococó que completan traviesos espejos a lado y lado, arriba y abajo, corazones incluso en la entrada de alguna habitación, lámparas modernistas bañadas en oro y un sinfín de ceniceros que confirman uno de los tópicos más extendidos en materia de sexo: el cigarrillo de después.
Sin embargo, quien camina por la zona -junto a Plaza Lesseps- y no conoce el edificio, no se fijaría en él por su barroquismo, precisamente. La fachada de La Casita Blanca responde a los dictados del silencio y se mueve en una sobriedad de principios de siglo -XX, claro- que también ha quedado obsoleta en un barrio siempre en reformas.
«Ecléctico, Serrat en el año 1975 en que Franco agoniza,no desperdicia oportunidad de retratar otro tabú escondido tras lasbuenas maneras burguesas de la oficialidad y dedica otra canción a unconocido meublé barcelonés llamado La casita Blanca, refugio de historias tan prohibidas, clandestinas y secretas como la buena parte de la realidad barcelonesa».
Así nos dibuja Margarita Riviére este tema de Serrat en su extenso libro «Joan Manuel Serrat«.
Y sigue…
«Franco se moría, pasó semanas agonizando y teniendo a losespañoles pendiente del parte firmado por el equipo médico habitual,pero los obreros iban a la obra y los burgueses perdían calzoncillos enla Casita Blanca«.
Luis García Gil en «Serrat, canción a canción» es un poco más preciso en cuanto a su ubicación:
«Este lugar se encuentra en la parte superior de la plaza deLesseps del lado que da a la Avenida del hospital Militar. Toda estageografía de sentimientos huidizos es transmitida en una canción deextraordinaria hondura que discurre con lentitud, sin prisa, como sitratase de un adagio, donde cada palabra halla su sentido lírico.»
Prototipo de los refugios de Shigeru Ban para Haití.| Abitare - ElMundo.es
URBANISMO | Crea refugios temporales con cartón a un coste mínimo
Efe | Tokio
El japonés Shigeru Ban, que ha alcanzado lo más alto de la arquitectura con obras emblemáticas, trata de obtener un «equilibrio» en su profesión con su trabajo solidario en lugares como Haití, Ruanda, Turquía o la India.
Este arquitecto, autor, entre otros edificios, del Centro Pompidou-Metz, y jurado del premio Pritzker (el ‘Nobel’ de Arquitectura) entre 2006 y 2009, construyó este año medio centenar de viviendas provisionales para familias de Puerto Príncipe que quedaron sin hogar a causa del terremoto del pasado enero.
Y lo hizo con el material que es seña de identidad de su trabajo: el papel, o más concretamente cilindros de cartón que, tras recibir un tratamiento con poliuretano, convierte en una sólida base para levantar refugios o viviendas temporales con un coste mínimo.
Shigeru Ban en 2005 durante el acto de colocación de la primera piedra en el Centro Pompidou-Metz. Wikipedia
«El principal desafío en Haití fue logístico, porque casi no había gente que se hubiera librado de los daños del terremoto», explica en una entrevista Ban, de 53 años, desde su despacho de Tokio, sentado en una silla fabricada con cartón.
Casas de papel con coste mínimo
En Haití, detalla, contó con la ayuda de unos 25 estudiantes de la vecina República Dominicana, a los que formó en su pionera «arquitectura de papel» para levantar este verano las casas temporales, ocupadas desde septiembre.
La de Puerto Príncipe no fue su primera experiencia en lugares devastados: en 1994, tras conocer las míseras condiciones de los desplazados en Ruanda, Shigeru Ban llamó a las puertas de la ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados) en Ginebra para ofrecerse como consultor.
Así comenzó en 1995 en el país africano su trabajo para dar techo a los más necesitados construyendo refugios y viviendas extraordinarias con materiales ordinarios, principalmente cartón.
Kobe (Japón) tras el gran terremoto de 1995, Turquía en 1999, la India en 2001, Sumatra en 2004, Sichuan (China) en 2008 o L’Aquila (Italia) en 2009 fueron otros lugares a los que Ban llevó su innovadora arquitectura solidaria.
Su próxima meta es abrir una fábrica para producir en serie las viviendas temporales; aún está buscando el lugar para instalarla, pero sería «algún país como Bangladesh», adelanta.
De momento, ya ha hecho llegar la propuesta al bangladeshí Mohamed Yunus, Nobel de la Paz en 2006, cuyo respaldo impulsaría un proyecto para crear «refugios listos para usar inmediatamente después de los desastres naturales», y, a la vez, útiles «para mejorar las condiciones de vida en los barrios de chabolas».
Y es que para Shigeru Ban la arquitectura debe contribuir a mejorar la sociedad, pese a que tradicionalmente los arquitectos trabajan para «enseñar el poder y el dinero de la gente privilegiada a través de sus construcciones», asegura.
«Eso no era lo que yo realmente quería hacer, así que tuve que buscar mi propio equilibrio», insiste Ban, reconocido con galardones como la Gran Medalla de la Academia de Arquitectura de Francia.
¿SE puede triunfar en la vida siendo de Tudela? La pregunta tiene bastante de impertinencia. Acaso porque esconda un prejuicio extendido, casi aldeano, que acostumbra a relacionar el éxito con la presencia social en las urbes, territorios de las hazañas contemporáneas. Habría que responder: depende. ¿De qué? No tanto del lugar donde nazcas -que esto al fin y al cabo no lo elige nadie- sino de cómo seas. Y de lo que, vengas de donde vengas, seas capaz de hacer.
Si se analiza la trayectoria de Rafael Moneo (Navarra, 1937), se cae en la cuenta de que la célebre broma cruel de Baroja -«el pensamiento navarro no existe porque ambos elementos son incompatibles; o es pensamiento o es navarro«- tiene al menos una honorable excepción en la figura de este hombre de 73 años que se caracteriza, en su vida y en su trabajo, por la discreción, la sobriedad y un extraño sentido del decoro bastante singular en estos tiempos en los que cualquiera aspira a esculpir en piedra las hazañas minúsculas de su vida diaria gracias al espejismo de las redes sociales.
Rafael Moneo, Apuntes sobre 21 obras. GG
Moneo todavía conserva algo de artesano. Elegante. Humano. Casi invisible, salvo a la hora de trabajar. Algo admirable si se tiene en consideración que es el único arquitecto español que está en la lista de los Pritzker, algo así como el Nobel de su disciplina. Una división de élite donde rara vez suele hablarse castellano, sino inglés, alemán y otros idiomas continentales e insulares. En la que casi todos forman parte de la jet set arquitectónica, selecta minoría que acostumbra a trabajar en serie y por la que cualquier alcalde con aspiraciones se derretía hasta hace apenas unos años para poder «poner a su ciudad en el mapa».
La concepción de la arquitectura de Moneo es opuesta a esta obsesión por la espectacularidad. Quizás por eso es doblemente importante que su prestigio global haya sido obtenido sin tener que renunciar a una forma de entender su profesión que tiene como atributos la humildad -es un arquitecto que acepta las críticas como una parte más del proceso- y una voluntaria y consciente ausencia de retórica. Sencillez aparente, lograda tras horas de trabajo, análisis y creación.
Edificios originales (izqda.) y viviendas renovadas (dcha.) en la periferia de París. | ELMUNDO.es
FRANCIA | Plan Nacional de Renovación Urbana
El Gobierno francés lava la cara a los barrios periféricos menos lustrosos
Varios grupos de arquitectos desarrollan una nueva edificación social
‘Que la periferia no parezca periferia y que la VPO no parezca VPO‘
Filosofía plasmada ya en el famoso suburbio Île de France, Clichy-Sous-Bois
Raquel Villaécija | París (Francia)
Son barrios apartados, la cáscara que envuelve el cotizado corazón de la ciudad. Núcleos infravalorados y, en la mayoría de los casos, desatendidos y abandonados a su suerte. Son la uva negra del racimo, los apestados de las grandes ciudades. Su población, pobre, sin muchos recursos ni acceso a grandes lujos. Su arquitectura, pobre también, y poco atractiva. En Francia los barrios de la periferia, la ‘banlieue’, nunca han gozado de una gran popularidad. La austeridad, sí, pero también el ladrillo, los ha estigmatizado. ¿Es el urbanismo feo el que los hace feos?
Para acabar con este lastre, denominador común en la planificación de la mayoría de las ciudades, varios grupos de arquitectos encargados de construir alojamientos sociales en París han desarrollado un nuevo concepto de urbanismo bello. El objetivo es hacer de estos barrios lugares apetecibles.
Parten de la premisa de que es esta arquitectura difícil la que hace difíciles a muchos de estos barrios. Y qué mejor sitio para poner en práctica esta nueva filosofía que uno de los núcleos menos favorecidos de Île de France, Clichy-Sous-Bois. Tristemente conocido por los disturbios provocados tras la muerte de dos jóvenes musulmanes en un enfrentamiento con la policía en 2005, este barrio de la periferia parisina no tiene muy buena fama.
El Santiago Bernabéu será el primer estadio del mundo que tendrá un hotel en su interior
MIGUEL OLIVER / MADRID
Una vez descartado el traslado del recinto a Valdebebas, Florentino Pérez se ha propuesto transformar el «templo» de los madridistas en algo más que un simple campo de fútbol. El club blanco, según ha podido saber ABC, cuenta con un proyecto que pretende darle la vuelta al estadio y convertirlo en un auténtico complejo comercial y de ocio.
El plan pasa por construir un hotel de lujo y un nuevo centro comercial en la fachada principal que da al paseo de la Castellana. El proyecto no es sencillo, pero será espectacular. La intención del club es cambiar por completo la cara exterior del recinto deportivo. Sus rectores buscan una imagen más moderna y vanguardista. Para ello, el presidente blanco pretende convocar un concurso de arquitectura para que los más prestigiosos profesionales del mundo puedan presentar sus ideas sobre cómo ven al Bernabéu del siglo XXI.
En el club se habla de figuras como Rafael Moneo, Santiago Calatrava o Ieoh Ming Pei, arquitecto norteamericano de origen chino, autor entre otras, de la torre Espacio o de las pirámides de cristal del museo del Louvre. La principal intervención tendrá lugar en el lateral de la Castellana. Allí, frente al estadio, existe un espacio habilitado para aparcamiento de vehículos e instalación de tenderetes los días de partido. La idea pasa por ganar terreno a esta zona y «engordar» la fachada. Sería en esta ampliación donde la entidad merengue pretende levantar el complejo hotelero y el nuevo centro comercial.
Andén 2, Estación de Metro "Santiago Bernabéu" - Madrid (Darío Álvarez, 2007)
Esta intervención, como no podía ser de otra forma, debe contar con el visto bueno del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid, ya que tendría que aprobarse una modificación del Plan General de Urbanismo para acometer el proyecto. Según ha podido saber este periódico, ambas instituciones lo ven con buenos ojos. Además, advierten que el plan «va como un tiro», aunque no se atreven a pronosticar si la medida se aprobaría antes de la celebración de las próximas elecciones municipales y autonómicas, que tendrán lugar el 22 de mayo.
Según informó ayer el diario ABC, el Madrid será el primer club del mundo en poseer un hotel de lujo en el interior de su estadio. El proyecto que planea el Madrid, convertiría el Bernabéu en un centro comercial y de ocio, lo que podría reportarle al Madrid unos 200 millones de euros. La obra acabaría en 2013 con el cubrimiento del terreno de juego.
Florentino Pérez quier convertir el Santiago Bernabéu en uno de los recintos más vanguardistas a nivel mundial. Por ello, el presidente del club blanco tiene en mente la construcción de un hotel de lujo y un nuevo recinto comercial, ampliando las instalaciones ya existentes.
El proyecto busca ser lo más espectacular posible. Por ello, el objetivo es darle la vuelta al estadio, para maximizar cada uno de los rincones que existen alrededor y en el interior del recinto.
Renzo Piano (izquierda) junto al presidente de la República Italiana Giorgio Napolitano, 2007. Wikipedia
CANTABRIA
El arquitecto Renzo Piano presentó ayer en Santander un avanzado proyecto que prevé una inversión de 60 millones de euros y una doble construcción de 7.000 metros cuadrados
El futuro Centro Botín de Arte y Cultura ya tiene su primer rostro. Renzo Piano ha proyectado un edificio transparente que fundirá la ciudad con la Bahía. En escasas semanas el equipo del arquitecto ha trabajado en un proyecto, ya muy avanzado, que prevé una infraestructura destinada a generar nuevos espacios urbanos. Piano propone un doble edificio, a modo de cubos, que no superará la altura de los árboles. El Centro será una realidad en 2015.
El edificio, impulsado por la Fundación Marcelino Botín, encabezará la transformación del Frente Marítimo, lo que supondrá un nuevo espacio ciudadano en la zona portuaria. La edificación planteada, que se ubicará en el actual aparcamiento del ferry, ha reducido su dimensión respecto al estudio inicial y ocupará finalmente 7.000 metros cuadrados.
El coste de esta infraestructura superará los 60 millones de euros. La intervención arquitectónica y urbanística presentada ayer por Renzo Piano a las autoridades encabezadas por el presidente regional, Miguel Angel Revilla, y a los responsables de la Fundación santanderina, plantea crear numerosos puntos de encuentro que confluyen en un objetivo común y esencial: integrar la ciudad y la bahía.
EL ARQUITECTO ITALIANO PRESENTA LAS PRIMERAS IDEAS DEL CENTRO BOTÍN, QUE INTEGRARA CIUDAD Y LÁMINA DE AGUA DE LA BAHÍA. UNA INVERSIÓN DE 60 MILLONES DE EUROS Y 7 MÁS AL AÑO PARA ACTIVIDADES
Cultura y paisaje. Una combinación con muchas posibilidades de éxito. Con todas si la parte cultural corre a cargo de la Fundación Botín y el paisaje lo pone la Bahía de Santander. Y si se cuenta con un arquitecto de fama internacional, Renzo Piano, ganador del Premio Pritzker, para ejecutar el proyecto y la financiación corre a cargo del presidente del Santander, Emilio Botín, ¿se puede mejorar? Un presupuesto de 60 millones de euros, más 7 millones anuales para programación son las cifras mareantes del proyectado Centro Cultural Botín, cuyas primeras ideas fueron presentadas hoy por Piano y su equipo a las autoridades de Cantabria.
Poco antes de las cuatro de la tarde fueron llegando a la sede de la Fundación Botín el selecto grupo de asistentes a la reunión en la que Piano y su equipo iban a desvelar el secreto mejor guardado de los últimos meses. Las primeras ideas, el estudio de viabilidad, los conceptos básicos sobre los que desarrollar el proyecto definitivo. Y con un objetivo expreso: demostrar con hechos y no sólo palabras que era posible ‘colocar’ sobre el muelle Albareda, entre la ciudad y la lámina de agua de la Bahía, un centro de cultura que no sólo no quita espacio sino que lo potencia y amplía.
El arquitecto italiano exhibe en una retrospectiva en el IVAM las maquetas y los bocetos de sus proyectos.
J. R. S. VALENCIA
«La arquitectura es una aventura que une arte, abismo, poesía… Cuando un arquitecto crea no puede fallar. No es como cuando un pintor se equivoca y tira un cuadro, sino una responsabilidad privada del hombre con su entorno y sin vía de retorno», afirmaba ayer el arquitecto italiano Paolo Riani-su obra se reparte entre Japón, Estados Unidos, Arabía, Rusia o Italia- a quien el IVAM le dedica una retrospectiva.
Dibujos- nueve de ellos donados al instituto valenciano por el creador-, fotografías de sus proyectos realizadas por él mismo, objetos, maquetas originales o diseños se reparten por el museo como homenaje a este creador admirador de Le Corbusier, Alto Mies van der Rohe, Alvar Aalto o Frank Lloyd Wright, quien en una momento de su vida dejó de lado su carrera como arquitecto para ocupar una plaza de senador italiano.
De líneas rectas y claras, formal, un trabajo que renuncia del riesgo para estar al servicio del ciudadano, la obra de Riani era definida ayer por el Catedrático de Arquitectura José María Lozano, comisario de la muestra, como un trabajo «participativo y sostenible».
El IVAM recurre a la arquitectura para su última exposición del año. Después de Félix Candela, el museo dedica la sala 5 a los proyectos del italiano Paolo Riani, quien confesó ayer que desde que salió del vientre de su madre quiso ser arquitecto.
Para Riani, la arquitectura es «una aventura en un territorio desconocido», «una ciencia», «poesía», pero sobre todas las cosas es «un arte».
«La arquitectura es sobre todo aventura», aseguró ayer el arquitecto italiano Paolo Riani durante la inauguración de la exposición que le dedica el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM). Y a juzgar por los bocetos, maquetas y fotografías que conforman la muestra, para él eso ha sido, una aventura, toda su trayectoria creativa. Riani explicó que ha intentado hacer «una arquitectura como escenario adecuado a la vida de los hombres», y para ello ve imprescindible viajar por el mundo, mejor dicho, «vivir en el mundo, que es distinto de viajar». En Paolo Riani, un mundo de arquitecturas, se exhiben sus trabajos en Italia, Japón, Rusia, Libia, Estados Unidos…
Paolo Riani, a la izquierda junto a la directgora del IVAM, Consuelo Císcar y el comisario de la exposición, José María Lozano, a la derecha. - IVAM / La Vanguardia
Arquitecto y urbanista, político, creador de iconos en todo el mundo, y también en su país natal, Italia; con obra en Florencia y Pisa. La obra de Paolo Riani bebe del arte y de la literatura; y se contextualiza en la “situación real” de cada país. Lo dijo hoy Consuelo Císcar, directora del IVAM de Valencia, al presentar la muestra “Un mundo de arquitecturas” dedicada al arquitecto italiano, que estará en el museo hasta el próximo 13 de febrero. Una exposición que reúne 60 piezas: fotografías realizadas a través de Europa, América, Japón, Rusia y Arabia, una selección de proyectos arquitectónicos y colecciones de objetos (miniaturas de aviones de madera o bellísimas piezas de factura y tamaño original, barcos y piezas de barcos, maquetas de trabajo, etc ) que nos permiten acercarnos a la poliédrica personalidad de Riani, que ha sido senador de la República Italiana, y que ha desarrollado su profesión de arquitecto y profesor universitario en Tokio, Nueva York, y en diversas ciudades italianas como Florencia y Pisa.
La mayor joya del arte bizantino en Estambul, la basílica de Santa Sofía, cuenta, tras casi dos décadas de trabajos, con una nueva cúpula restaurada y la apertura del atrio del baptisterio, hasta ahora cerrado a los turistas.
En un pase especial para la prensa, la dirección del museo de Santa Sofía ha presentado la restauración del templo, iniciada en 1993, unos años después de que el monumento fuese declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad junto al resto del barrio histórico de Estambul.
Los trabajos se aceleraron a partir de 2008, gracias a la financiación de la agencia encargada de los proyectos de la Capital Cultural Europea 2010, que ha aportado unos 3 millones de euros en ayuda directa a la restauración.
Vista interior de la cúpula. Hagia Sophia, Estambul. Turquía (Wikipedia)
«La restauración de Santa Sofía ha sido uno de los principales proyectos durante la Capitalidad Cultural«, ha asegurado Yilmaz Kurt, secretario general de la agencia Istanbul 2010.
El principal trabajo se ha producido en la inmensa cúpula de 31,5 metros de diámetro, en la que los obreros y artesanos, encaramados en andamios de 55 metros de altura, han limpiado y restaurado los mosaicos dorados que la cubren.
También se ha destapado el mosaico de la cara de uno de los serafines alados situados en las cuatro pechinas que sujetan la cúpula principal.
«El otro ángel que tiene rostro no ha sido descubierto porque el mosaico se encuentra en muy mal estado«, ha explicado el director del museo, Haluk Dursun.
A partir del próximo año se podrá visitar también el baptisterio junto a su atrio, donde se encuentra una pila bautismal del siglo VI tallada en un sólo bloque de mármol.
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